0
Publicado el 30 Agosto, 2017 por ACN en Salud
 
 

Palabras al oído, caricias muy placenteras

Palabras de alto “voltaje”, un estímulo sexual.

Foto: s-media-cache-ak0.pinimg.com

Por TANIA RENDÓN PORTELLES

Poderoso afrodisíaco constituyen las palabras, y NO son pocos los expertos que aseguran que la puerta erótica se encuentra en la boca, pues determinadas frases con carga e intencionalidad estimulan la liberación de dopamina, hormona que incide en el deseo y la excitación sexual.

De amor, sexuales, de mayor o menor intensidad, obscenas, y que pueden ser dichas en susurros, suspiros, respiraciones profundas o mordiéndose el labio… lo cierto es que las palabras pueden ser caricias muy placenteras que al conjugar con el calor del aliento encienden la “chispa”.

Algunos afirman que el silencio es un factor que interfiere en una satisfactoria vida sexual de la pareja, porque cuando se refieren a los sonidos NO se habla de un lugar, sino de un sentido, el del oído; de ahí que los especialistas tienen un nombre simple para referirse al tema: sexo verbal.

Y es que la dificultad está en su misma sencillez porque la línea que divide la estimulación erótica del insulto puede ser bastante delgada, depende del momento, y por eso, hablar “sucio” en la cama es también correr el riesgo de ser grosero.

Lo que le digas a tu pareja puede aumentar su excitación, confianza y hacer del sexo una experiencia asombrosa para ambos, y muchos aconsejan ser genuino y específico.

Es así que los manuales del sexo verbal recomiendan que para lograr una satisfacción plena en este aspecto se debe elevar la autoestima de tu compañero o compañera, respirar profundamente, jadear, suspirar, decir lo que vas hacer, preguntar delicadamente, compartir sensaciones, conocer aquellas palabras que le ponen “a mil” y no dudar en utilizarlas, o anunciar el orgasmo.

Otorgarle creatividad al sexo y ponerle “cerebro” a la intimidad permite que cualquier frase o palabra sea absolutamente sexy si se adecúa a la situación; de ahí la importancia de arriesgar y soltar el “pillo” que se lleva adentro.

El reconocido director, guionista, actor, músico y escritor estadounidense Woody Allen ha bromeado en ciertas ocasiones sobre el tema al afirmar que “el sexo sólo es sucio si se hace bien”, y es que todo en la cama es válido siempre y cuando los dos estén de acuerdo y sientan placer.

En cuanto al lenguaje erótico, especialistas afirman que es una construcción individual, y que cuando hablas en la cama funciona igual que en otra parte, lo que haces es proyectar imágenes y según cómo lo digas, debes subir de nivel: el tono, más el gemido y la respiración, porque aquí todo suma.

De acuerdo con estudios, las mujeres son más de oído; en tanto, los hombres, más visuales, pero tal como ocurre con lo demás que acontece dentro de “cuatro paredes”, el sexo verbal NO tiene fórmulas ni secretos.

Aunque si usted se atreve, existe algo básico y consiste en subir el nivel poco a poco; dígaselo al oído o gritando de placer pero, principalmente, déjese llevar por las sensaciones.

Tal vez, con picardía, en ese momento pueda recordar las palabras del escritor Julio Cortázar cuando escribió: “Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. / Lo que me gusta de tu sexo es la boca. /Lo que me gusta de tu boca es la lengua. / Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.” (ACN).


ACN

 
ACN