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Publicado el 28 Abril, 2020 por Redacción Digital en Salud
 
 

“A Cuba la viví como una gran familia”, expresó argentina graduada de la ELAM

Dra argentina graduada en la ELAM

foto: PL

Noelia Poggi divide hoy su trabajo como doctora en dos centros de salud de la provincia argentina de Buenos Aires, con una premisa que la mueve, heredada de sus estudios en Cuba, donde se graduó hace 14 años.

“A esa isla la viví como una gran familia, me quedo con ese tesoro de poder trasladar esta labor que llevó adelante a cada espacio que habito, es una de las mejores enseñanzas que recibí de esa bella nación”, subraya esta profesional de la salud, egresada de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), con sede en Cuba.

En estos días de pandemia y con el reto de trabajar en dos lugares, uno en la municipalidad de La Plata y otro en Magdalena, -la provincia con mayor cantidad de contagios y la más pobre de Argentina-, Poggi pone el cuerpo junto a sus compañeros en la labor de detectar pacientes con sospechas del virus, que ha dejado casi 190 muertos en este país y más de tres mil 700 contagiados.

Vestida con su uniforme, interrumpe su jornada para contar los momentos que vive por estos días, quizás uno de sus mayores retos profesionales hasta hoy, pero que lleva adelante con los postulados adquiridos en una escuela que la formó como médico y también como ser humano.

“La formación cubana me ha aportado sobre todo responsabilidad y mucha ética profesional, me legó un sentido de la medicina completamente humanitario, basado en el respeto por la vida de los demás, siento que Cuba me formó como médica y persona con la idea de estar donde más se me necesita”, afirmó vía Whatsapp.

Poggi no olvida el internacionalismo, el humanismo y la solidaridad que le brindaron, no solo quienes la acompañaron en la carrera, sino de todo el pueblo cubano, dice, una de las mejores enseñanzas que heredó de ese país durante los años de estudio (2000-2006).

Sobre el trabajo que realiza en estos tiempos subraya que, si bien genera algunos temores enfrentarse a un virus de semejante magnitud, como profesional graduada en Cuba adquirió un legado que hace que ese miedo quede atrás y asumirlo con responsabilidad, con mucha dedicación, estudio y formación.

En ese sentido me siento muy preparada para poder estar acá. Tengo la posibilidad de estudiar los protocolos y seguirlos, y aunarme con mis compañeros del sistema de salud argentino que están hoy en esta labor, cuenta Poggi tras resaltar la importancia de la salud pública para hacer frente a esta situación.

Señala que espera que después de todo esto, el sistema de salud pública de su país salga fortalecido pues es el garante de derecho, no así el privado con una lógica mercantilista. Creo que el rol que cumple la salud pública es importante pues es también al que acceden los sectores más excluidos de nuestra sociedad, expresa la joven doctora.

Al ahondar en todas las enseñanzas que aprendió de Cuba, recuerda en particular una anécdota cuando cursaba ya el tercer año, durante un pase de visita junto al jefe de sala en el hospital donde trabajaba, quien le expresó algo que nunca ha olvidado.

Me dijo que si bien no existen los reconocimientos a los que a veces aspiramos, sociales o institucionales, la sonrisa de un paciente es algo altamente gratificante y de eso nuestra vida iba a estar llena, rememora.

Desde Argentina, la doctora Noelia Poggi envía hoy su abrazo solidario a sus colegas cubanos desplegados en brigadas por el mundo que con su labor ayudan a otros países afectados por la COVID-19.

“Gracias por todo el acompañamiento que hacen e hicieron a lo largo de la historia, por su internacionalismo, solidaridad y su espíritu de estar donde siempre se les necesita. Desde aquí mi aliento, los pueblos del mundo hoy se los agradece”, destaca esta médica argentina.

(Con información de Prensa Latina)


Redacción Digital

 
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