0
Publicado el 10 Junio, 2020 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

Un sentimiento profundo de humanidad

Los médicos y enfermeros cubanos que atendieron a pacientes con COVID-19 en Lombardía atesoran el cariño y el reconocimiento de los habitantes y las autoridades de esa región italiana
Un sentimiento profundo de humanidad.

Foto: radiocubana.cu

MARIETA CABRERA

Pasarán los años y los habitantes de Crema, en la región italiana de Lombardía, recordarán que en los días de mayor angustia e incertidumbre vividos por ellos durante la pandemia de COVID-19, médicos y enfermeros cubanos con la mirada tan limpia como sus batas blancas llegaron a esa ciudad para tender sus manos en el combate contra la letal enfermedad.

La nación europea era, por esa fecha, la que registraba más víctimas mortales a nivel mundial, por lo que la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba y la Coordinadora Nacional de Cubanos Residentes en Italia, solicitaron a las autoridades de este país que consideraran la posibilidad de requerir la colaboración médica de la mayor de las Antillas.

Tras este reclamo –un reconocimiento al prestigio de la medicina cubana-, llegó la solicitud oficial a las autoridades de la Isla. En breve tiempo, como ya es habitual ante situaciones de emergencia, se conformó la brigada compuesta por 36 médicos, 15 enfermeros y un especialista en logística, quienes trabajaron durante dos meses y 17 días en el hospital principal de Crema, en otro de campaña y en una Residencia Sanitaria Asistencial con adultos mayores enfermos de COVID-19 y con otros padecimientos asociados.

Un total de 210 vidas salvadas, más de 5 000 atenciones médicas y 3 668 de enfermería, acreditan el aporte de los brigadistas, quienes forman parte del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias Henry Reeve. Como han referido algunos de ellos en las redes sociales, desde el primer momento trabajaron muy vinculados a sus colegas de Italia y con apego a los protocolos de tratamiento establecidos en ese país.

Un sentimiento profundo de humanidad.

Foto: cubadebate.cu

Así ha sido siempre en cada misión encomendada, recordaban los más veteranos del grupo, muchos de ellos con experiencia en el enfrentamiento al ébola, en África, y también ante los desastres naturales ocasionados por fuertes terremotos en Pakistán y Haití, o los causados por intensas lluvias como las ocurridas en Chile, en 2015.

Pero entre los brigadistas cubanos que laboraron en la ciudad de Crema, también hay quien tuvo allí su prueba de fuego. Para el doctor Fernando Graso Leyva, de 28 años, especialista en medicina intensiva y emergencias, esta es su primera misión internacionalista. Al compartir sus vivencias con el ensayista e investigador cubano, Enrique Ubieta, el joven médico expresó:

“Italia nos deja mucho: su hospitalidad, el recuerdo de las bellas personas que conocimos, pero sobre todo nos deja un sentimiento profundo de humanidad. Nos ha demostrado que hay personas buenas, con ideales firmes, en todo el mundo; nos hemos topado con excelentes profesionales y con la gente sencilla del pueblo. Para mí que soy joven, ha sido una experiencia extraordinaria […] y va a marcar mi vida”.

Como el doctor Fernando, y el resto de los colaboradores que retornaron a casa el lunes 8 de junio, otros profesionales cubanos de la salud inscriben en su historial de misiones internacionalistas el enfrentamiento a la COVID-19, pues forman parte de las más de 30 brigadas del Contingente Henry Reeve enviadas por Cuba en meses recientes a 27 países, en respuesta a la solicitud de esas naciones.

Pasarán los años, y ellos también recordarán la pelea que libraron contra esta pandemia en aquella tierra distante de los suyos; y volverán a emocionarse al evocar cada vida salvada, cada gesto de agradecimiento de los pacientes, los pobladores y las autoridades de esos lugares, cada bandera cubana ondeando desde un balcón o en las pequeñas manos de un niño…


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera