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Publicado el 19 Junio, 2018 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

MÉDICOS EN GUATEMALA

Una vez más, aliviando el dolor del hermano

Tras los daños ocasionados por la erupción volcánica, profesionales cubanos que laboran en el país centroamericano atienden a los damnificados en las zonas más afectadas
Una vez más, aliviando el dolor del hermano.

Desde los primeros momentos de la tragedia, los médicos cubanos socorren a los damnificados por la erupción del Volcán de Fuego. (Foto: MAITTE MARRERO CANDA).

Por MARIETA CABRERA

Como ha ocurrido desde el 5 de noviembre de 1998, cuando el huracán Mitch azotó a Centroamérica, los colaboradores cubanos de la salud que laboran en tierra guatemalteca vuelven a estar en la primera línea para socorrer a los más necesitados, en sitios de difícil acceso.

Apenas conocieron la magnitud de la tragedia provocada por la erupción del Volcán de Fuego, el 3 de junio último (la más potente desde 1974) los 26 integrantes del grupo que labora en el departamento sureño de Escuintla, uno de los más afectados, comenzaron a realizar turnos nocturnos luego de su jornada de trabajo en el hospital de esa localidad.

Los cooperantes, refiere Prensa Latina, organizaron guardias de 12 horas en la Escuela Tipo Federativa José Martí, uno de los centros habilitados para atender a los damnificados. Diez días después de la catástrofe, cerca de 200 familias que lograron sobrevivir permanecían en los centros de evacuación. Según las autoridades, el fenómeno natural había dejado hasta entonces más de cien muertos, casi 200 desaparecidos, y un millón 700 mil de afectados.

Para reforzar la atención médica a esta población, otros 20 colaboradores cubanos (de los 400 que laboran en 16 departamentos de Guatemala) llegaban a Escuintla, al cierre de esta edición. Esa fuerza adicional está compuesta por especialistas en Epidemiología, Medicina General Integral y Pediatría, muy demandados en los centros de evacuación.

Una vez más, aliviando el dolor del hermano.

Los afectados por el desastre se calculan en un millón 700 mil. (Foto: prensa-latina.cu).

Después de viajar horas desde zonas lejanas como Quiché, Petén (norte) y Totonicapán (suroccidente), el grupo fue recibido por la directora del área de salud de Escuintla, Isabel Pedroza, quien agradeció la buena voluntad y el deseo de trabajo de estos profesionales, según Prensa Latina (PL). “Hoy es un día muy importante para nosotros, ustedes empiezan en esta fase de atención en los albergues, pero conocen ya la cultura y hábitos de nuestra gente, por lo que será más fácil la comunicación y la labor en equipo”, expresó la funcionaria.

El coordinador nacional de la brigada médica cubana, Yuri Batista, declaró a PL que este grupo de refuerzo permanecerá a tiempo completo, en dúos, en cuatro centros de evacuación.

En opinión del ministro guatemalteco de Salud, Carlos Soto, la tragedia durará dos o tres meses. “Vienen las lluvias y eso nos complica la situación”, dijo. Las precipitaciones provocaron el descenso de piedras, árboles y lodo que quedaron en las barrancas tras la potente erupción volcánica e incrementaron el peligro de nuevos lahares (flujos de sedimento y agua que se movilizan desde las laderas de volcanes) en áreas del Volcán de Fuego.

 

Coloso en el centro del continente

El Volcán de Fuego, a unos 44 kilómetros al oeste de la Ciudad de Guatemala, está situado entre los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango. Tiene una altura de 3 763 metros sobre el nivel de mar, y es uno de los más impresionantes de Centroamérica. Prácticamente se halla descubierto de vegetación por encima de los 1 300 metros, donde básicamente solo puede encontrarse lava. Tiene la forma de un cono considerablemente alargado hacia el sur, y forma una tríada con los volcanes de Agua y Acatenango, cercanos a su base.

 


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera