0
Publicado el 17 Febrero, 2021 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

COVID-19: reajustes para ganar tiempo

La actualización del protocolo clínico establece la identificación y el seguimiento más estricto del paciente catalogado como de alto riesgo para actuar de forma oportuna e impedir que agrave y fallezca
COVID-19: Reajustes para ganar tiempo.

No necesariamente si aumentan los casos confirmados, deben incrementarse los graves o críticos. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

Por MARIETA CABRERA     

En el empeño por salvarles la vida a los enfermos de covid-19 “una hora es importante, 10 mucho más y 24 son importantísimas”, expresó la doctora Ileana Morales Suárez, directora nacional de Ciencia e Innovación Tecnológica del Ministerio de Salud Pública (Minsap), al referirse a la esencia de los cambios que distinguen la sexta versión del protocolo cubano de manejo clínico.

Ganar tiempo en la atención a esos pacientes, anticipar cuál de ellos va a tener una evolución tórpida para administrarle los medicamentos de forma oportuna e impedir que agrave y fallezca es el propósito de tales modificaciones, comentó Morales Suárez en el programa televisivo Mesa Redonda, el 12 de febrero.

Una innovación importante tiene que ver con los sospechosos. Está establecido que los considerados como de bajo riesgo van a un centro donde se les observa y reciben el tratamiento médico previsto. Lo nuevo es que quienes resulten positivos al test de antígeno comienzan a recibir de inmediato el Interferón, antiviral cubano de probada efectividad, y si después la prueba de PCR fuera negativa se les suspende el tratamiento y retornan a sus casas, precisó la directiva.

Cuando se trata de personas sospechosas de padecer covid-19 calificadas como de alto riesgo por las comorbilidades que padecen y sus características socio-demográficas, la versión 1.6 del proceder plantea que en caso de que presenten algún síntoma que suponga la presencia de inflamación reciben el Interferón y, además, las moléculas antinflamatorias Jusvinza e Itolizumab, productos de la biotecnología cubana.

En los territorios donde esto se ha experimentado, dijo la doctora Morales, hubo sospechosos que luego no fueron positivos a la covid-19, pero en los que el tratamiento fue también efectivo “porque tenían una enfermedad con igual mecanismo de tormenta de citocinas e iban a agravar y posiblemente a morir”.

Si en la versión anterior del protocolo los pacientes se catalogaban en asintomático, sintomático, grave y crítico, en la actual hay una nueva clasificación: asintomático, sintomático, alto riesgo que tiene mayor probabilidad de transitar a la gravedad, grave y crítico.

COVID-19: Reajustes para ganar tiempo.

El uso de Jusvinza ha repercutido en la disminución de los enfermos que pasan a graves y críticos, con una alta tasa de recuperación. (Foto: PRENSA LATINA).

Hoy, explicó la directiva, los pacientes asintomáticos y sintomáticos leves permanecen en un tipo de centro, mientras los sintomáticos moderados, los de riesgo y los enfermos graves y críticos, en otro. Pero un asintomático que sea de alto riesgo -definió- tiene que ir a una de las salas de vigilancia intensiva que se están creando “porque es la garantía de que este protocolo, que pone énfasis en ello, pueda ser efectivo”.

Ilustró que en un centro de asintomáticos o sintomáticos leves no puede permanecer, por ejemplo, un anciano que tenga alguna enfermedad crónica descompensada como cardiopatía o diabetes, entre otras. Le corresponde ingresar en una sala destinada para pacientes de alto riesgo, pues se conoce que estos pueden transitar a formas más graves de la enfermedad.

Sobre el tema, la doctora en Ciencias Tania Crombet Ramos, directora de Investigaciones Clínicas del Centro de Inmunología Molecular, especificó en el mencionado programa televisivo que en las salas de vigilancia intensiva el paciente recibe una atención más diferenciada desde el punto de vista del número de especialistas entrenados en el manejo de la covid-19, no solo médicos sino personal de enfermería, y se dispone de más recursos de laboratorio clínico y radiología, o sea, que el enfermo tiene “un seguimiento más estricto”.

Previsiones decisivas

En la actualización del protocolo clínico los interferones cubanos constituyen la terapia fundamental para los pacientes asintomáticos y sintomáticos leves.

Se establece, asimismo, que en los casos de sintomáticos moderados o de alto riesgo que estén en vigilancia y comiencen a presentar signos y síntomas de que transitarán hacia una inflamación, un distrés respiratorio u otra complicación, existirá la posibilidad de administrarles Itolizumab o Juzvinza antes de que lleguen a una unidad de cuidados intensivos.

“La intención es que en cuanto aparezca la primera sintomatología o signo de inflamación se instaure tempranamente el uso de estas moléculas”, resumió la doctora Tania Crombet.

COVID-19: Reajustes para ganar tiempo.

Expertos aseguran que cuando el interferón se aplica a tiempo en los enfermos de covid-19, los beneficios se pueden obtener tan rápido como en 24 horas. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO).

El empleo de ambos fármacos sí está previsto en el protocolo de manejo del paciente grave o crítico, en el cual se mantiene además la utilización de antinflamatorios y esteroides, entre otros medicamentos, agregó la investigadora. El gran cambio que se introduce, recalcó, “es la identificación del paciente de alto riesgo, su vigilancia intensiva independientemente de la severidad de los síntomas al momento del diagnóstico y la determinación, muy a tiempo, de que se está instaurando una inflamación exuberante”.

La científica confirmó que Jusvinza es una molécula con un excelente perfil de seguridad. Su empleo, aseguró, ha repercutido en la disminución de los enfermos que pasan a graves y críticos, con una alta tasa de recuperación. “En el caso de los pacientes moderados de alto riesgo, la tasa de recuperación es prácticamente del ciento por ciento y en la unidad de cuidados intensivos es también muy alta: más del 80 por ciento”.

Acerca de la molécula Itolizumab apuntó que su uso se ha consolidado en pacientes de alto riesgo, moderados y graves, en Cuba y en miles de enfermos en la India. Los datos de ambos países –acotó– son semejantes, “tenemos una tasa de recuperación del paciente moderado y grave de más de un 93 por ciento”.

Durante el transcurso de la pandemia en la mayor de las Antillas, cerca del 60 por ciento de los casos diagnosticados de covid-19 ha sido asintomático y 40 por ciento sintomático, y entre 5 y 15 por ciento de ese total se ha identificado como de alto riesgo, señaló la doctora Ileana Morales, y alertó que los directivos del sector sanitario deben tener en cuenta esta proporción para saber cuántas camas es preciso destinar a las salas de vigilancia.

La directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del Minsap destacó que el sistema nacional de salud no puede conformarse con la proporción de que si aumentan los casos confirmados, deben incrementarse los graves o críticos, pues no necesariamente tiene que ser así. “Debemos desacoplar ese número. Será uno de los grandes retos que tendrá el comité de innovación y el grupo de ciencia en los próximos días”.


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera