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Publicado el 23 Mayo, 2020 por Redacción Digital en Salud
 
 

Compuestos químicos tóxicos inclinan a contraer la enfermedad celiaca

enfermedad celiaca

A la izquierda intestino normal, derecha enfermedad celiaca. Gráfica: noticiasensalud

La enfermedad celiaca, un trastorno autoinmune que provoca daños intestinales cuando se consume gluten, afecta a mucha gente en el mundo. Solo en Estados Unidos la cifra asciende a unos 3 millones de personas, según algunas estimaciones.

Investigaciones anteriores sugirieron que los orígenes de la enfermedad celiaca son en gran parte genéticos y transmitidos de padres a hijos. Sin embargo, en una nueva investigación, los elevados niveles en la sangre de compuestos químicos tóxicos que se encuentran en algunos pesticidas, en algunos enseres de cocina antiadherentes y en algunos productos ignífugos se han vinculado a un mayor riesgo de contraer la enfermedad celíaca en los jóvenes.

El equipo integrado, entre otros, por Abigail Gaylord, Jeremiah Levine y Leonardo Trasande, los tres del Centro Médico Langone, adscrito a la Escuela de Medicina en la Universidad de Nueva York en Estados Unidos, ha determinado que los niños y adultos jóvenes examinados en el estudio que en la sangre tenían altos niveles de compuestos químicos denominados diclorodifenildicloroetilenos (DDEs), usados en pesticidas, tenían el doble de probabilidades de haber sido diagnosticados recientemente con la enfermedad celiaca que aquellos sin niveles altos.

En el estudio también se encontró que existían diferencias de género para la enfermedad celiaca relacionadas con las exposiciones tóxicas. En el caso de las mujeres, que constituyen la mayoría de los casos de enfermedad celíaca, una exposición a los pesticidas superior a la normal significaba que tenían al menos ocho veces más probabilidades de sufrir intolerancia al gluten. Las mujeres jóvenes con niveles elevados de sustancias químicas antiadherentes conocidas como perfluoroalquilos, o PFAs, tenían de cinco a nueve veces más probabilidades de padecer la enfermedad celíaca.

Los hombres jóvenes, por otro lado, tenían el doble de probabilidades de ser diagnosticados con la enfermedad celiaca si tenían niveles elevados de ciertas sustancias ignífugas, concretamente polibromodifenil éteres, o PBDEs.

“Estos resultados también plantean la cuestión de si hay vínculos potenciales entre estas sustancias químicas y otras enfermedades intestinales autoinmunes”, comenta el Dr. Levine.

El Dr. Trasande advierte que hay que investigar más para demostrar que estos compuestos químicos tóxicos son una causa directa de la enfermedad celiaca. Pero nos recuerda que todas ellas son conocidas por alterar los niveles hormonales de animales y humanos. Los niveles hormonales correctos son fundamentales para controlar tanto el desarrollo sexual como las defensas inmunitarias contra las infecciones. Trasande cree que si estudios adicionales muestran conexiones similares, tales resultados podrían servir como evidencia de que la base o causa subyacente de muchos de estos trastornos autoinmunes puede ser no solo genética, sino también ambiental. (Fuente: NCYT Amazings)


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