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Publicado el 28 Octubre, 2016 por ACN en Ciencia
 
 

Investigador cubano Doctor Honoris Causa en EEUU

El reconocimiento al investigador Gilberto Silva Taboada obedece a que ha dedicado su vida al estudio de la biodiversidad cubana y caribeña, particularmente a los mamíferos y entre ellos a los murciélagos
Investigador cubano Gilberto Silva Taboada.

Investigador cubano Gilberto Silva Taboada.(Cubadebate)

Por LinoL Luben Pérez

Gilberto Silva Taboada, Académico de Honor de la Academia de Ciencias de Cuba, recibió en Nueva York el título de Doctor Honoris Causa, otorgado por la Facultad Richard Gilder de Altos Estudios en nombre del Museo Americano de Historia Natural (MAHN).

El estimulo obedece a que ha dedicado su vida al estudio de la biodiversidad cubana y caribeña, particularmente a los mamíferos y entre ellos a los murciélagos, informó a la ACN Regla Balmori Álvarez, especialista del Museo Nacional de Historia Natural (MNHN).

Agregó que posee una obra científica reconocida internacionalmente, con una vocación indiscutible en la formación de nuevas generaciones de investigadores y una sobresaliente labor en el fomento y desarrollo de los conocimientos.

Silva Taboada es, igualmente, Investigador de Mérito del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, así como Curador de Mérito del MNHN, del cual es fundador y trabajador activo.

Considero esta distinción no solo como un reconocimiento de mi larga relación con el Museo Americano, sino también de los años de permanente vínculo entre muchos naturalistas norteamericanos y cubanos, dijo el experto cubano en la ceremonia de condecoración, citado por Balmori Álvarez

Señaló que durante las tres décadas subsiguientes a la publicación de su monografía sobre los murciélagos cubanos, se han estudiado aspectos de la biología de estos mamíferos y varias especies consideradas vulnerables o amenazadas están ahora protegidas por la legislación ambiental de Cuba.

He vivido lo suficiente para ser testigo de esta realidad y este hecho, unido al presente otorgamiento de mi grado científico honorario, constituyen una extraordinaria recompensa, admitió.

Sin embargo, confieso que supera cualquier cosa que hubiera podido imaginar hace más de medio siglo, cuando comencé a estudiar esos mamíferos voladores que todavía me fascinan.

Me atrevo a asegurar, añadió, que  es un orgullo para la comunidad científica cubana, que este modesto investigador reciba tan alto reconocimiento de una de las instituciones insignes del mundo, cuando de museos de historia natural se habla.

Científicos de ambas instituciones firmaron en julio pasado en La Habana un convenio de colaboración, encaminado a contribuir al conocimiento de la composición y la caracterización de la biota cubana, así como también el esclarecimiento del estado taxonómico de invertebrados, vertebrados, y microorganismos del ecosistema caribeño.

Persigue el propósito también de incrementar colecciones específicas, fortalecer las capacidades técnicas de los profesionales del MNHNC, mediante pasantías, cursos y otras formas de intercambio, y su potencial material para el manejo, protección y conservación de sus colecciones.


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