0
Publicado el 18 Octubre, 2016 por Ariel Trujillo en Cultura
 
 

Un gallego que lleva el son adentro

Cuando la gaita y el tres se unen afloran las riquezas musicales de dos pueblos con vínculos históricos. El trabajo de Roi Casal es muestra de ello
Roi Casal integró el grupo de folk Milladoiro durante 10 años.

Durante casi una década Roi Casal integró el grupo de folk Milladoiro, un referente importante de la música tradicional gallega y del cual absorbió mucho de lo que muestra hoy. (Foto: laduda.net).

Por YAHÍMA GUILARTE y ARIEL TRUJILLO

Fue Galicia el primer territorio europeo en enterarse del descubrimiento de América. Desde entonces, muchos de sus hijos cruzaron el océano en busca de un destino diferente. La diáspora se expandió luego a otros rincones del planeta, pero llevó siempre consigo las tradiciones y valores de una cultura ancestral.

En Cuba es innegable que los gallegos constituyeron ingrediente esencial en la conformación de la identidad nacional. Su profunda huella ha servido de inspiración para Son galego, son cubano, último trabajo discográfico del arpista y cantante pontevedrés Roi Casal.

Las letras del disco fueron especialmente escritas para la ocasión por el célebre escritor Xosé Neira Vilas, quien falleció en 2015 tras dejar una consolidada obra literaria que refleja la historia de los gallegos en Cuba y rescata del olvido todo lo que ambos pueblos han hecho de manera conjunta.

“El disco incluye son, bachata, chachachá y estilos gallegos, pero más que la fusión, se trata de poner en valor nuestra historia común”, comenta Casal a BOHEMIA, al tiempo que advierte que “los gallegos llevan el son en la sangre, pero la sangre todavía no les ha llegado a los pies”.

Disco Son galego, son cubano.

Como bien se refleja en la portada del disco, Xosé Neira Vilas tuvo un rol protagónico en Son galego, son cubano. (Foto: prensalatina.cu).

El álbum adquiere mayor connotación si se tiene en cuenta que, a pesar de los lazos históricos y socioculturales, esta es la primera vez que en el terreno de la música se realiza un trabajo semejante.

Las colaboraciones con Pablo Milanés y Laritza Bacallao dotan al disco de una factura exquisita.  “Una de las voces más prestigiosas y que más idolatro es la de Pablo, por lo que esa colaboración la tenía clara; después vi que necesitábamos un contrapunteo femenino y escogí a Laritza porque me encanta y está en otro universo musical distinto al de Pablo; con ella hice dos temas de radio-fórmula, para poder sonar directamente en la discoteca”.

El legendario gaitero Nando Casal, padre de Roi, es otro de los músicos que acompañan al artista en este cuarto álbum de estudio. Junto a él, el arpista de 36 años integró durante casi una década el grupo de folk Milladoiro, un referente muy importante de la música tradicional gallega desde hace 40 años. En esa agrupación forjó el talento que derrocha hoy sobre los escenarios.

En 2009, Roi decidió emprender carrera en solitario. Lendas douradas, Maxicamente Vello y Donos no noso destino, sus tres producciones anteriores a Son galego, son cubano, fueron los álbumes más vendidos en Galicia en los años de sus lanzamientos.

Son galego,… no se ajusta demasiado a la estética de discos anteriores. ¿Qué retos afrontó esa producción?

-El reto consistió en combinar dos culturas y dos estilos musicales diferentes y con tanta personalidad, y en poner en valor aquello que los une. Tuve la dicha de que se fueron sumando a ese proyecto muchos músicos talentosos de ambos países, los cuales creo que le dan una factura excepcional al disco.

“Mis trabajos anteriores sí habían versado sobre la música gallega, una reinterpretación desde un punto de vista muy contemporáneo, desde una estética prácticamente pop. Tuve claro que eso podía ser un componente de Son galego, …, pero los que participamos en la grabación necesitábamos tener el campo de visión más ampliado aún, la mente bien abierta, y ser receptivos para hacer confluir los estilos de la música cubana y los de la gallega.

“No fue complicado porque nos conocemos, lo mismo hay gallegos en Cuba, que cubanos en Galicia, siempre hemos estado en contacto unos con otros y ya sabemos cuál es la idiosincrasia de cada uno, por lo cual solo teníamos que dejarnos llevar”.

2.“La gallega y la cubana son culturas muy fuertes que exportan por sí solas, valores comunes que tenemos y de los que debemos sentirnos orgullosos”, dijo el músico durante la entrevista con BOHEMIA. (Foto: ARIEL TRUJILLO).

2. “La gallega y la cubana son culturas muy fuertes que exportan por sí solas, valores comunes que tenemos y de los que debemos sentirnos orgullosos”, dijo el músico durante la entrevista con BOHEMIA. (Foto: ARIEL TRUJILLO).

-¿En qué momento comienza a interesarse por la música cubana?

-Recuerdo cuando me dieron el Cubadisco Internacional 2014 por Maxicamente vello. El álbum no era una fusión entre música gallega y cubana, sino una interrelación entre nuestra historia. Me hizo mucha ilusión el premio. Recuerdo que cruzaba de Montevideo a Buenos Aires cuando mi madre me avisa del otorgamiento del Cubadisco.

“Al principio no supe bien cuán significativo era, pero luego llegué a Cuba y vi su dimensión; el año anterior a ese lo había recibido Paco de Lucía. Vi que el galardón reconoce lo mejor de la música del mundo y valora la diversidad cultural de los pueblos. Pero, aparte del prestigio, la repercusión que ha tenido en mí es que sirvió para adentrarme en la música cubana y desencadenar, a propuesta del Instituto de la Música, Son galego, son cubano, y eso es lo que más valoro del premio”.

-No obstante, ¿fue Xosé Neira Vilas el principal impulsor de tal proyecto?  

-Sí. Neira Vilas es una de las personas que me ha inspirado, ayudado y orientado, además de haber escrito las letras de prácticamente todo el disco. Ha jugado a nuestro favor el hecho de que viviera 31 años en esta Isla. Él fue el encargado de recopilar todo lo que los gallegos han hecho aquí, así que poder contar con todo ese cúmulo de conocimiento, sumado a su gran talento literario, hacen de él un colaborador perfecto para este proyecto.

“Ya sé que todos se preguntan cómo no se había hecho un trabajo así con anterioridad, y no lo sabemos, pero lo cierto es que se ha hecho ahora y han coincidido colaboradores de excepción a ambos lados del Atlántico, que hacen que trascienda a un disco meramente de Roi Casal, con lo cual estoy plenamente satisfecho”.

-¿Ha tenido la oportunidad de palpar en La Habana la huella de la emigración gallega?

-Sí. Y a través de las letras de Neira Vilas he conocido historias que no sabía que existían entre Galicia y Cuba. Sé que muchos gallegos llegaban con 13 y 14 años, prácticamente sin saber hacer nada más allá de lo que habían visto hacer a sus padres. Ahí está la historia de los pescadores; muchos se establecieron en Regla y Casablanca, y vas allí ahora y ves esas embarcaciones de madera exactamente iguales a las que hay en los pueblos de Galicia. Todo eso se refleja en la canción Pescadores del Golfo.

“Está también la historia del general Villamir, un gallego que luchó por la independencia de Cuba, o El Caballero de París, que en Galicia y en su Lugo natal no es tan conocido, pero aquí es una figura ilustre. De todo eso trata Son galego, son cubano, y a través de las letras podemos sumergirnos en un universo que Neira Vilas supo crear muy bien. Nosotros le hemos puesto la banda sonora”.

Presentaciones del disco en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Las presentaciones del reciente disco del artista en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso se caracterizaron por la mezcla de géneros, bailes y sonoridades alegres, entre las que se encuentra la muñeira. (Foto: ARIEL TRUJILLO).

-Tiene el álbum un sustrato antropológico…

-Sí, tiene una historia muy profunda; pero lo común de este trabajo con mis anteriores es que la música que hago es muy popular siempre. Cuando me enfrenté al reto de Son galego, … siempre tuve presente que este no tenía que ser un libro de historia, sino un disco de música para que la gente lo pasase bien: esa era la premisa.

“Después ese disco puede tener unos condimentos de excepción como son el trasfondo histórico y el mensaje que transmite, pero yo nunca pierdo de vista que cuando me subo en un escenario el público no viene a recibir una clase de historia, sino a disfrutar.

“En las presentaciones de la sala García Lorca había canadienses y franceses entre los espectadores. Posiblemente ellos no entendieron la letra, pero seguro la pasaron bien porque la música es explosiva, vibrante y alegre, para bailar y celebrar una unión, para festejar que hayamos estado todo este tiempo juntos, gallegos y cubanos.

“Hay músicos tan grandes que incluso sin entenderse sus letras gusta lo que hacen; yo espero lo mismo de este trabajo. Ahora bien, los que comprenden las historias se marcharán a su casa con un valor añadido”.

-En Cuba se habla mucho de la huella de España, en especial la de Galicia. ¿Crees que los que regresaron a allá también se llevaron, en cuanto al acervo cultural, una huella de Cuba? 

-En menor medida… Es cierto que en el norte de Lugo se ven casas exactamente igual a las que hay aquí en La Habana porque personas que fueron a vivir sus últimos años a Galicia se llevaron eso, pero en la música yo noto que no ha habido un intercambio cultural en ese sentido. Los gallegos sabemos lo que es la música cubana y los cubanos saben lo que es la música gallega, pero no ha habido mestizaje de ningún tipo y es algo que me ha sorprendido mucho.

-¿Cómo haces para aunar lo tradicional con lo popular?

-La clave es hacerlo de forma natural y no ser una persona muy ortodoxa, de esas que piensan que las cosas no son moldeables y que se han hecho de una misma manera para siempre. No me considero rescatador ni investigador de la música tradicional, más bien me nutro de lo que recopilan otros. Estoy en el último eslabón de la cadena, lo que me hacen llegar lo transformo de una manera que pueda ser audible, lo mismo por una persona de 15 años, que por otra de 35. En ese sentido he contribuido a no dejar que se pierda la música tradicional.

“Y creo que todo es necesario, desde una persona que haga esa música más pura, hasta otra que le dé una transformación que la haga más presentable para el gran público. Si no corremos el riesgo de la innovación, este tipo de música se quedará para un grupo minoritario. Es una cultura que está ahí, escuchada por pocos, y tiene que haber grupos que la interpreten tal cual se hacía hace cien años, pero mi estilo es reformular y llevarla a mi terreno, y no de manera premeditada, sino como algo cómodo y natural”.

Roi con Laritza Bacallao.

Junto a Laritza Bacallao, Casal grabó dos de las canciones más movidas del disco. (Foto: cubasí.cu).

-¿Es el son el género cubano que más le llama la atención? 

-La música cubana me parece riquísima, con ritmos caribeños, elementos españoles y africanos; es una explosión de color y sonoridades, y esa variedad es lo que más me llama la atención, además de que los géneros se pueden utilizar de muchas maneras: hay algunos que se pueden solapar, por ejemplo, un sucu-sucu con una muñeira gallega, o un son con un alalá (también gallego).

“En eso se parece a la música de mi región, que tiene desde los musulmanes que pasaron en tiempos remotos por esas tierras, hasta la llamada música celta de los pueblos prerrománicos que vivieron allí. La idiosincrasia que tienen estas músicas es tan fuerte que no se han dejado absorber por el movimiento globalizador, son culturas que exportan por sí solas, valores comunes que tenemos los gallegos y los cubanos y de los que debemos sentirnos orgullosos”.


Ariel Trujillo

 
Ariel Trujillo