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Publicado el 4 Julio, 2018 por Prensa Latina en Salud
 
 

Estimulación cerebral podría disminuir conductas agresivas

El uso de la llamada estimulación transcraneal de corriente directa -técnica mínimamente invasiva- aumentó la percepción de que los actos de agresión física y sexual eran moralmente incorrectos

prensa-latina.cu

Wahington, 3 jul (PL) La estimulación de la corteza prefrontal del cerebro -responsable de controlar ideas y comportamientos complejos- reduciría la intención de cometer actos violentos en más del 50 por ciento de los casos, publica hoy el Journal of Neuroscience.

Científicos de las universidades Tecnológica de Nanyang, en Singapur, y la estadounidense de Pensilvania comprobaron que el uso de la llamada estimulación transcraneal de corriente directa -técnica mínimamente invasiva- aumentó la percepción de que los actos de agresión física y sexual eran moralmente incorrectos.

Olivia Choy, autora de la investigación, dijo que la capacidad de manipular aspectos complejos y fundamentales de la cognición y el comportamiento desde fuera del cuerpo tiene grandes implicaciones sociales, éticas y posiblemente legales en el futuro.

El equipo que lidera Choy hizo un ensayo de control aleatorio doble ciego en 81 adultos sanos de 18 años o más quienes fueron divididos en dos grupos. El primero recibió la estimulación en la corteza prefrontal durante 20 minutos; el segundo, el grupo placebo, recibió una corriente baja durante 30 segundos, y luego nada más.

Los participantes no conocían la asignación de su grupo ni la persona que realizaba cada experimento.

La investigación se centró en el estudio de la corteza prefrontal dorsolateral en la parte superior del área frontal del cerebro porque está bien documentado que los individuos antisociales tienen déficits en esta región.

Tras la estimulación a los participantes se les presentaron dos escenarios hipotéticos, uno sobre asalto físico y sexual, y les pidieron calificaran la probabilidad de que actuaran como protagonistas en las viñetas.

En los del grupo experimental la estimulación disminuyó su intención de llevar a cabo un asalto físico y sexual en 47 y 70 por ciento, respectivamente. Igualmente calificaron cómo de moralmente incorrectos creían que eran los escenarios.

Según Choy, la conclusión es que intervenciones biológicas simples, ya sea por separado o junto con otras de tipo psicológicas como la terapia cognitiva conductual, tienen el potencial de reducir el comportamiento violento.

Estamos tratando de encontrar intervenciones biológicas benignas que la sociedad acepte, y la estimulación transcraneal de corriente continua es un riesgo mínimo, aseguró.

La experta considera que a pesar de los resultados alentadores se necesita más trabajo antes de estar seguros de qué este tipo de tratamiento reducirá la violencia. El estudio necesita ser replicado y luego desarrollado, señaló.


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