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Publicado el 26 Febrero, 2018 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

Atención primaria de salud: pieza clave del sistema sanitario cubano

Convocan a fortalecer la labor preventiva para evitar la aparición de enfermedades, o diagnosticarlas y tratarlas de forma oportuna
Atención primaria de salud: pieza clave del sistema sanitario cubano.

Revitalizar el programa del médico y la enfermera de la familia, y consolidar los servicios en los policlínicos es básico para lograr la ansiada aspiración de resolver en este nivel primario de atención más del 70 por ciento de los problemas de salud de la población cubana. (Foto: granma.cu).

MARIETA CABRERA

Fortalecer los servicios en el nivel primario de atención es hoy un propósito esencial del sistema sanitario cubano, en correspondencia con el enfoque de prevención y promoción de salud que defiende. De ahí que uno de los retos del sector en 2018 sea rescatar los conceptos fundacionales del programa del médico y la enfermera de la familia, experiencia nacida a mediados de la década de los 80 del siglo pasado que revolucionó la salud pública en la Isla.

Revitalizar este programa y consolidar los servicios que se ofrecen en los policlínicos es básico para lograr la ansiada aspiración de resolver en este nivel primario de atención más del 70 por ciento de los problemas de salud de la población cubana.

Al abordar el tema en el balance anual del Ministerio de Salud Pública (Minsap) correspondiente al año 2017, realizado recientemente, directivos del sector, profesores y expertos de diversas especialidades médicas, reconocieron que aún quedan muchas reservas para avanzar en ese camino y subrayaron la necesidad de trabajar sobre los factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles, primeras causas de muerte en Cuba.

Las cifras actuales de tabaquismo y alcoholismo, el alto consumo de sal y azúcar, así como el incremento del sedentarismo entre los habitantes de la Isla evidencian cuan necesaria es la labor preventiva para evitar la aparición de enfermedades, o diagnosticarlas y tratarlas de forma oportuna a fin de evitar las complicaciones.

Lo que puede hacerse en este sentido es incalculable, reconoció el ministro de Salud Pública, doctor Roberto Morales Ojeda, y agregó que aun cuando en el país se reduce la mortalidad prematura de cáncer, todavía no se aprovechan al máximo todas las posibilidades que brindan los medios diagnóstico existentes en los policlínicos con el objetivo de detectar precozmente el cáncer de colon, de próstata, y adoptar una conducta terapéutica resolutiva, la cual permita también que esta pueda ser una enfermedad crónica con la que se pueda vivir.

Promover hábitos y estilos de vida saludables, y dispensarizar a toda la población que atienden, a fin de detectar los factores de riesgo existentes y prevenir la aparición de enfermedades, es una función cardinal del médico y la enfermera de la familia. Pero también deben trabajar con esa visión los especialistas de los hospitales que brindan atención en los policlínicos como parte de la proyección comunitaria, y la totalidad de los trabajadores de la salud.

“Todo lo que podamos hacer en materia de prevención y promoción de salud, y de diagnóstico precoz nos tiene que parecer poco”, expresó el ministro de Salud Pública. Y es que eso significa ante todo calidad de vida, bienestar, para la persona y su familia. Pero también eficiencia en un sector donde si bien los servicios que se brindan a la población son gratuitos, resultan muy costosos para el Estado cubano que cada año destina una parte considerable del presupuesto a esa actividad, tanto para el funcionamiento de dichos servicios como para su desarrollo, a partir de la constante introducción de nuevas tecnologías y técnicas de avanzada.


Marieta Cabrera

 
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