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Publicado el 2 Noviembre, 2018 por Toni Pradas en Tecnología
 
 

Seguridad informática: El arte del salvavidas

Por TONI PRADAS

Segurmática Antivirus ofrece todas las principales prestaciones que hacen competente a cualquier producto internacional semejante. (Foto: SEGURMÁTICA)

Segurmática Antivirus ofrece todas las principales prestaciones que hacen competente a cualquier producto internacional semejante. (Foto: SEGURMÁTICA)

Como si el bullicio del mar fuera insonoro, como si el rompiente del mar fuera mudo, así es el mundo en las entrañas de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones: pura vertiginosidad en medio de una pasmosa quietud.

Afortunadamente, como atleta salvavidas que observa desde su sillón-atalaya, un antivirus vela por la seguridad de los recursos que están en juego, sospechando de todo: Hurga: Protege: Descontamina: Lleva a prisión –suerte de cuarentena– al programa maligno, y tal si fuera una ficha policial, incorpora a su rutina de vigilante de la playa el nuevo modus operandi. Una historia que va haciéndose vieja desde sus comienzos en 1972, cuando apareció el primer virus informático, el Creeper (enredadera, en inglés), y en respuesta el primer programa antivirus para este: el Reaper (cortadora).

A la misma velocidad que las tecnologías crecieron, así de enredadera se llenó el planeta digital con malwares (softwares maliciosos) que proliferaron exponencialmente y que hoy se cuentan por millones. Son tantos, sí, que se atropellan. Y por supuesto, así de rápido surgieron tropecientos programadores y empresas de seguridad informática para vigilar las aparentemente tranquilas playas del turbulento universo binario.

En Cuba, que desde hace décadas confió en sus propios cromosomas para informatizarse –así resultara zigzagueante debido a factores externos e internos–, también se acunó una empresa “salvavidas” que en medio de una crisis económica apostó, sobre todo, al alto nivel técnico de sus profesionales.

nació Segurmática en 1995, con el objetivo primero de la comercializar productos antivirus, así como otros servicios relacionados con la seguridad informática

De tal suerte nació Segurmática en 1995, con el objetivo primero de la comercializar productos antivirus, así como otros servicios relacionados con la seguridad informática.

Sin embargo, ya había sido aislado en 1988 el primer virus internacional llegado al país, nombrado Vienna.648. Y si alguien pensó que las amenazas solo serían foráneas, en 1991 se detectó el Terminator.A, primero desarrollado en el archipiélago cubano.

La suerte estaba echada. Sin contar la creciente “oferta” internacional, o ya fueran hechos en el país o creados desde el exterior particularmente para Cuba –incluso algunos programas malintencionados intentaban borrar de las computadoras el antivirus de factura nacional Cvs.exe–, los virus provocaron que la Isla se globalizara también en materia de peligros cibernéticos y que un servicio de protección autóctono fuera llamado a gritos.

Hoy se habla de unos 200 programas creados en Cuba o para ella, aunque ninguno de estos se ha considerado más destructivo que el W32.vrbat, un caballo de Troya (programa aparentemente legítimo e inofensivo, hasta que activa su ataque) aislado en agosto de 2011.

Este fue el primero, entre los reportados internacionalmente, que usó con fines dañinos las propias medidas de seguridad de la máquina para el acceso a los discos duros. Formado por varios componentes, se propagó a través de dispositivos removibles de almacenamiento como memorias flash y discos externos.

Francisco Ávila González, especialista principal del Grupo de Desarrollo de Aplicaciones Comerciales de Segurmática, asegura que el mejor antivirus del mundo puede convertirse en el peor si este no se encuentra actualizado. (Foto TONI PRADAS)

Francisco Ávila González, especialista principal del Grupo de Desarrollo de Aplicaciones Comerciales de Segurmática, asegura que el mejor antivirus del mundo puede convertirse en el peor si este no se encuentra actualizado. (Foto TONI PRADAS)

Esa es justamente la vía fundamental de contagio de las computadoras nacionales. Hablamos de una población que adquiere, transporta e incluso almacena grandes volúmenes de información en dispositivos de conexión USB, ya sea una foto o el llamado “paquete semanal”.

Pero las cosas han empezado a cambiar. Lo que ha sucedido en los últimos tiempos en el país con la democratización del acceso a la red de redes puede considerarse, cuanto menos, un destape.

Más de cuatro millones de cuentas de telefonía celular permiten conectarse con el ciberespacio desde cualquier punto wifi, las redes de computadoras son más amplias y las conexiones domésticas empiezan a crecer. En correspondencia, como verso que rima, aumenta la vulnerabilidad en la Matrix cubana, un desafío mayor para el salvavidas que atisba peligros desde su sillón-atalaya ubicado en ordenadores, laptops, tabletas y teléfonos inteligentes.

Antivirus de raza

En cumplimento de diversas resoluciones que ordenan la elaboración de planes de salvaguardia por parte de las entidades, Segurmática contribuye en diferentes niveles para alcanzar ese objetivo.

Son varios sus servicios, entre estos la elaboración y revisión de dichos planes, el adiestramiento con la metodología definida por la Oficina de Seguridad para las Redes Informáticas (OSRI), la consultoría remota profunda, el escaneo de puertos y verificación de redes, la configuración para los servidores de correo electrónico, y hasta la disposición de una bóveda destinada a conservar salvas de respaldo de la información de los clientes como previsión en casos de desastres en la ubicación principal.

Pero el más popular es, sin dudas, su paquete Segurmática Antivirus (SAV), que consume pocos recursos del sistema y tiene el don de ser además de eficiente, barato. El precio unitario de la licencia es de 50 pesos cubanos anuales.

Francisco Ávila González agradece que el antivirus, para el cual programa interfaces gráficas amigables y sencillas, no sea de obligatorio uso como años atrás fuera dispuesto.

“La ley solo exige tener un programa, cualquiera que sea, pero que esté actualizado”, afirma el licenciado en Ciencias de la Computación, quien carga con la experiencia de 20 años de trabajo en la empresa y es hoy el especialista principal de su Grupo de Desarrollo de Aplicaciones Comerciales.

Para Ávila, el mejor antivirus del mundo puede convertirse en el peor si no está actualizado. Por tanto, se siente satisfecho con el suyo, cuyas actualizaciones se generan cada cuatro horas y son incrementales. Solo es preciso copiar las nuevas soluciones incorporadas, ya sea accediendo a la web www.segurmatica.cu o mediante una memoria USB en las instalaciones de Segurmática, Desoft o en los Joven Club de Computación de cada municipio.

Sin mucho ruido en las listas comparativas internacionales, el antivirus cubano mantiene un crecimiento sostenido de su eficacia en la detección de códigos malintencionados. (Gráfica: SEGURMÁTICA)

Sin mucho ruido en las listas comparativas internacionales, el antivirus cubano mantiene un crecimiento sostenido de su eficacia en la detección de códigos malintencionados. (Gráfica: SEGURMÁTICA)

Como todo antivirus de raza, el cubano brinda protección en tiempo real: cada archivo que contenga un código ejecutable (programas, documentos, imágenes) es revisado en el momento en que se accede a este y solo se “abre” cuando no está “infectado”.

Asimismo revisa automáticamente la memoria USB y otros dispositivos de almacenamiento una vez conectados al ordenador.

Otra exigencia que cumple SAV es la búsqueda en demanda. Significa que el usuario pueda revisar completamente la computadora o las carpetas y archivos que desee, en busca de códigos malignos.

Este producto está orientado a la protección contra los malwares en sistemas operativos Microsoft Windows, Linux y Android, y está compuesto por poderosos algoritmos de detección genérica y heurística que ofrecen seguridad para estaciones de trabajo en el hogar y en pequeños negocios, así como en celulares.

SAV cuenta con un motor antivirus completamente criollo, capaz de dar respuesta técnica a los cientos de miles de diferentes programas maliciosos que han entrado al país, los hechos para Cuba que no han contado con respuesta internacional, y muchos más.

La empresa, que comercializa en Cuba los productos de Kaspersky Lab, posee también el producto  Segurmática Antivirus Edición Kaspersky, que esencialmente es el propio SAV con el motor antivirus de la compañía rusa, fruto de la colaboración entre las dos entidades con el fin de satisfacer la demanda corporativa.

De esta manera, casi 130 mil computadoras, de usuarios naturales y jurídicos del país, están hoy protegidas contra programas con malas pulgas, gracias a un flemático e insomne salvavidas.

Es lo que en Segurmática llaman “el arte de la seguridad”.


Toni Pradas

 
Toni Pradas