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Publicado el 31 Marzo, 2020 por Redacción Digital en Salud
 
 

Matar de hambre a células cancerosas con estatinas

Lo descubierto respalda las evidencias aportadas por investigaciones previas, que ya señalaron que las estatinas podrían ser valiosas en la lucha contra algunas formas de cáncer. En estudios independientes de la nueva investigación, otros científicos de la universidad antedicha estudiaron cómo las estatinas pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer de próstata agresivo
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Los autores del nuevo estudio experimentaron con amebas de esta especie como parte de las pruebas. (Foto: Xiaoguang Li)

Mucha gente toma a diario medicamentos basados en estatinas para reducir sus niveles de colesterol en sangre. Solo en Estados Unidos, esta cifra asciende a más de 35 millones de personas. Ahora, en experimentos con células humanas, unos investigadores han aportado más evidencias de que los fármacos de esa clase pueden matar las células cancerosas de manera selectiva y han encontrado pistas de cuál es el proceso concreto de aniquilación.

El estudio es obra del equipo de Peter Devreotes, del Hospital y Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, con sede central en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, y Huaqing Cai, de la Academia China de Ciencias.

Lo descubierto respalda las evidencias aportadas por investigaciones previas, que ya señalaron que las estatinas podrían ser valiosas en la lucha contra algunas formas de cáncer. En estudios independientes de la nueva investigación, otros científicos de la universidad antedicha estudiaron cómo las estatinas pueden reducir el riesgo de sufrir cáncer de próstata agresivo.

El equipo de Peter Devreotes comenzó el nuevo estudio revisando unos 2.500 medicamentos aprobados por la Administración estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA). Las estatinas y en particular la pitavastatina, destacaron en su capacidad de matar células cancerosas de manera selectiva.

Devreotes y sus colaboradores observaron entonces las vías moleculares que las estatinas podían afectar. Se sabe que las estatinas bloquean una enzima hepática que produce colesterol, pero esa clase de fármacos también bloquea la creación de una pequeña molécula llamada GGPP, que es responsable de conectar proteínas celulares con las membranas celulares.

Cuando los investigadores añadieron pitavastatina y GGPP a unas células cancerosas humanas con ciertas mutaciones en un gen llamado PTEN, los investigadores descubrieron que la GGPP evitó los efectos mortales de las estatinas y, como consecuencia de ello, las células cancerosas sobrevivieron. Esto sugiere que la GGPP podría ser un ingrediente clave para la supervivencia de las células cancerosas.

A continuación, mirando bajo un microscopio a células modificadas genéticamente para carecer de la enzima que produce GGPP, Devreotes y sus colegas vieron que las células dejaban de moverse. En circunstancias normales, las células cancerosas se mueven mucho, consumiendo cantidades masivas de nutrientes para mantener su crecimiento descontrolado. Mantienen este ritmo vertiginoso de actividad creando en su superficie protuberancias que, a modo de pajitas para sorber bebidas, les sirven para alcanzar los nutrientes del entorno.

Sospechando que las células cancerosas inmóviles estaban literalmente “muriéndose de hambre”, Devreotes y sus colegas midieron la absorción de nutrientes por las células tratadas con estatinas. Para hacer esas mediciones, añadieron una etiqueta fluorescente a las proteínas del entorno de las células.

Las células humanas normales brillaban con la etiqueta fluorescente, sugiriendo que estas células absorbieron proteínas de su entorno independientemente de si los científicos añadieron o no estatinas a la mezcla de nutrientes y células. Sin embargo, las células cancerosas humanas con las mutaciones en el gen PTEN no absorbieron casi ninguna proteína después de que los científicos añadieron estatinas, como atestiguaba la ausencia de brillo en dichas células. La incapacidad de estas células cancerosas tratadas con estatinas para hacer que las protuberancias necesarias entraran en acción y absorbieran proteínas, las llevaba a la inanición y de ahí a la muerte. (Fuente: NCYT Amazings)


Redacción Digital

 
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