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Publicado el 22 Septiembre, 2017 por Raul Medina Orama en Cultura
 
 

RAP CUBANO

Otra dirección para el hip hop

BOHEMIA dialoga con el líder de una institución que se renueva
Otra dirección para el hip hop.

Rubén Marín pretende cambiar la percepción que tienen algunas personas sobre el rap. (Foto: RAÚL MEDINA ORAMA).

Por RAÚL MEDINA ORAMA

Fotos: MAVEL VALDEZ

A inicios de los difíciles años 90, en las calles de La Habana comenzó a notarse una corriente que navegaba pegada al piso, con la sinuosidad y la rudeza física de los bailarines breakdancers. Los raperos cantaban sus verdades sin demasiado protocolo, al ritmo de autodidactas pinchadiscos o utilizando pistas musicales increíblemente logradas mediante casetes. De fondo, los coloridos grafitis tomaban sin permiso las paredes como si estas fueran galerías de urgencias.

Esos elementos del hip hop –movimiento cultural surgido en barrios pobres de Nueva York, durante la década de los 70– se aplatanaron, y pronto el este de la capital se convirtió en la caldera donde se cocinaba lo mejor del rap cubano.

Por entonces BOHEMIA acudió a ver qué pasaba entre aquellos jóvenes reunidos ante una tarima, en la insomne “ciudad dormitorio” de Alamar, durante los festivales promovidos por Rodolfo Rensoli y Balesy Rivero. Entre quienes respondieron a la provocación reporteril del colega Toni Pradas estaba Rubén Marín, fundador de Primera Base, grupo pionero entre los raperos de la Isla. La revista ha vuelto a dialogar con él, porque es el nuevo director de la Agencia Cubana del Rap (ACR), institución que arriba a su 15º aniversario con el formidable desafío de recuperar la confianza del maltrecho movimiento del hip hop nacional.

–¿Con cuál propósito surge la Agencia?

–Dar a conocer a quienes hacen música como parte de esta cultura y representarlos ante el Instituto Cubano de la Música (ICM) y el Ministerio de Cultura. Ambas entidades nos apoyan.

“No obstante, hay cierta falta de credibilidad por errores de nosotros, los raperos. Podemos ser artísticamente mejores, preocuparnos por estudiar más. También hay actitudes que no debemos proyectar en los medios de comunicación, malos usos del lenguaje. Aunque pienses que eres el más underground [subterráneo, alternativo a la cultura oficial] del mundo, hay códigos de la calle que no funcionan para todos los públicos. Por eso no confían en nosotros”.

–¿Crees que el hip hop es excluido en las productoras discográficas?

La Agencia Cubana del Rap organizará audiciones para mejorar su catálogo.

–Ni Bis Music ni la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem) asumen proyectos de rap. Tendría que suceder un milagro, como que exista una demanda internacional alta y a ellos les pueda interesar el disco por lo atractivo para el mercado.

“Colibrí es una disquera del ICM con la que sí trabajamos. Terminamos recientemente la colección Asere III –dos CD compilatorios y un DVD– producido con el sello Asere Producciones, perteneciente a la Agencia. Por falta de recursos no hemos podido realizar más volúmenes. Las casas discográficas cubanas deberían colaborar más y acercarse a nosotros en busca de productos”.

–Hubo contradicciones entre exponentes del género y direcciones anteriores de la Agencia. ¿Cómo te has propuesto recuperar la confianza en la institución?

–La ACR no funcionaba. Se conocía muy poco sobre el hip hop, que no podemos verlo solo como un producto comercial, sino como un espacio para la acción social. Primero había contados grupos en el catálogo. Luego se amplió, pero se incluyeron muchos de reguetón. Hoy tenemos 33, de ellos 17 son de rap y el resto de fusión. Eso me lo encontré cuando asumí la dirección y tengo que respetar a estas personas.

“Ahora estamos abogando por el desarrollo de todo el movimiento de hip hop cubano, no solo por el de la entidad. Quiero aunar a raperos que han hecho un buen trabajo, algunos incluso durante años, y no son representados por nuestra institución.

“Tenemos la ventaja de contar con una buena sede en la calle Zanja, entre Gervasio y Escobar (Centro Habana). Es una sala pequeña, pero todo cubano o extranjero que quiera conocer de nuestro hip hop puede ir allí y, además, encontrará presentaciones e información sobre ritmos relacionados con la historia del género, como el blues, el soul, el rtythm and bues, el jazz”.

–¿Qué distingue al rap cubano?

El breakdance, estilo de baile característico del hip hop, fue de las primeras expresiones de esta cultura en popularizarse en Cuba.

–Tenemos una personalidad diferente que se nota en la proyección en el escenario y las maneras de dirigirte a los públicos. También en los textos, metafóricos y de fuerte contenido social, en los cuales usamos palabras típicas. Eso te hace distinto a pesar de que desarrolles un género en el que no vas a inventar nada, porque todo está muy bien establecido. Por eso el rap cubano se ha insertado de forma espectacular en eventos de Latinoamérica y otras regiones. Sin embargo, no se ha popularizado tanto por el deficiente acceso a los medios de comunicación y porque no hemos desarrollado estrategias para difundir y proteger las obras. Ahora que estamos abriéndonos a Internet podemos empezar a socializar nuestras creaciones por el mundo.

–¿Qué pueden aportar a la sociedad cubana?

–Mucho. A veces no comprendemos el poder que tenemos en nuestras manos para llevar reflexión y bienestar a las comunidades. Sin herir a nadie en específico hay que recordarle a la gente que nuestra sociedad está perdiendo valores que siempre caracterizaron a los cubanos. Tenemos que ayudar a rescatarlos. Pero si queremos que nuestras letras lleguen a distintos públicos tenemos que corregir muchas cosas.

 

Festejos

Otra dirección para el hip hop.A la celebración del aniversario de la Agencia Cubana del Rap se unió la Asociación Hermanos Saíz. Ambas entidades auspiciaron, a finales de agosto, el XIII Simposio Internacional y la Jornada de hip hop 2017, ambos dedicados al músico, actor y activista social Harry Belafonte (Estados Unidos, 1927) y a la memoria de los hermanos Saíz.

Del 23 al 27 de agosto, en varias sedes de La Habana se realizaron talleres, conferencias y conciertos con la participación de artistas de casi todas las provincias del país, así como raperos invitados de Colombia, Venezuela, Brasil, México y Estados Unidos. También se expuso la muestra Hip Hop, con trabajos de Mavel Valdez, Ained Cala, Sahily Borrero, Abel Carmenate, Jean-Marc Arencibia, Alejandro Zamora y Eduardo Pérez Eddos. Esta exhibición recorre, mediante fotografías, videos y objetos, parte de la historia de esta expresión cultural en Cuba.

 


Raul Medina Orama

 
Raul Medina Orama