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Publicado el 26 Febrero, 2016 por ACN en Ciencia
 
 

ENOS declina y la lluvia se normaliza

Se pronostica una etapa lluviosa normal. Al cierre del mes de enero y todo lo que va de febrero ha llovido bastante y solo no recibió precipitaciones la zona de Baracoa
(Foto: escambray.cu)

(Foto: escambray.cu)

La Habana, 26 feb.- Especialistas del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INHR), destacan una gran variabilidad climática, a pesar que el fenómeno ENOS comienza a declinar y las precipitaciones muestran una matriz evolutiva de mayor neutralidad para meses venideros.

El estado meteorológico indica que durante el cierre del mes de enero y todo lo que va de febrero ha llovido bastante como resultado de los efectos del fenómeno El Niño Oscilación del Sur (ENOS), aunque solo un uno por ciento del territorio del país no recibió precipitaciones, específicamente la zona de Baracoa.

Usualmente el ENOS conduce a un posterior déficit de lluvias, pero los pronósticos apuntan hacia una etapa húmeda normal en los meses de mayo a agosto, sobre todo en Occidente, no así en Centro y Oriente.

Idelmis Tamara González García, especialista del INHR declaró al diario Granma que el mes de marzo puede tornarse complejo, con la posibilidad de acontecimientos climáticos severos debido al avance de bandas frontales, además no puede descartarse la ocurrencia de inundaciones costeras en el litoral norte-occidental de la Isla.

El acumulado en embalses de abasto a la población se vio favorecido a nivel nacional, incluido el Oriente, y hasta la fecha se cuenta con un 52 por ciento de la capacidad total, sin embargo la región que menos acumuló fue el Centro con un 13 por ciento de la media histórica.

Una etapa lluviosa no implica salir de la sequía

No obstante, hay un total de 229 fuentes de abasto afectadas, lo que significa una población de 957 mil 831 habitantes que dependen de esa provisión.

En tanto, la provincia de Santiago de Cuba la situación es más difícil, con 59 fuentes, cuyos vertimientos no son regulares y una población de 690 mil 928 habitantes a los cuales se les asiste a través de medidas emergentes para evitar una crisis.

“Por eso es necesario que la población entienda que una etapa lluviosa no implica necesariamente que salgamos de una situación de sequía en el abasto, se necesita de varios fenómenos lluviosos de gran magnitud para sortear la situación que presentan nuestros embalses y cuencas hidrográficas”, precisó el especialista del INHR Argelio Richelmesta.   (ACN)


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