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Publicado el 26 Febrero, 2018 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

ILEANA MULET: “De mi familia heredé la tenacidad”

Ideas y valoraciones de la polifacética artista, quien se mantiene fiel al paisajismo, con un discurso lírico, renovador
"De mi familia heredé la tenacidad".

Disfruta intensamente el colorido.

Por SAHILY TABARES

Fotos: LEYVA BENÍTEZ

Nos recibió en su casa, en el habanero reparto Casino Deportivo, donde la inquietan ideas, pensamientos, fantasías, personajes, poemas, amplio universo de arraigo en el imaginario personal. No fue difícil encontrar la dirección de su residencia, por doquier los vecinos decían: “La pintora vive allí, sí, en la próxima cuadra. A ella le agradecemos que nos devuelva nuestra ciudad en colores”.

Esa entrañable relación constituye uno de los rasgos distintivos de la obra de Ileana Mulet (Holguín, 1952) –diseñadora, poetisa–, quien considera la memoria un asidero potente. Le revela momentos cruciales vividos en la ciudad natal, donde sintió durante la niñez estímulos sensoriales: el río con chorreras de aguas transparentes, los olores de las matas de mango, los sembrados de viandas, el trino de las aves. Esta atmósfera y los ambientes citadinos descubiertos más tarde forman parte de su identidad.

Según reconoce, “todo se interrelaciona en imaginerías que me llevan; primero, al diseño de interiores y de vestuario, después desembocan en la pintura, la poesía, la narrativa”.

“De mi familia heredé la tenacidad”.

La mujer ha sido protagonista de sus obras.

Para comprender esencias de su estética, le proponemos evocaciones sobre raigambres, elementos del proceso cognoscitivo que sigue en el quehacer cotidiano.

Con pasión, de manera afable, dice: “Mi origen es campesino. En la escuela los maestros me pedían que dibujara en la pizarra con tizas de colores. Entonces era muy callada, quizá por eso busqué maneras de expresarme mediante las imágenes. Pintaba los objetos encontrados, escribía poesía. De mi familia heredé la tenacidad”.

En su formación influyó la Escuela de Bellas Artes de San Alejandro. “Se puede llegar al saber por otros caminos, pero aconsejo tener la experiencia adquirida en la academia. Para ser transgresores hay que conocer los cimientos, la historia del arte y otras disciplinas de la cultura general”, precisa.

Tiene un currículum vasto, este incluye presentaciones en museos, salas transitorias, clases magistrales, premios, otros reconocimientos. Recibió distinciones en la Universidad de Houston, Texas, Estados Unidos, y en instituciones italianas. Colaboró en la fundación de la primera Escuela de Bellas Artes de La Arauca, en Colombia. Expone en Francia, Italia, Japón, Nigeria, y en galerías de otras partes del mundo. Sus obras forman parte de colecciones privadas e institucionales.

Seducciones compatibles

¿Qué busca Ileana Mulet en la pintura y otras expresiones artísticas? ¿Tal vez, reencuentra inquietudes, ideas, pensamientos, que la mantienen insomne?

Sonríe, luego de una breve pausa, habla despacio: “Siento especial fascinación por San Cristóbal de La Habana, patrimonio de la Humanidad. Este lugar me abrió las puertas. Concebí el libro Huellas sobre la ciudad, sueños de papel. Inicié el proyecto con la exposición Huellas sobre la ciudad, en el Castillo de la Real Fuerza (2016).

“De mi familia heredé la tenacidad”.

Diferentes motivos se complementan en esta pieza.

“Ninguno de mis paisajes es inocente. Me conmueve que los públicos escriban en las memorias de las exposiciones. Esas palabras emocionan, reconfortan”.

Le place recordar algunas series: Niños con muros, Mujeres guerrilleras, Encuentros, Cuerpos y puntadas, Rostros. Al parecer, ninguna razón humana le resulta ajena.

Múltiples seducciones son compatibles con realidades y sueños, conflictos e interrogantes del bregar diario.

“Tuve influencias de Carlos Enríquez, Marc Chagall, del expresionismo y el realismo mágico. Me apego a mis propios silencios, transparencias, luces, sombras, a la profusión de colores, en estos predominan los azules, las combinaciones.

“Mantengo la mirada abierta a las tendencias del arte moderno, lo mismo utilizo crayola, collage, óleo, acrílico, tempera. Aprovecho cualquier material para lograr determinado efecto”.

Disfruta repasar el proceso de trabajo que tiene diferentes estadios: “Algunas veces mancho obras que no sé hacia donde conducirán, pero cuando se secan, las miro durante un tiempo, redescubro algo pensado largamente. Otras veces dibujo sin cesar, luego reparo en los colores. Algo muy importante para crear es la paz, la tranquilidad”.

Revelaciones y otros rumbos

"De mi familia heredé la tenacidad".

La ciudad reencontrada por Ileana Mulet.

Ante el caballete se transforma, casi pierde la noción del mundo circundante. Sin embargo, muchas de sus esencias, conflictos, amores, dudas, aparecen en un trazo, en la intención de plasmar el universo interior, lo que escucha, ve, aprecia, en otras personas.

¿Revelaciones? Ileana no responde de inmediato. Vuelve sobre caminos transitados. “Hice el telón de La Boheme de Puccini, fue un encargo del Teatro Lírico Nacional; y el vestuario del cuadro de Las Brujas, del ballet Cuadros de una exposición, para el Ballet Nacional de Cuba. Realicé cientos de bocetos. Esta experiencia ha sido muy útil para pensar, definir, lo que llevo a mis obras.

“No olvido que formé parte de la plantilla de la televisión cubana durante cinco años. Fue una etapa tensa, importante. Hice algunos trabajos para programas habituales y de otros perfiles. Por la serie Shiralad obtuve un premio Caracol, entregado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Ese medio de comunicación es fascinante”.

Ileana también es autora de piezas tridimensionales, ánforas, pequeños murales… Durante esta conversación le interesa especialmente enseñar sus pinturas. En ellas revela el significado de las palabras llevadas a la escritura. Muestra un cuadro, y otros, para compartir fabulaciones propias, los medio puntos, las rejas, las nubes, los azules diferentes del cielo.

Sigue con la mirada el dedo de Leyva Benítez sobre el obturador de la cámara. Disfruta ese registro de sus imágenes nacidas del corazón y de la retina de sus ojos.

“De mi familia heredé la tenacidad”.

Los azules proliferan en su estética.

Sin ocultar el entusiasmo, comenta: “Me encantan las texturas, nunca puedo separarme de los instrumentos que utilizo para rayar, torcer. Por supuesto, tampoco de la espátula. Puedo hacer una pieza con aguada y transparencia, pero seguro le añado algo de textura. Disfruto captar las interioridades, lo íntimo de la ciudad vieja. Por supuesto, también trabajo los cuerpos, los rostros, los gestos”.

Ella es entrega, devoción hacia la labor creativa. Nunca descansa pasivamente. Por eso no niega los múltiples rumbos por emprender, asentados en el desarrollo intelectual y artístico de su vida.

Todo ese acervo lo ha transmitido a su hija Claudia, actriz. “Se graduó en la Universidad de las Artes con Título de Oro. Es una lectora acuciosa, estudia, persevera. Disfruto mucho sus vivencias y las propias. En el siglo XXI, el arte tiende a la hibridez. El cine, la danza, el audiovisual, el teatro, todas las expresiones confluyen, fortalecen el pensamiento. Hay que compartir lo aprehendido, nunca renunciar a los valores propios, ir de lo general a lo particular, para crecer como profesionales humanistas, íntegros, verdaderos”.

“Ileana Mulet es una mujer que enlaza el afán batallador con una poesía vital expresada mediante poemas, cuadros, decoraciones y gestos. Desde que la conocí en una clase de San Alejandro, noté la fuerza y sensualidad, la osadía y sensibilidad que en ella –entonces alumna muy joven– se orquestaban. Ya en ese momento mostraba una personalidad, un atractivo peculiares que ha mantenido y estampado, como huella de su espíritu y percepciones”. Manuel López Oliva, pintor y crítico de arte.
De las numerosas exposiciones personales y colectivas de la prolífera artista forman parte: Desde la piel de Eva con los ojos de Adán, Casa de México, La Habana, 2007; Artistas de Cuba, Centro Cultural HotHouse, Chicago, Illinois, Estados Unidos; Entre Columnas y Arcadas, muestra de poemas y pinturas, Embajada de Cuba en México; Desde mi Habana, Escuela de Bellas Artes de Barranquilla y Escuela de Bellas Artes de Cartagena de Indias, República de Colombia.

Sahily Tabares

 
Sahily Tabares