teatro

Sí importa, y mucho

No importa, socio, el tiempo pasa rápido, le dices a tu amigo en el último momento de la despedida y le plantas una palmada honda en el hombro.

No importa, yo te entiendo, aseguras a través de un chat, cuando ella se disculpa desde “el otro lado” con que no podía decírtelo, porque todo se dio muy rápido.

No importa, repites una y otra vez, aunque en cada oportunidad que lo pronuncias te duela un poco más, y te preguntes cómo puedes medir en verdad cuánto te importa, cuánto te lastiman las distancias, cuánto se lleva de ti esa o ese que te dice adiós sin saber si volverá a abrazarte, cuánto cuesta la migración para los que se van, y también para los que se quedan. Porque, aunque tengas ese “no importa” activado en modo automático, que se marchen sí te importa. Y mucho.

Lo sabes antes de entrar a la sala de teatro, porque te ha tocado vivirlo en los últimos tiempos más de lo que te gustaría reconocer, como a tantos. Estás consciente de que no solo vas a disfrutar del arte: te han dicho que esta es una pieza imprescindible en el contexto cubano en el cual vivimos, por la honestidad de sus conflictos, sus reflexiones en torno a la amistad y por su actualidad.

Llegas con curiosidad y ciertas expectativas. Pero la Compañía Teatral Mejunje te sorprende con una obra que va mucho más allá del tema de la migración e, incluso, del de la amistad. Habla de los sueños de juventud, de las becas, de la irreverencia ante lo injusto, de la fidelidad, del servicio militar y los conflictos a los que se enfrentan los universitarios durante sus años estudiantiles y en la época de posgraduación. Y la obra te atrapa porque, entre tantas angustias, sueltas la carcajada, sonríes, lloras… La catarsis.

Con la dirección general de Ramón Silverio y bajo la dirección artística de Adrián Hernández, la obra No importa narra el reencuentro de cuatro amigos cuyos caminos tomaron rumbos muy diferentes, después de haber compartido las mejores y más difíciles experiencias de sus adolescencias y juventudes. El encuentro ocurre en un hotel con todo-incluido en La Habana, que paga una de los tres que residen en el exterior del país.

En poco más de una hora, los actores llevan al público del presente al pasado, a través de flashbacks donde hay juegos, música, coreografías, cambios de vestuario, que le imprimen dinamismo y diversión a la trama.

Las actuaciones de los jóvenes artistas imprimen verosimilitud a la obra, que aborda un tema de mucha actualidad en la Cuba de hoy. / Jorge Luis Sánchez Rivera

Miras al escenario y sientes que los personajes te son muy cercanos, quizá hasta te reconozcas en alguno de ellos, porque, además del tema migratorio, No importa reflexiona en torno a las consecuencias de las decisiones, al éxito o al fracaso, a las segundas oportunidades, al respeto al espacio del otro y a sus decisiones, a la empatía, a la fragilidad de la vida… 

La obra está interpretada por los jóvenes actores Adrián Hernández, Leisy Domínguez, Lizandra Martín y Yuniesky Bermudez Daniel; e inspirada en el libro ¿Quién le pone el cascabel al látigo? (Casa Editora Abril, 2017), del periodista Rodolfo Romero Reyes, de la revista Alma Mater.

Te preguntas cómo es posible que un libro de cuarenta y cinco crónicas pueda convertirse en una obra teatral. El propio Romero Reyes se asombró cuando el equipo de la Compañía Teatral Mejunje le comentó sus intenciones. Él no oculta que, ya sentando frente al escenario, a la espera del estreno, la ansiedad lo tenía intranquilo. No importa lo dejó agradablemente sorprendido. Confiesa que la pieza es el resultado del genio creador de Adrián Hernández, quien supo utilizar muchas de las anécdotas narradas en el libro para armar una historia compleja, llena de matices y de diálogos, donde se mezclan algunas de las citas de sus crónicas.

“Me dio mucha satisfacción ver cómo el público reía con escenas del libro, magistralmente recreadas, y cómo, en la parte final de la obra, se involucraba con el tema de la migración y de la separación de los amigos -aseguró el periodista-. La gente lloraba de emoción, tristeza, alegría… El discurso de la migración es una creación de Adrián y del resto de los actores, no aparece explícitamente en mi libro, sin embargo, muchos de los personajes de ¿Quién le pone el cascabel al látigo? han emigrado. Por eso yo también me veo reflejado: porque vivo en Cuba y muchos de mis amigos están afuera. Creo que la obra de teatro sobrepasa al libro al poner sobre la mesa un conflicto tan actual, que le toca a todo el mundo y que mueve nuestros más íntimos y sinceros sentimientos”.

Ganadora de la beca El reino de este mundo, de la Asociación Hermanos Saíz, No importa se estrenó a finales de 2021 en Santa Clara y se ha presentado en el país en más de veinte oportunidades. En La Habana pudo disfrutarse el 20 de agosto último, en la Casa del Alba Cultural, donde el espacio resultó insuficiente para tanto público ávido por conocer la propuesta. Ahora regresan a la capital este viernes 16 y sábado 17 de septiembre (7:00 PM) y el domingo 18 (5:00 PM), para presentarse en el teatro Bertolt Brecht, como parte de una jornada organizada por Alma Mater, con motivo del centenario de la revista.

Y sí, sí importa, dirás cuando regreses al teatro, acompañando a uno de tus amigos, a tu pareja, a tus hijos… cuando los veas reír o llorar. La migración sí importa, y mucho.

2 respuestas

  1. Excelente obra muy contemporanea, he tenido la oportunidad de verla en varias oportunidades, no porque sea el padre de una de las actrices, sino porque me interesa saber la reacción del público, un publico sobretodo joven, y no tan joven. He visto colegas mios llorar y reir ante la propuesta. La migración nos ha tocado de alguna u otra forma. Se las recomiendo vayan a verla.

  2. Muchísimas gracias!!!! No tengo palabras para decir lo que siento ahora mismo. Ha desnudado la puesta en escena como si desde el primer día hubiese estado sentada junto a nosotros soñando la obra. Gracias Miles y claro que todo Importa.

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