Póster de la doctora María Guadalupe Guzmán Tirado en el Aeropuerto Internacional de París.  / salud.msp.gob.cu
Póster de la doctora María Guadalupe Guzmán Tirado en el Aeropuerto Internacional de París. / salud.msp.gob.cu
Póster de la doctora María Guadalupe Guzmán Tirado en el Aeropuerto Internacional de París. / salud.msp.gob.cu

Una científica cubana en el Charles de Gaulle

El simple hecho de pertenecer al sexo femenino constituía antaño una traba, a menudo insalvable, para acceder a laboratorios y dedicarse a la ciencia. Ha pasado el tiempo, los contextos han cambiado y los discursos y percepciones sobre el tema, también.

Los logros registrados a escala internacional por relevantes mujeres científicas demuestran que no hay esfera donde no sean importantes. No obstante, el debate en torno a cómo alcanzar mayores metas en medio de un mundo que aún reproduce prejuicios y estereotipos en su cultura, está latente.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha hecho de la igualdad de género una prioridad. A través de sus programas científicos contribuye al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y ayuda a los países en desarrollo a fortalecer sus capacidades tecnológicas.

Según un informe publicado por este organismo en junio del pasado año, poco más de 33 por ciento de los investigadores en el mundo son mujeres y tan solo el cuatro por ciento de los premios Nobel ha sido otorgado a científicas.

Para hacerlas más visibles, luchar contra los obstáculos a los que se enfrentan e inspirar vocaciones en las generaciones futuras, la Unesco entrega anualmente el Premio Internacional La mujer y la ciencia. Lo concede conjuntamente con la empresa francesa de cosméticos L’Oréal, cuya fundación “se compromete a ayudar a las mujeres a expresar su potencial, recuperar el control de su destino y tener un impacto positivo en la sociedad, a través de tres áreas de intervención: la investigación científica, la belleza solidaria y el cambio climático”.

Otro lauro para Cuba

Una científica cubana en el Charles de Gaulle.
La Unesco apuesta por la equidad y por dar mayor visibilidad al trabajo e investigaciones de las mujeres en la ciencia. Foto. / unesco.org

El galardón se otorga a mujeres que han realizado importantes contribuciones al progreso científico. Desde su creación, en 1998, el reconocimiento se ha entregado a un total de 122 científicas de los cinco continentes. Además, el certamen ha apoyado a más de 3 800 jóvenes en formación de más de 110 países.

El palmarés, dotado con 100 000 euros por ganadora, se concede en su edición 24 en la categoría de Ciencias de la vida y medio ambiente.

Un jurado internacional, compuesto por 11 destacados investigadores y presidido por Brigitte Kiefer, profesora del Departamento de Psiquiatría de la Universidad McGill, de Canadá, y directora de Investigación del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina de Francia, deliberó sobre los 59 nominados, preseleccionados de 358 candidatas. Finalmente optaron por solo cinco mujeres científicas en todo el mundo. Entre ellas se encuentra una cubana: la doctora María Guadalupe Guzmán.

“Recompensada por sus trabajos pioneros, que han permitido comprender mejor y tratar al dengue o gripe tropical. Las investigaciones de la profesora Guzmán Tirado han permitido comprender mejor la patogénesis del dengue, el tratamiento de sus síntomas y su prevención”, así reza el comunicado del certamen que otorgó el premio por América Latina a la directora del Centro de Investigación, Diagnóstico y Referencia del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri (IPK).

Lupe, como la conocen sus colegas y amigos, es la primera mujer caribeña en ganar ese lauro, cuya ceremonia de entrega tendrá lugar este mes en París.

Mientras ese momento llega, ya la imagen de la científica cubana se hace habitual entre los visitantes que llegan a la Ciudad luz, desde que un inmenso póster a todo color, con su figura, adorna el Aeropuerto Internacional Charles de Gaulle.

María Guadalupe Guzmán Tirado es médica, microbióloga, viróloga; uno de los rostros femeninos inconfundibles de la ciencia cubana en los últimos tiempos.

Muchos la consideran una de las voces más autorizadas para hablar de dengue. Sus investigaciones han contribuido al diagnóstico, vacuna y control de esa enfermedad, y también del zika.

Su exitoso andar por el mundo de la ciencia, específicamente por el de la virología, la ha conducido a asumir responsabilidades que parecieran muchas para una sola persona:

Es presidenta de la Sociedad Cubana de Microbiología y Parasitología; directora del Centro Colaborador OPS/OMS para el estudio del dengue y su control; Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Inmunología; del Consejo de la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas; y del jurado que otorga el Premio de Microbiología Carlos Juan Finlay, de la Unesco.

Es también Académica de Mérito de las academias de Ciencias de Cuba, de Ciencias del Mundo en Desarrollo (TWAS) y de la Organización de Mujeres Científicas del Tercer Mundo (TWOS).

Además, forma parte del Comité Asesor de Vacunas para Dengue de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y fue incluida en el Grupo Científico Asesor también de la OMS sobre el Origen de Nuevos Patógenos, para investigar sobre el origen del virus SARS-CoV-2.

Cuenta, asimismo, con la autoría de más de 300 artículos científicos y publicaciones cortas, incluyendo dos hipótesis, siete patentes y 20 capítulos de libros. A la vez, ha impartido, como Profesora Titular, más de 130 cursos en Cuba, Estados Unidos y otros países de Latinoamérica y el Caribe. Es, además, madre, abuela, hermana, hija… un orgullo para la ciencia en la mayor de las Antillas.

Solo cinco mujeres

Una científica cubana en el Charles de Gaulle.
María Guadalupe Guzmán, Katalin Kariko, Hailan Hu, Agnes Binagwaho y Ángela Nieto, ganadoras del Premio L’Oréal-Unesco La mujer y la ciencia. Foto. / L’Oreal.

El Premio L’Oréal-Unesco La mujer y la ciencia reconoce a científicas de cinco áreas geográficas. Además de María Guadalupe Guzmán por América Latina, la bioquímica húngara Katalin Kariko resultó distinguida por América del Norte.

La profesora asociada adjunta de la Universidad de Pennsylvania, en Estados Unidos, y vicepresidenta sénior de la farmacéutica BioNTech, fue recompensada por su contribución al perfeccionamiento de la tecnología llamada de ARN mensajero. Sus trabajos permitieron dar un paso decisivo en la creación de las vacunas Pfizer y Moderna contra la covid-19.

Para Asia y el Pacífico, obtuvo el premio la neurocientífica china Hailan Hu, profesora y directora ejecutiva del Centro de Neurociencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang.

De acuerdo con el dictamen del jurado, se le reconocen “sus importantes descubrimientos en neurociencias, en particular sobre la depresión, que abrieron el camino para el desarrollo de antidepresivos de nueva generación”.

En tanto, la pediatra Agnes Binagwaho, vicerrectora de la Universidad de Equidad Sanitaria Global de Kigali, Ruanda, obtuvo el premio para el continente africano y los Estados Árabes “por su papel en la puesta en marcha de un nuevo sistema de sanidad pública para los más vulnerables en África, en particular en Ruanda. Su trabajo permitió un mejor acceso a los servicios de lucha contra el VIH, el paludismo y la tuberculosis”.

Por último, Europa quedó representada por la bióloga molecular española Ángela Nieto, profesora en el Instituto de Neurociencias de Alicante.

Nieto fue distinguida por sus descubrimientos sobre el modo en que las células cambian de identidad en el curso del desarrollo embrionario. De acuerdo con el jurado, sus trabajos han abierto el camino para el desarrollo de enfoques terapéuticos nuevos, en el marco del tratamiento del cáncer y su propagación a otros tejidos.

“El creciente papel de las mujeres en las ciencias es un desafío de igualdad, pero también un aporte a la humanidad, como demuestran las ganadoras del Premio L’Oreal-Unesco La mujer y la ciencia. Su ejemplo anima a niñas y mujeres de todo el mundo a emprender carreras científicas”, expresó Audrey Azoulay, directora general del organismo multilateral, organización convencida de que “el mundo necesita de la ciencia y la ciencia necesita de las mujeres”.

Justo este mensaje acompaña hoy a María Guadalupe Guzmán Tirado, Lupe, la científica cubana que engalana con su imagen al Charles de Gaulle de París.

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