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Publicado el 7 Febrero, 2021 por Prensa Latina en Salud
 
 

Porque ellos también tienen derecho a estar bien informados acerca de la Covid-19

Amparados por esa inclusión a la cual tiene todo el derecho los sordos e hipoacústicos, y tras el anuncio de los primeros casos de Covid-19 en el país, se movilizó todo el servicio de intérpretes de la lengua de señas, quienes en laboriosas jornadas, han contribuido a mantenerlos informados todo este tiempo de pandemia
Ellos también tienen derecho a estar informados acerca de la Covid-19.

La coordinadora nacional del Departamento de Interpretación de la Lengua de Señas Cubana, Ania Reigada, ofrece detalles acerca de la importante labor que llevan a cabo en diversos escenarios. (Foto: prensa-latina.cu).

Por GILDA FARIÑAS RODRÍGUEZ

Cuando el coronavirus SARS-CoV-2 salió de China y comenzó a explayar sus coletazos hacia todos los continentes, los sordos e hipoacústicos de muchas zonas del mundo debieron reacomodar los estilos de vida y los hábitos sanitarios.

Sin embargo, a diferencia de una buena parte de esa población, los integrantes de esa comunidad en Cuba cuentan con el respaldo absoluto de un sistema de salud que privilegia la atención a estas personas.

Amparados por esa inclusión y tras el anuncio de los primeros casos de Covid-19 en el país, se movilizó todo el servicio de intérpretes de la lengua de señas. Como coordinadora nacional del Departamento de Interpretación de la Lengua de Señas Cubana, Ania Reigada, confiesa no recordar jornadas de entrenamiento más laboriosas que las vividas a partir del pasado mes de marzo.

Con la entrada del coronavirus, la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC) rápidamente organizó sus mecanismos para mantener protegidos a sus integrantes. También desde las redes sociales y los grupos de apoyo creados en diferentes naciones, se informaba todo lo relacionado con la pandemia y cuánto podía afectar.

Manifiesta Reigada en entrevista con Cuba Internacional que buscaron asesoría en especialistas de ciencia, vieron videos ilustrativos, intercambiaron con los propios integrantes de la comunidad sorda y se colegió con los instructores de la lengua de señas, los patrones lingüísticos nuevos, incorporados al vocabulario. Más tarde fuimos convocados por la televisión nacional para realizar el servicio de interpretación en los programas informativos sobre la Covid-19 que incluía la conferencia de prensa diaria con participación de funcionarios del Ministerio de Salud Pública, las disertaciones de expertos y científicos, las mesas redondas, además de los espacios noticiosos.

Desde la ANSOC, explica, organizamos esas prestaciones para extenderlas a todos los telecentros provinciales y al del Municipio Especial Isla de la Juventud, a través de las revistas televisivas especiales que transmiten todo lo que acontece alrededor de la enfermedad.

SABER ENTENDER PARA DECIR BIEN

Ellos también tienen derecho a estar informados acerca de la Covid-19.

Intérpretes acompañan cada día las conferencias del doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Minsap. (Foto: salud.msp.gob.cu).

Llevar a la lengua de señas la nueva, abundante y a veces difícil terminología emanada de la pandemia no es cosa de cantar y coser. Así lo reconoce Eylin Coto, coordinadora provincial en La Habana, quien expresa que, además del nombre del virus y de la enfermedad, hay una interminable lista de denominaciones que se renueva cada día y que abarca los medicamentos y protocolos de tratamientos utilizados en los pacientes, la infraestructura hospitalaria, los tipos de medidas sanitarias dictadas por el país, la actividad científica de los centros de investigaciones, las pruebas de diagnóstico, los ensayos clínicos y los candidatos vacunales.

En tanto, Reigada señala que los intérpretes igualmente están preparados para ofrecer servicios dentro de los hospitales e incluso en la llamada zona roja, en centros de aislamiento y cualquier otra entidad donde una persona sorda necesite ser asistida. Miriam Meneses, subdirectora de la ANSOC y con discapacidad hipoacúsica, expresa que ‘gracias a nuestros intérpretes los 23 mil miembros de la organización adquieren constantemente cultura y conocimientos relacionados con el quehacer de la ciencia cubana en su batalla contra la Covid-19 y todo lo que realiza el Estado y las instituciones sanitarias para frenar los contagios’.

En el país existe un total de 323 profesionales de la lengua de señas, en su mayoría mujeres.

Cuando efectúa su labor, y de acuerdo con reglamentos internacionales, el intérprete debe ser relevado cada 20 minutos por otro colega debido a la intensidad que genera la gestualidad corporal y el pensamiento.

La interpretación no puede ser literal, advierte Reigada al detallar que ‘nos apoyamos mucho en las imágenes que acompañan a la información y en la sinonimia para buscar un acercamiento al discurso real’.

En tal sentido ejemplifica con el nombre de los medicamentos, los cuales ‘deletreamos y tratamos de explicar lo que significan’.

Si bien los expertos cubanos de la lengua de señas tienen que afrontar las dificultades lingüísticas que rodean el complejo universo originado por la Covid-19, la realidad demuestra que la pandemia ha contribuido a visibilizar su trabajo y la necesidad de que el intérprete disponga de más horas presenciales en otros programas televisivos.

Esa es una aspiración inclusiva de ellos y de los miembros de la ANSOC que, sin duda, cuenta con el respaldo y la voluntad política del Estado cubano. (Prensa Latina).


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