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Publicado el 4 Marzo, 2019 por ACN en Cultura
 
 

PATRIMONIO

Museo del Ferrocarril: oportunidad para viajar en el tiempo

En la remozada instalación, el público disfrutará de una sala científico-técnica, un espacio para el ferromodelismo y un área que recrea el centro de operaciones de un jefe de estación, tal como eran al inicio del siglo XX
Museo del Ferrocarril: oportunidad para viajar en el tiempo.

Sala principal de la estación, donde se encuentran las máquinas más relevantes y comienzan las líneas.

Texto y fotos: ALIANET BELTRÁN ÁLVAREZ

Cuando este año se reabra el Museo del Ferrocarril de Cuba será como si existiese en La Habana un vehículo como el de H. G. Wells, en una de sus famosas novelas, que transportara al visitante a un santuario de estas reliquias de vapor.

Su sede es la estación Cristina –frente al icónico mercado de Cuatro Caminos, también motivo hoy de restauración–, inaugurada en 1861. Esta no tenía semejanza alguna con el edificio que ahora se levanta en el lugar, aclara la museóloga Mercedes Herrera Sorzano. Su estructura original era de madera, pero años después, debido al deterioro, se levantó de mampostería. Otra modificación sustancial, la cual llega hasta la actualidad, ocurrió en 1902.

Museo del Ferrocarril: oportunidad para viajar en el tiempo.

Esta locomotora eléctrica formará parte de la exhibición.

Al construirse en la capital la Estación Central de Ferrocarriles, que entró en funcionamiento en 1912, a ella se trasladaron todas las operaciones relacionadas con la transportación de carga de las empresas habaneras, y más adelante la de pasajeros.

Cristina devino, entonces, almacén, taller de locomotoras y de automóviles. Incluso, luego de inaugurarse el mercado de Cuatro Caminos (en los años 20), las frutas llegaban a la terminal en vagones, donde se habilitó una línea para el mejoramiento de los cítricos.

Transcurrieron décadas y el lugar se utilizó para el traslado de los becados hacia las escuelas en el campo: el movimiento llegó a ser de cinco mil jóvenes a la semana. En 2004 ya comenzó a funcionar solo como museo, hasta 2014.

Verjas adentro

La estación de ferrocarriles Cristina es un Monumento Nacional de Cuba, por toda la historia que atesora. Merece ser mostrada como un lugar renovado, en el cual resalten sus máquinas gigantescas.

A Raúl Abreu Gómez, contratista ferroviario de la Oficina del Historiador de La Habana, se le dio la tarea de transportar 40 locomotoras de vapor desde Ciego de Ávila, las cuales serían exhibidas. Entre ellas, llama la atención La Junta, construida a mediados del siglo XIX por una firma estadounidense y declarada Monumento Nacional en 1987, por ser la más longeva que se conserva en el país.

La Junta, monumento nacional desde 1987.

Reparada por Abreu Gómez para ser utilizada en la película cubana José Martí: el ojo del canario, la 1112, estaba aún operando a finales del siglo XX en los centrales. Se consideraba en aquel momento la locomotora de vapor en activo más antigua del mundo.

La denominada locomotora de Fidel, fue una de las más populares mientras la institución se mantuvo abierta al público. En 1978, cuando la Isla estaba imbuida en la recuperación del ferrocarril, se restauró el primer tramo de la vía central y se inauguró precisamente con esa máquina de vapor, sobre la cual viajó en aquella ocasión el Comandante en Jefe.

Una vez restaurado, el museo tendrá una sala científico-técnica, un espacio para el ferromodelismo y un área que recrea el centro de operaciones de un jefe de estación, tal como eran al inicio del siglo XX.

Habrá también un salón de espera con los relojes y bancos típicos; mientras que en las galerías estarán expuestas grandes piezas, representativas de las utilizadas en las vías y talleres ferroviarios.

Museo del Ferrocarril: oportunidad para viajar en el tiempo.

Constructores pertenecientes a la cooperativa no agropecuaria Pirámides trabajan para que reabra sus puertas el Museo del Ferrocarril de Cuba.

Elizabeth López Angulo, de la entidad inversionista, especifica que el proyecto ya lleva en ejecución aproximadamente dos años, luego de realizados los estudios geotécnicos, además del saneamiento de la obra.

Aún queda trabajo por hacer. Constructores integrantes de la cooperativa no agropecuaria Pirámides reparan tanto el interior del edificio como la fachada y la cerca perimetral; trabajan con afán para que en el año en curso quede todo listo, afirma René Cairo González, jefe técnico de la brigada.

El público que concurra al inmueble podrá no solo apreciar la magnitud de estas maquinarias, sino también interactuar con ellas, subir a la cabina de control y pretender recorrer las líneas para llegar a la otra punta de Cuba. (ACN).

Museo del Ferrocarril: oportunidad para viajar en el tiempo.

Mapas originales de la estación Cristina, que sirven de guía a los restauradores.


ACN

 
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