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Publicado el 22 Diciembre, 2017 por Redacción Digital en Salud
 
 

¿Qué es la neurosífilis?

Es una infección bacteriana del cerebro o de la médula espinal que ocurre en personas que han tenido sífilis.

Sección del cráneo humano dañada en las últimas etapas de la neurosífilis

La neurosífilis es una enfermedad derivada de la Sífilis por no ser tratadas a tiempo. En las personas que no fueron diagnosticadas y tratadas a tiempo se desarrollan la neurosífilis, o sífilis del sistema nervioso, pero estos casos son raros en los países con desarrollo en el sistema de salud. Una prueba serológica para sífilis reactiva y la prueba VDRL reactiva en el líquido cefalorraquídeo, es el criterio diagnóstico de laboratorio que confirma la neurosífilis.

La Neurosífilis meningovascular es una forma crónica de la meningitis. Los síntomas dependen de si el principal afectado es el cerebro, ya que la enfermedad ataca tanto el cerebro como la médula espinal.

También existe la Neurosífilis parética conocida como parálisis general progresiva, y que comienza gradualmente con una serie de cambios del comportamiento en las personas que tienen de 40 a 50 años. Estas personas lentamente se vuelven dementes.

La Neurosífilis tabética consiste una enfermedad progresiva de la médula espinal que comienza gradualmente. Por lo general, el primer síntoma es un dolor intenso y punzante en las piernas que aparece de manera regular e irregular. La persona no tiene estabilidad al caminar, especialmente en la oscuridad, y puede andar con los pies separados, a veces con fuerza. Como la persona no puede sentir cuando está llena la vejiga, la orina se acumula y produce una pérdida sobre el control de la vejiga y repetidas infecciones en el tracto urinario. Es frecuente que el hombre se vuelva impotente. La persona puede tener temblores en la boca, la lengua, las manos, y todo el cuerpo. La caligrafía se vuelve temblorosa e ilegible.

Etapas de la sífilis

La sífilis puede ser temprana o primaria, secundaria, latente y terciaria.

En la sífilis primaria se desarrollan una o varias llagas, que son pequeñas úlceras indoloras. Se presentan en los genitales o alrededor de la boca después 10 a 90 días tras la infección. A veces las úlceras pueden desaparecer sin tratamiento.

La sífilis secundaria dura de uno a 3 meses después de la exposición. Se presentan erupciones de color marrón rojizo en las plantas de las manos y de los pies. Este tipo de sífilis también puede desaparecer sin tratamiento en algunas ocasiones.

En la sífilis latente, en cambio, la infección permanece inactiva sin causar síntomas. Esta etapa surge tras uno o dos años después del contagio.

La sífilis terciaria supone una infección no tratada que se vuelve crónica. Además de afectar al corazón, puede perjudicar al sistema nervioso desencadenando neurosífilis.

Cuando el paciente ha estado infectado por sífilis durante menos de un año, una dosis de penicilina puede eliminar la infección. Las personas alérgicas pueden tratarse con otros medicamentos.

Se puede contraer sífilis mediante el contacto directo con una llaga de sífilis durante las relaciones sexuales anales, vaginales u orales. Las llagas se pueden encontrar en el pene, la vagina, el ano, el recto o los labios y la boca. La sífilis también puede propagarse de una madre infectada a su bebé en gestación.

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual, causada por el Treponema pálido que ha tenido un incremento con la aparición del síndrome de inmunodeficiencia adquirida a partir de 1980. En 1906 se demostró dicho germen en el líquido cefalorraquídeo de humanos, descubriéndose el diagnóstico de neurosífilis.

Para esta prescripción de la neurosífilis, lo fundamental es comprobar primero la existencia de sífilis y otras ETS mediante un análisis de sangre. Aunque lo más aconsejable es realizar una punción lumbar para tomar una muestra de líquido cefalorraquídeo.

El médico puede realizar un examen físico para comprobar que los reflejos musculares son normales y así determinar si existe alguna atrofia o pérdida de tejido.

Las pruebas de imagen también están indicadas para diagnosticar la neurosífilis. Una tomografía o una resonancia magnética son útiles para observar evidencias de la enfermedad en el cerebro, la médula espinal o el tronco cerebral.

(Con información de Wikipedia.com, redalyc.org , medlineplus.gov,infomed.cu y lifeder.com)


Redacción Digital

 
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