0
Publicado el 15 Noviembre, 2019 por Redacción Digital en Salud
 
 

Tiene la palabra la ciencia

¿Peor las grasas o los carbohidratos?

A menudo se cree que hacer dieta es sinónimo de comer menos, pero no sólo es falso, sino que puede poner en riesgo tu salud

comida variadaUna dieta saludable requiere disciplina y conocimiento para alcanzar los objetivos deseados. Varían son los tipos de dietas y nunca la gente se pone de acuerdo sobre que es peor: la grasa o los carbohidratos.

Un estudio publicado por la Asociación Médica Estadounidense (JAMA, por sus siglas en inglés) estableció la diferencia entre hacer una dieta baja en grasas y otra baja en carbohidratos, tomando en cuenta las cantidades que se deben consumir de cada uno de estos nutrientes.

Entonces ¿las cantidades no importan?

A menudo se cree que hacer dieta es sinónimo de comer menos, pero no sólo es falso, sino que puede poner en riesgo tu salud. Este estudio lo confirma y señala que no tiene tanto que ver qué tan poco comas, sino la calidad y variedad de lo que ingieres.

El Doctor Christohper Garder del Centro de Investigación y Prevención de la Universidad Stanford encabezó un estudio para el que se reclutaron a 609 personas de entre 18 y 50 años, las que fueron divididas en dos grupos: unos llevarían una dieta baja en grasas (HLF) y los otros siguieron un régimen de bajo consumo en carbohidratos (HLC).

El ensayo clínico determinó, por un margen mínimo, que los de la dieta baja en carbohidratos bajaron más de peso (6 kg) en comparación con los que redujeron las grasas (5.3 kg).

Otro de los hallazgos que dejó la investigación es que ni los patrones de genotipo ni la secreción de insulina basal para equilibrar el azúcar tuvieron influencia en la pérdida de peso. Es decir: ni el funcionamiento del metabolismo ni la genética heredada tienen efecto a la hora de adoptar una dieta.

Para estas pruebas se determinó reducir alimentos como el azúcares, granos procesados (pan blanco, arroz blanco, etc,) y comidas procesadas, y se complementó la dieta con el consumo de alimentos integrales de origen natural.

Esto quiere decir que las cantidades en las porciones consumidas (sea en el desayuno, comida o cena) son indiferentes en la relación de aumento o disminución de peso. Lo importante es que dentro de esas porciones se incluya lo menos que se pueda el alimento procesado.

Dicho de otra manera, no tiene un efecto de mayor impacto disminuir grasas o carbohidratos, ya que el margen comprobado por el estudio de JAMA indica que la disminución de peso en ambos casos es muy similar.

El disfraz de los nutrientes

El valor de los nutrientes depende de qué tan natural o que tan procesado sean tus alimentos. Los carbohidratos, por ejemplo, son un nutriente que se puede encontrar en todo tipo de alimentos, ya sean naturales o que hayan pasado por un proceso industrial. La diferencia radica en los valores y los beneficios nutrimentales que aportan o dejan de aportar.

Alimentos de origen animal como la leche proporcionan hidratos de carbono, pero también ofrecen una gama amplia de nutrientes como el calcio. Por el contrario, un pan dulce o los postres contienen cantidades exageradas de calorías sin ningún aporte nutrimental extra. Además, su consumo desmedido provoca que haya “sobrantes calóricos” que, al no utilizarse, se convierten en grasa.

(Con información de vix.com)


Redacción Digital

 
Redacción Digital