0
Publicado el 31 Mayo, 2016 por Roxana Rodríguez en Cultura
 
 

Teatro: Amor, sanador de almas

Obra La ninfa y el maestro.

La cadena de acciones de los actores incluyen movimientos energéticos reales propios de los rituales místicos budistas, una línea de investigación a la cual se ha abierto la agrupación.

Por ROXANA RODRIGUEZ TAMAYO

Fotos: BUBBY

El maestro y la ninfa es el reciente estreno a que convidó el colectivo Teatro del Silencio, liderado por el dramaturgo Rubén Sicilia, en la sala Tito Junco, del Centro Cultural Bertold Brecht, del Vedado. La obra, concebida por el propio director, incorpora una perspectiva novedosa en su proceso de indagación teatral y avanza por derroteros nunca antes sondeados en cuanto a estética y abordaje temático, al apropiarse del simbolismo ritual de distintas culturas orientales como el Mantra de las corrientes budistas.

Aun cuando la puesta en escena, como otras de la agrupación, persiste en dialogar, cuestionar y escudriñar sobre asuntos universales, en esta ocasión asume el sentimiento amor desde un sentido poético e idílico, pleno de múltiples connotaciones.

En El maestro… la acción ocurre en una montaña, cuando una joven casadera huyendo de la tortuosa unión conyugal a que la someterían, conoce a un gurú que le dejará descubrir un mundo mágico y de iluminación jamás conocido por ella; pero en el decurso no todo será color rosa.

Lo terrenal y lo místico se amalgaman y disgregan una y otra vez para hallar un punto de confrontación inspirador, a partir de la intensidad de los matices que germina de la relación entre un hombre y una mujer, un vínculo de pareja tan singular que incita al espectador a reflexionar más allá de su propia subjetividad.

El ajetreo de la vida moderna y el sosiego del refugio espiritual; el respeto a la individualidad y a la opción a decidir un futuro propio; la asimilación del amor como goce y complemento de las diferencias, y no compromiso forzoso de quienes deben estar juntos por complacencia y pasión; son algunas de las claves sobre las cuales inquieren Sicilia y el dueto de intérpretes Mirtha Lilia Pedro Capó y Diaven Molina Valera.

La concepción escénica minimalista dada por la sobriedad del color en los diseños de vestuario y escenográfico, y el empleo exacto y justificado de los objetos, generan una visualidad sugerente con imágenes y alusiones de sobrada plasticidad que originan una atmósfera onírica, seductora, repleta de aires enigmáticos que detalla y recrea cada instante vital de la historia con solo la acción y corporalidad de los actores.

“Un paisaje bucólico en una montaña”, ha escrito sobre el montaje Rubén Sicilia en el programa de mano, quizá, para revelarnos desde la gracia del arte los recónditos parajes que llevan a la sublimación del ser y su confluencia con la armonía del cuerpo y el placer.


Roxana Rodríguez

 
Roxana Rodríguez