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Publicado el 14 Marzo, 2020 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

COVID-19

La industria biofarmacéutica pone en juego todo su arsenal (+video)

Directivos de BioCubaFarma aseguran que están garantizados en las instituciones de salud todos los fármacos necesarios para un número considerable de pacientes
Tal como ocurrió en China, el Interferón alfa 2b recombinante forma parte de los medicamentos incluidos en el protocolo contra el SARS CoV-2.

Tal como ocurrió en China, el Interferón alfa 2b recombinante forma parte de los medicamentos incluidos en el protocolo contra el SARS CoV-2.

Por MARIETA CABRERA

Fotos: YASSET LLERENA

Garantizar los medicamentos incluidos en los protocolos de actuación que establece el sistema de salud pública en Cuba para el tratamiento de los pacientes infectados con la enfermedad Covid-19, es una de las tareas que tiene el grupo empresarial BioCubaFarma, como parte del plan del país para la prevención y control del nuevo coronavirus.

Eduardo Martínez Díaz, presidente del grupo,  explicó en conferencia de prensa que en el diseño de este protocolo los especialistas cubanos tuvieron en cuenta las experiencias de China en el enfrentamiento a esta pandemia. En un trabajo publicado por la Asociación Farmacéutica China un grupo de expertos de ese país establece una guía para la prevención y tratamiento de dicha enfermedad, comentó el directivo, y agregó que aun cuando no está definido un tratamiento específico como el más efectivo, sí existen líneas de tratamiento y el primer producto de acción antiviral que se recomienda es el interferón, empleado en el país asiático con buenos resultados contra el nuevo coronavirus SARS CoV-2.

Se trata del Interferón alfa 2b humano recombinante, un producto cubano del  Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), que se produce también en la planta mixta cubano-china ChangHeber, instalada en la localidad de Changchun.

Los interferones –explicó la doctora Marta Ayala, subdirectora del CIGB- son moléculas que produce el propio organismo ante los ataques virales. “Es una primera defensa natural que tiene el sistema inmune para combatir la entrada del virus y también participa en la inhibición de la replicación viral. Por tanto, es lógico que se utilice el interferón en un protocolo de infecciones virales ya sea por coronavirus u otras infecciones provocadas por virus”.

En opinión de Martínez Díaz, el CIGB cuenta con capacidades suficientes para suministrar el interferón al sistema nacional de salud. En estos momentos incluso un grupo grande de países está solicitando ese producto “y estamos respondiendo porque tenemos capacidades para suministrarlo, sin poner en riesgo las cantidades que se requieren para Cuba”.

Para ilustrarlo, Eulogio Pimentel Vázquez, director general del CIGB, dijo que este centro tiene en inventario de producto terminado, cantidades suficientes de interferón para administrar a los casos que puedan aparecer en Cuba en un horizonte de tres a seis meses.  Mientras, el inventario del producto en proceso equivaldría a tratar prácticamente a todos los infectados que hubo en China.

Enriquecer los protocolos con otros productos

Como parte del plan del país para la prevención y control del nuevo coronavirus, directivos e investigadores de BioCubaFarma informaron sobre su decisivo aporte en la producción de fármacos.

Como parte del plan del país para la prevención y control del nuevo coronavirus, directivos e investigadores de BioCubaFarma informaron sobre su decisivo aporte en la producción de fármacos.

Pero no se trata solo del interferón. Son 22 los medicamentos incluidos en el protocolo que tiene que garantizar la industria nacional, y para lo cual sus trabajadores y directivos se han estado preparando, aseveró Rita María García, directora de operaciones y tecnologías de BioCubaFarma.

A pesar de las dificultades económicas acrecentadas por el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba,  “en este momento están garantizados en las instituciones de salud todos los fármacos para un número considerable de pacientes y estamos produciendo antivirales, antiarrítmicos, así como antibióticos que pudieran utilizarse para el tratamiento de las complicaciones que se presenten en los enfermos”, afirmó Rita María García.

A la par, se evalúan otros productos para su incorporación en dichos protocolos. Entre estos se halla la Biomodulina-T, un producto biológico de origen natural que cuenta con  Registro Sanitario y está incluido en el cuadro básico de medicamentos para tratar infecciones respiratorias y otro tipo de infecciones a repetición en el adulto mayor.

Maricarmen Reyes Zamora, jefa del grupo de ensayos clínicos del Centro Nacional de Biopreparados (Biocen), donde se produce la Biomodulina-T, comentó que esta aumenta las células de defensa como los linfocitos T, e incluso la producción, por parte de dichas células, de interferones que como se explicó antes tienen capacidad antiviral.

“Es un producto que se ha usado en los adultos mayores con gran eficacia y seguridad, y tiene amplias posibilidades de uso en otras inmunopatologías”, manifestó la investigadora. Añadió que en  el caso de la enfermedad Covid-19, se afirma que las personas más vulnerables a las complicaciones son las de mayor edad, en quienes de manera fisiológica el sistema inmune está disminuido.

“Bajo estos conceptos una estrategia prometedora y factible es el uso de Biomodulina-T como inmunomodulador en pacientes infectados, de riesgo, y en el personal sanitario que atiende a los enfermos”, concluyó.

  • Ver también en Bohemia: 

BIOTECNOLOGÍA: El precursor

La obtención en Cuba del interferón a partir de leucocitos humanos, Leuferon, fue una hazaña que ocurrió en menos de cinco meses. Un pequeño grupo de profesionales, ahora entrevistado por BOHEMIA, tuvo el privilegio de llevar a feliz término la tarea encomendada y supervisada directamente por el líder de la Revolución, Fidel Castro, autor intelectual de la obra científica que comenzó su desarrollo hace 35 años

(Fotocopia: MARTHA VECINO).

(Fotocopia: MARTHA VECINO).

Por BÁRBARA AVENDAÑO

 


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera