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Publicado el 12 Mayo, 2020 por EFE en Salud
 
 

En Israel

Estudian plasma y placenta como alternativas contra la COVID-19

Aunque Israel no es uno de los países más golpeados por la pandemia realiza experimentos de productos destinados no a inmunizar, sino a tratar a pacientes infectados.
Fotografía facilitada por la compañía Kamada del producto en base a plasma extraído de pacientes que se recuperaron de coronavirus. EFE

Fotografía facilitada por la compañía Kamada del producto en base a plasma extraído de pacientes que se recuperaron de coronavirus. EFE

Jerusalén, 12 may (EFE).- Tras desarrollarse en Israel una serie de anticuerpos que neutralizan el coronavirus, según anunció el Ministerio de Defensa, empresas del país continúan investigando posibles tratamientos contra la COVID-19, incluyendo uno con plasma y una terapia celular basada en placenta.

Aunque Israel no es uno de los países más golpeados por la pandemia realiza experimentos de productos destinados no a inmunizar, sino a tratar a pacientes infectados.

Una de ellas es Pluristem, una compañía de medicina regenerativa que se encuentra en una fase avanzada de pruebas de un producto de terapia celular basado en placenta que podría ‘reducir la incidencia y la severidad de neumonías o neumonitis por COVID-19’, según explica la empresa.

En una primera etapa de pruebas, el producto de Pluristem, creado mediante una específica de su propiedad, trató con resultados satisfactorios a siete pacientes de alto riesgo, internados en unidades de cuidados intensivos en Israel, con respiradores y fallos respiratorios graves.

En los últimos días, la empresa fue autorizada a comenzar su segunda fase de pruebas, en la que tratará a 140 pacientes intubados y en estado grave con inyecciones del producto celular que desarrollaron.

Otra de las compañías que ha puesto su al servicio del tratamiento de pacientes graves es Kamada, que describe su producto contra el coronavirus como una ‘vacuna pasiva’ en base a plasma extraído de pacientes que se recuperaron de la enfermedad.

El plasma, componente sanguíneo que obtienen de donaciones de pacientes, contaría con anticuerpos generados durante la enfermedad que, tras un proceso de purificación con una propia de la empresa, podría aplicarse al tratamiento de enfermos graves.

‘Este concepto ha mostrado en el pasado ser efectivo en el tratamiento de enfermedades infecciosas graves’, explica a Efe Amir London, CEO de Kamada, quien agrega que al descubrirse la magnitud de la crisis global causada por el coronavirus, su empresa puso su , especializada en productos basados en plasma, al servicio de la lucha contra la pandemia.

Ninguna de estas dos empresas, sin embargo, ha finalizado aún la pruebas necesarias para comercializar sus productos, que, aunque prometedores, no ofrecen aún soluciones definitivas.


EFE

 
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