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Publicado el 30 Abril, 2020 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

Reducida la vibración de la Tierra por el aislamiento social

El planeta Tierra visto desde el espacio

El planeta Tierra visto desde el espacio | REUTERS

Somos 7.700 millones de personas en el mundo. Y en estos momentos una parte considerable de la población mundial está bajo confinamiento. Esto quiere decir que no se mueven de sus casas excepto para lo imprescindible. Sobre todo no circulan con sus coches. Pero no solo eso. Las restricciones de viajes han rebajado el número de trenes que se mueven y de transporte terrestre, en general. La hora punta ha dejado de existir tal y como la conocíamos. Y todo ello tiene influencia en un aspecto concreto: la vibración de la Tierra.

Los datos recogidos por sismólogos de distintos lugares indican que la vibración de la Tierra se ha reducido drásticamente. Así lo señalan desde el Real Observatorio de Bélgica. Uno de sus geólogos, y también sismólogo, Thomas Lecocq midió una reducción del ruido sísmico entre el 30% y el 50% en la capital del país.

Gracias a este fenómeno, los datos que recogen los sismólogos son más precisos. Lo que aumenta su capacidad para predecir temblores de tierra, incluso los pequeños. En otras partes del mundo, como en Los Ángeles o en Londres, los sismólogos han percibido una tendencia similar.

Hablamos en todo momento de estaciones situadas en suelo urbano o muy cercad de las ciudades. En los centros de medición que se encuentran en plena naturaleza no se espera que haya grandes cambios.

El planeta se detiene

En todo caso, lo que parece claro es que el confinamiento ha dado un respiro al planeta. Las restricciones en el movimiento de personas y la paralización de la actividad económica han aliviado la contaminación atmosférica. Probablemente solo de forma provisional, pero los efectos de la parada se han reflejado inmediatamente. Y parece que los confinamientos también han supuesto una caricia tranquilizadora a los subsuelos del planeta.

Son muchos los países que afrontan y afrontarán confinamientos, más o menos prolongados. Esto supone que millones de personas dejen de desplazarse. Cada uno se las arregla en su casa para entretener el tiempo como más le gusta. Los datos de aumento del streaming, la realización de conciertos en directo, hacer ejercicio en casa o el incremento de los videojuegos son algunas de las tendencias colaterales que la pandemia ha generado de puertas para dentro de las casas. De puertas para fuera, los efectos inesperados se pueden rastrear incluso en la vibración de la Tierra.

 


Redacción Digital

 
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