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Publicado el 23 Abril, 2018 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

Por una mayor cultura de la seguridad

Asistentes al XI Congreso regional de seguridad radiológica y nuclear, realizado en La Habana, abogaron por mejorar las regulaciones en el uso de las fuentes de radiaciones ionizantes y fortalecer las estructuras de control
Por una mayor cultura de la seguridad.

Ingeniero Rubén Ferro Fernández, presidente del comité científico del XI Congreso regional de seguridad radiológica y nuclear, celebrado recientemente en La Habana. (Foto: MARTHA VECINO ULLOA).

Por MARIETA CABRERA

“El uso de las radiaciones ionizantes tiene cada vez más aplicación en la vida diaria de las personas, en los tratamientos de cáncer, en la industria, porque son técnicas que permiten obtener resultados rápidos. Por tanto el reto fundamental de los países es utilizar todas estas tecnologías de forma segura”, declaró a BOHEMIA Rubén Ferro Fernández, ingeniero termofísico en centrales nucleares e instalaciones, y presidente del comité científico del XI Congreso regional de seguridad radiológica y nuclear, celebrado recientemente en La Habana.

Las radiaciones ionizantes si se usan correctamente cumplen su función, pero cuando se emplean de forma inadecuada provocan daño, señaló el experto, y añadió que en el caso de un tratamiento a una persona con cáncer, por ejemplo, hay que darle la dosis exacta.

Los operadores que trabajan con fuentes de radiaciones ionizantes, o en un laboratorio de producción de radiofármacos, tienen que protegerse para lograr las dosis más bajas posibles en el trabajo que realizan, precisó el especialista.

En su opinión, los retos fundamentales que enfrenta América Latina son mejorar las regulaciones en el uso seguro de las fuentes de radiaciones ionizantes y fortalecer las estructuras de control. “Hay naciones de esta área geográfica donde dichas estructuras son débiles; o sea, reciben las tecnologías y no existe el control necesario respecto a estas, lo cual puede conllevar a accidentes como los que han ocurrido en algunos países. Por tanto la prevención es fundamental.

“Cuba es un país reconocido en la región en el campo de la protección radiológica, y su autoridad reguladora es el Centro Nacional de Seguridad Nuclear, perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente (Citma). La Isla cuenta con una infraestructura de regulación, uso y comunicación muy equilibrada, en la cual intervienen, además del Citma, los ministerios de Salud Pública, y del Interior, entre otros”, precisa Rubén Ferro.

El desafío de Cuba en esta rama, reconoce, es lograr que el esfuerzo que hace el país, por ejemplo en el sector de la salud para el diagnóstico precoz y control del cáncer, sea apoyado por los profesionales que trabajan en la protección radiológica a fin de que las tecnologías empleadas con ese fin se usen de forma correcta y produzcan beneficios.

Mayor responsabilidad: compromiso compartido

Por una mayor cultura de la seguridad.

El reto fundamental de los países es utilizar todas estas tecnologías de forma segura. (Foto: radioreloj.cu).

La acelerada introducción de nuevas tecnologías para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer es un fenómeno que ocurre a nivel internacional, y eso tiene que ir aparejado de regulaciones y de capacitación del personal.

Según afirma Rubén Ferro Fernández, la mayoría de los problemas existentes hoy en el uso de las radiaciones ionizantes en el mundo y particularmente en las Américas, apuntan a errores humanos. “Más del 80 por ciento de las faltas que ocurren se deben al factor humano, sobre todo a la actitud no responsable del individuo en el trabajo, pues de ese total solo el 30 por ciento está relacionado con la capacitación, el 70 restante tiene que ver con violaciones de procedimientos, como no usar los dosímetros y no realizar el monitoreo de los equipos, entre otras infracciones.

“De ahí que uno de los retos mayores que tiene no solo el sector nuestro, sino toda la industria de alto riesgo (la aviación, la química, la nuclear, la del petróleo) es cómo evitar que, aun cuando se cuenta con personal evaluado y certificado y existen procedimientos escritos, se viole lo que está establecido”, subrayó Ferro Fernández.

Agregó que Cuba tiene en este sector, como en otros, un capital humano muy bien preparado, lo cual es reconocido mundialmente. “La Isla aporta expertos, reconocidos por el Organismo Internacional de Energía Atómica, para la formación de personal en América Latina, y somos uno de los países de la región que avanza en la protección radiológica. Sin embargo, también necesitamos fomentar esa cultura de la que he hablado”, admitió.

En el XI Congreso regional de seguridad radiológica y nuclear –en el que participaron unos 400 delegados, la mitad de ellos extranjeros- también se habló acerca de las radiaciones no ionizantes (las de los campos electromagnéticos, las radiaciones ultravioletas), un tema que adquiere cada vez más importancia en el mundo por el acelerado desarrollo de equipos como los teléfonos móviles, así como de las cabinas y camas solares con fines cosméticos, los cuales  están dando señales de impacto negativo sobre la salud de las personas.


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera