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Publicado el 12 Noviembre, 2019 por DPA en Salud
 
 

La depresión puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca o ictus

Mediante cuestionarios de depresión completados en las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), se identificaron más de 11.000 adultos diagnosticados con depresión y, de ellos, alrededor de mil 200 habían sido diagnosticadas con enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular
La depresión puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca o ictus.

Al comprender la relación y el grado de impacto, los científicos pueden identificar, prevenir, tratar y crear políticas y estrategias adecuadas para ayudar a disminuir este tipo de enfermedades. (Foto: cubahora.cu).

Un estudio llevado a cabo por investigadores de la Asociación Americana del Corazón, y que va a ser presentado en las sesiones científicas que la organización va a celebrar próximamente en Filadelfia (Estados Unidos), ha evidenciado que la depresión puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca o ictus.

“Hemos descubierto que el nivel de depresión está fuertemente ligado a la aparición de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales, incluso después de tener en cuenta otros factores que podrían afectar el riesgo como, por ejemplo, la edad, los ingresos, la educación, y el sexo y raza’, han explicado los investigadores.

Para alcanzar esta conclusión, los científicos analizaron la conexión entre la depresión y la enfermedad cardiaca no mortal, como insuficiencia cardiaca, enfermedad coronaria, angina de pecho, infarto o accidente cerebrovascular en adultos mayores de 20 años.

Mediante cuestionarios de depresión completados en las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición (NHANES), se identificaron más de 11.000 adultos diagnosticados con depresión y, de ellos, alrededor de 1.200 personas habían sido diagnosticadas con enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular.

Tras cuantificar el vínculo entre la depresión, la enfermedad cardiaca no mortal y el accidente cerebrovascular, los expertos observaron que las probabilidades aumentaron en un 24 por ciento con cada aumento adicional de la depresión: leve, moderada, moderadamente grave o grave.

“Al comprender la relación y el grado de impacto podemos identificar, prevenir, tratar y crear políticas y estrategias adecuadas para ayudar a disminuir las enfermedades cardiovasculares y mejorar la vida al abordar juntos la salud mental y las enfermedades cardiacas”, han zanjado los investigadores. (DPA/Europa Press).


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