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Publicado el 14 Abril, 2016 por Irene Izquierdo en Ciencia
 
 

Una Reserva sin reservas para la belleza

En 1985 la Unesco aprobó la primera Reserva de Biosfera del archipiélago cubano: Sierra del Rosario, que el 18 de octubre de 2010, se declaró como el Área Protegida de Recursos Manejados Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario
Paisaje de la Sierra del Rosario, Reserva de la Biosfera

Como parte de la Reserva de la Biosfera, este paisaje se ofrece, acogedor, para todos los que quieran disfrutarlo y cuidarlo. (Foto: pinterest.com).

Por IRENE IZQUIERDO

¿Hemos de dedicar un solo día a disfrutar y preservar todo lo bello que la naturaleza nos ofrece? Por supuesto que no. Con solo mirar, sin dañar la floresta que ensancha la pupila con sus diversos colores, ya estaremos reverenciando la labor de quienes, con infinito amor, cuidan esa obra mágica que los siglos han creado, como nido de civilización, aunque, de manera regular, muchos lo olviden.

Abril marca el día en que a solicitud de Eugenio Molinet, secretario de Agricultura, Comercio y Trabajo en Cuba –allá por los años 30-, se aprobara legalmente la primera Área Protegida de Cuba. Tuvo esa dispensa el lugar conocido entonces como Parque Nacional Sierra del Cristal, al amparo del Decreto Presidencial 487 del 12 de abril, cuyo primer artículo expresaba: “Establecer un Parque Nacional en la finca del Estado, nombrada El Cristal, situada en el Término Municipal de Mayarí y Sagua de Tánamo, provincia de Oriente”.

Y si bien ese es un privilegio de abril, cada, día, cada mes, cada año debe dedicarse a reverenciar a la vida, como el bien más importante que nos ofrece una naturaleza sana y protegida. Por eso, aquel acontecimiento, único de 1930, se multiplicó medio siglo después y, en los años 80, Cuba experimentó un notable cambio en lo relacionado con en el rescate, manejo y protección de áreas naturales de importancia y, aunque no se subscribieron nuevas áreas, no se detuvieron los procesos de selección y propuestas de nuevos sitios.

En 1985 la Unesco aprobó la primera Reserva de Biosfera del archipiélago cubano: Sierra del Rosario. Dos décadas después, mediante el Acuerdo 6871 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, el 18 de octubre de 2010, se declara como el Área Protegida de Recursos Manejados Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario.

Con anterioridad, un hecho dejaba el camino expedito para hacer cuanto fuera preciso por la supervivencia de la flora y la fauna en toda la Isla: en 1999, a través del decreto 201/1999 se había constituido el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, cuya principal misión es garantizar la conservación de los valores naturales, históricos y culturales en los ecosistemas más representativos del país y contribuir al desarrollo sostenible.

Hoy Cuba cuenta con 211 áreas protegidas, de las cuales, algunas ostentan reconocimientos internacionales, como 6 Reservas de Biosfera -Sierra del Rosario, Guanahacabibes, las Cuchillas del Toa, Baconao, la Ciénaga de Zapata y Buenavista-, 6 sitios Ramsar -Ciénaga de Zapata, Matanzas; Buenavista, Villa Clara y Sancti Spiritus; Ciénaga de Lanier y Sur de la Isla de la Juventud, en el municipio especial del mismo nombre; Gran Humedal del Norte de Ciego de Ávila; Humedal Delta del Cauto, Granma y Las Tunas, y Humedal Río Máximo, en Camagüey.

Tiene, igualmente 28 IBAS o áreas importantes para la conservación de las aves y 2 sitios Patrimonio Natural Mundial de la Humanidad: el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, en las provincias de Holguín y Guantánamo, al oriente del país, y el Valle de Viñales, en Pinar del Río.

Ochenta y seis años después de la declaración del primer Parque Nacional, en la Isla se han multiplicado las personas e instituciones, cuya cotidianidad está marcada por su dedicación a conservar el patrimonio natural del archipiélago cubano, y cada abril celebran aquel sábado histórico como el reconocimiento a la materialización de criterio de que, la protección de los recursos naturales en su propio medio, es posible.


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo