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Publicado el 2 Diciembre, 2020 por Redacción Digital en Ciencia
 
 

En el lago Baikal

Revelan el secreto de la dieta de las nerpas

El pequeño tamaño del cuerpo de las focas del Baikal también juega un papel importante en la racionalización de la caza individual de anfípodos diminutos
focas nerpas del lago Baikal

© CC BY-SA 4.0 / Nina Zhavoronkova / En sputniknews

A través del seguimiento por vídeo y del examen de los especímenes de los museos, los científicos han descubierto por qué las focas del lago Baikal prosperan cuando tantas otras poblaciones de focas sufren tensiones ambientales causadas por el hombre.

El Baikal es el lago de agua dulce más grande y profundo del mundo. La foca del Baikal o Pusa sibirica, endémica del lago del que lleva el nombre, es una de las dos únicas especies de focas que pasan toda su vida en agua dulce.

Las focas del Baikal prosperan en este lugar, incluso cuando las poblaciones de muchas focas en otros lugares han sido afectadas por las tensiones antropogénicas.

Hasta ahora, los investigadores habían pensado que las focas del Baikal cazaban principalmente peces, además del anfípodo Macrohectopus branickii, el único anfípodo de agua dulce del mundo con un estilo de vida planctónico. No se sabía cuánto plancton comen estas focas y cómo una presa tan pequeña satisface a la foca.

Sin embargo, el nuevo estudio reveló que, contrariamente a la opinión predominante de que se alimentan principalmente de pescado, las focas en realidad cazan el anfípodo a tasas extremadamente altas.

Utilizando acelerómetros y cámaras de vídeo, Yuuki Watanabe, biólogo marino del Instituto Nacional de Investigación Polar de Japón, y sus colegas registraron el comportamiento de forrajeo de las focas del Baikal.

En promedio, las nerpas capturaron 57 anfípodos por inmersión, lo que dio lugar a miles de capturas de anfípodos por día. Esto representa la mayor tasa de consumo jamás registrada de cualquier mamífero acuático que se alimenta de una sola presa a la vez, en lugar de recoger muchos tipos diferentes de presas a la vez.

En todas partes del mundo, los anfípodos rara vez son blanco de los mamíferos acuáticos, excepto por unas pocas ballenas con barbas. La caza solo de estos pequeños crustáceos habría hecho casi imposible obtener un excedente de energía. Tragar la presa y el agua juntos requiere una actividad muscular extra, que se suma al gasto de energía, y a su vez reduce las tasas de búsqueda de alimento, reduciendo aún más el beneficio energético, explicaron los investigadores.

“Cada vez que las focas abren la boca para tratar de atrapar un anfípodo, hay un enorme inconveniente”, dijo Watanabe, el primer autor del artículo. “Inevitablemente, el agua también va a ser tragada”, explicó.

El equipo examinó los especímenes de museo de la foca y encontró que las focas del Baikal tienen los dientes poscaninos en forma de peine. Esta característica única les permite expulsar agua mientras retienen a sus presas durante la búsqueda a alta velocidad.

El pequeño tamaño del cuerpo de las focas del Baikal también juega un papel importante en la racionalización de la caza individual de anfípodos diminutos. Con un peso de alrededor de 50 kilogramos, son unas de las focas más pequeñas del mundo.

Los investigadores modelaron la relación entre el tamaño corporal del depredador, el tamaño corporal de la presa y el número de presas que un depredador necesita consumir por inmersión para reponer la energía gastada durante la inmersión. El tamaño de la foca del Baikal llega al punto ideal donde hay un beneficio de energía sustancial.

Otro factor que ha influido en la dieta de las focas es la abundancia de los anfípodos en el lago Baikal.

Los investigadores concluyen que esta innovación evolutiva da al ecosistema una mayor capacidad de sustentabilidad a los depredadores que la que tendría de otra manera, incluso dados los importantes niveles de perturbación humana.

Fuente: sputniknews


Redacción Digital

 
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