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Publicado el 3 Octubre, 2017 por Prensa Latina en Tecnología
 
 

Tecnologías antisísmicas de vanguardia

El sistema de construcciones en Chile, con exigencias muy elevadas que obligan a levantar edificaciones mucho más resistentes y seguras ante sismos, parece un resultado concreto y exitoso
Tecnologia antisismica. (Foto: Constructivo.com)

Tecnologia antisismica. (Foto: Constructivo.com)

Por Fausto Triana

Santiago de Chile, (PL) Los dos recientes y trágicos terremotos que sacudieron en septiembre de 2017 a México hicieron saltar las alarmas, en especial porque se sumaron a violentos huracanes que devastaron al Caribe y Texas y la Florida, Estados Unidos.

La rebelión de la naturaleza, las consecuencias transversales que se relacionan con estos fenómenos naturales y los tremendos daños humanos y materiales acallaron un tanto las voces de los escépticos.

Más allá, las grandes preguntas en Chile de los sismólogos y expertos en asuntos asociados a movimientos telúricos apuntan a las causas de la debacle mexicana cuando sobre todo el último sismo fue de 7,1 grados en la escala abierta de Richter.

Chile es lamentablemente uno de los países más sísmicos del mundo y es parte del temible Cinturón de Fuego del Pacífico. Japón comanda el dudoso liderazgo de vulnerabilidad en la zona de terremotos.

Pero lo cierto es que el país austral apenas siente perturbaciones en la vida cotidiana por temblores inclusive hasta de 7,5 grados. A partir de 8,2 grados en la escala de Richter puede venir lo terrible.

El director del Programa de Riesgos y Desastres de la Universidad de Chile y Sismólogo de la Universidad de Chile, Jaime Campos, argumentó que el terremoto de México es uno menos frecuente porque es a nivel interplaca.

-No es un choque de placas sino que la Placa de Cocos está sunductando bajo la Placa Norteamericana y lo que provoca es un fracturamiento de la placa que sunducta, explicó.

Campos recordó que el 28 de marzo de 1965 hubo un terremoto en la Ligua, extremo norte de Valparaíso, similar al de México, y a pesar de que no fue de gran magnitud, hizo desaparecer a 300 familias.

Expertos franceses y chilenos advirtieron en un estudio que la propensión hacia movimientos telúricos es alta en los territorios del Cinturón de Fuego del Pacífico, que es bastante abarcadora.

¿QUE HACER?

Lo que sí parece un resultado concreto y exitoso es el sistema de construcciones en Chile, con exigencias muy elevadas que obligan a levantar edificaciones mucho más resistentes y seguras ante sismos.

El decano y profesor de Ingeniería Estructural y Geotérmica de la Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, detalló que según estudios realizados distintos desastres naturales ocasionaron la muerte de un millón 740 mil personas en el mundo.

Según el experto, esas pérdidas de vidas humanas ocurrieron en el período de 1980 a 2014, con incidencia directa del 51 por ciento por causas geofísicas, que en el caso de Chile se anotan con terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis, incendios y deslaves.

La nación austral fue víctima de letales sismos en 1906 en Valparaíso, 1939 en Chillán, 1960 en Valdivia, y 2010 en el Maule, entre otros, amargas experiencias que sin embargo, ermitieron desarrollar s s.

De la Llera, al responder a preguntas de Prensa Latina en la sede del alto centro docente, señaló que las dos líneas principales de trabajo apuntan hacia el aislamiento sísmico y la técnica de disipación.

Como ejemplo mostró un ensayo efectuado con San Diego, Estados Unidos, con dos edificios hospitalarios sometidos a un simulacro de terremoto con altos niveles de temblores por encima de los 8,4 grados en la escala de Richter.

En el primero, sin protección especial, pacientes y equipamiento sufren severos daños, mientras en el segundo, con aislamiento sísmico, se soporta bastante bien y no se producen afectaciones significativas.

Se trata de una técnica que coloca en la base o en los sótanos de las edificaciones de soportes capaces de resistir los embates de un movimiento telúrico y que minimizan sus efectos, comentó el ingeniero con amplia trayectoria en estos menesteres.

En realidad ayuda a mitigar 10 veces las consecuencias de un sismo; los disipadores de energía, en cambio, pueden reducir a la mitad la deformación de la estructura, precisó De la Llera.

Para graficar mejor la teoría, el propio nuevo edificio de Ciencia y de la Universidad Católica, predica con el ejemplo.

En el sótano del parqueo son visibles los aislamientos sísmicos en cada torre de carga del inmueble de siete niveles. Sólidas estructuras de goma y metal se insertan en las columnas de carga del inmueble con esta .

El especialista indicó que en Chile desde 2010 en adelante todos los hospitales se hacen con aisladores sísmicos, mientras en la Torre Titanium (194 metros de altura) de esta capital cuenta con disipadores de energía.

La relevancia de estas s también tocó puerta en el proyecto en ejecución del que será el telescopio más grande del mundo (E-ELT) en el cerro Armazones, en el desierto de Atacama, que deberá terminarse en 2022.

Llevará sin dudas los aisladores sísmicos, un aspecto esencial para que se escogiera a Chile como sede del colosal observatorio, aclaró De la Llera.

De momento, los más que comprobados dispositivos chilenos se instalan en Perú y Nueva Zelanda, con aproximaciones a Colombia y México.

Lamentablemente los humanos reaccionamos tardíamente y es evidente que el cambio climático influye negativamente en la expansión de catástrofes naturales; el mundo debe prepararse, completó el decano y profesor de la Universidad Católica.

*Corresponsal de Prensa Latina en Chile


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