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Publicado el 27 Septiembre, 2016 por ACN en Ciencia
 
 

Más acciones para evitar la contaminación ambiental

La cifra de instalaciones de este tipo debe llegar a 194 antes de concluir el año, con lo cual se hará más segura en el territorio la cría intensiva de cerdos, acción que caracteriza al municipio, considerado el de mayor masa del país.
Plantas para el tratamiento de residuales orgánicos.

Con esas plantas de tratamiento se dejan de emitir a la atmósfera tres mil toneladas de dióxido de carbono en 12 meses. (Foto: radiohc.cu).

A 73 asciende el número de nuevos biodigestores tubulares instalados en Placetas, Villa Clara, acorde con el programa establecido en Cuba para evitar la contaminación ambiental que provocan los desechos orgánicos de los cerdos.

Estas instalaciones deben llegar a 194 antes de concluir el año, con lo cual se hará más segura la cría intensiva de esos animales, acción que caracteriza al municipio, considerado el de mayor masa del país.

Omaida Cruz, especialista de la Empresa Porcina de Placetas, explicó a la ACN que en esas plantas se pueden tratar los residuales orgánicos de unos 12 mil cerdos al año.

La experta agregó que cada animal genera al día 0,97 kilogramos de gas metano, emanación altamente contagiosa.

Agregó que con esas plantas de tratamiento se dejan de emitir a la atmósfera tres mil toneladas de dióxido de carbono en 12 meses.

Cruz recalcó que el control constante de los residuales de los animales responde a la necesidad de preservar la calidad de las aguas de los ríos que atraviesan el municipio, entre ellos el Zaza, que tributa al mayor acuatorio del país.

En tierras cercanas a esa corriente están ubicados 63 criadores afiliados a 11 cooperativas, quienes procesan las excretas con biodigestores, fosas sépticas y microorganismos eficientes, para que el proceso productivo sea compatible con el bienestar ambiental, aseveró.

La prioridad del programa es impedir que los desechos de los animales lleguen al subsuelo y terminen en las aguas del rio, lo cual provocaría una contaminación severa, porque las excretas porcinas son altamente agresivas y por ende, nocivas a la salud humana, animal y vegetal, afirmó

Refirió que cuando se detectan violaciones autoridades de las entidades implicadas en esta labor retiran el ganado, y no se les retribuye al porcicultor hasta tanto no cumpla los preceptos establecidos por la norma cubana 27, del 2012, emitida por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

Olivia González, presidenta de la cooperativa de créditos y servicios Horacio Rodríguez, de Placetas, con varios criadores, explicó a la ACN que mantienen un control sistemático y constante sobre la puesta en marcha de los nuevos biodigestores.

Afirmó que cuando detectan incumplimientos, de inmediato proceden a solucionar las problemáticas.

González puntualizó que en la cooperativa cada criador tiene un expediente pecuario, por medio del cual se le da seguimiento al trabajo que realizan, desde el control veterinario, nutricional y ambiental, porque muchos de ellos llegan a tener en un año hasta 900 animales en los corrales.

Comentó que esa gran masa porcina exige un chequeo y valoración sistemáticos, pues cualquier contratiempo puede poner en peligro la producción y por consiguiente el medio ambiente.

Los biodigestores además de evitar daños a la naturaleza devienen fuente de energía doméstica y abonos orgánicos, explicó.

Dijo González que, en Placetas, el uso del biogás para cocinar representa un ahorro al país de 100 toneladas de petróleo anualmente.


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