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Publicado el 27 Septiembre, 2020 por Jeiddy Martinez Armas en Cultura
 
 

AUDIOVISUALES

Herencia desde la manigua

El 14 de agosto se cumplieron 50 años de la publicación, por vez primera, de Elpidio Valdés, en la revista Pionero
Juan Padrón y Elpidio Valdés, amigos de siempre.

La entrevistada anuncia el futuro lanzamiento de una página web. (Foto: ERNESTO MASTRASCUSA)

Por JEIDDY MARTÍNEZ ARMAS

Los mambises atacan a los españoles. Ellos intentan protegerse, pero la astucia de los cubanos hace que ganen la batalla. Se escucha un grito: “¡Mambises, bestias, no tiréis con ventanas!”. El riflero que se sentía inferior por tener un arma más antigua es ahora un héroe. Escenas como esta hacen único al dibujo animado más conocido del ingenioso Juan Padrón, con un personaje que desde su salida a la luz no ha dejado de ser uno de los favoritos de los cubanos, durante varias generaciones, por los valores que irradia.

Silvia Padrón, hija del creador y una de las albaceas de su obra, psicóloga de profesión, dedicada actualmente al marketing y apasionada por los derechos de la infancia, concedió una entrevista a BOHEMIA, para hablar sobre el famoso protagonista, la celebración de sus 50 años y distintos proyectos que lo harán perdurar.

-¿Cómo nació Elpidio Valdés?

-Mi padre cuenta que “estaba en Leningrado, bajo cero y con tremendo gorrión. Me gustó tanto trabajar al personaje cubano [Elpidio], que descarté todo lo que había dibujado [de Kashibashi]. Fui al mercado y me compré una botella de vino tinto moldavo, un cartón de Ligeros, pan negro, medio queso gruyere y comencé de nuevo, pero con el cubano como protagonista”. Al inicio tenía los ojos más grandes, era más pequeñito y casi nunca aparecía vestido de mambí, porque mi padre no se había instruido aún en las cuestiones militares y no deseaba cometer errores, ya que para él era muy importante el rigor histórico.

-¿Cuándo llega Elpidio a las pantallas de televisión?

Juan Padrón y Elpidio Valdés, amigos de siempre.

Esta es la primera historieta en la que Elpidio Valdés aparece como un personaje protagónico. (Foto: Página de Facebook Elpidio Valdés Oficial)

-En 1974. En aquel entonces él empezó a colaborar con el Icaic, sin ser trabajador de allí, y los convenció de llevarlo al animado. Ese año se produjeron los dos primeros cortos: Una aventura de Elpidio Valdés y Elpidio contra el tren militar. Luego el Icaic apreció durante un tiempo la reacción del público, para ver si valía la pena hacer más, una vez convencidos, fue que se empezaron a filmar los diferentes cortos y largos.

-¿En qué momento se gestó la idea de homenajear a este emblemático personaje cubano, mediante la campaña #MuchoMachetePorDarTodavía?

-Antes de que mi padre falleciera habíamos conversado acerca de varias ideas en torno a lo que queríamos hacer en la fecha. El sueño era que para entonces comenzara la construcción del Centro Cultural y Creativo La Manigua y proyectar sus películas, pero esto no ha podido ser por las circunstancias sobrevenidas tras el inicio de la actual pandemia.

“No nos quedó más remedio que centrarnos en otros planes, ideados con él y que no constituían un riesgo sanitario. En ese sentido, nos enfocamos en la creación del perfil Elpidio Valdés Oficial, en Facebook e Instagram. Asimismo, generamos un primer paquete de stickers con algunas de las frases y momentos estelares de la película, como ‘Corneta toque a degüello’. Iremos sacando otros nuevos durante este año de celebraciones. Y también lanzaremos una página web”.

-¿Qué instituciones de la cultura cubana les han dado apoyo en este homenaje?

-El Ministerio de Cultura, el Fondo Cubano de Bienes Culturales, el Icaic y Dibujos Animados. Otras, como la Oficina del Historiador y la Vitrina de Valonia, se han unido a las celebraciones con iniciativas propias.

-¿Cuál ha sido la estrategia de comunicación?

Juan Padrón y Elpidio Valdés, amigos de siempre.

Risueño, soñador, noble y muy cubano, de este modo lo describe su hija. (Foto: ALAIN LÁZARO GUTIÉRREZ).

-Decidimos no realizar acciones que implicasen concentración de personas. Nos quedamos con el ámbito digital y la televisión. Así, creamos cuatro spots diferentes para la TV y las redes sociales que recrean momentos memorables de Elpidio y sus diferentes músicas. Además, se identificó el aniversario con un isotipo que une la imagen del protagonista con su amigo Palmiche y la marca de la serie.

-¿Por qué debe salvaguardarse a Elpidio Valdés?

-Es un patrimonio que nos conecta con nuestra historia y rebeldía ante la dominación extranjera, la lucha incansable de los cubanos por la dignidad, la independencia. Y consigue tal conexión de la mejor manera posible: haciéndonos reír y sin teque.

-¿Con qué intención se gestó el Centro Cultural La Manigua?

-La primera idea la tuve yo. Fue literalmente un sueño. Estaba viviendo lejos de mi padre y me desperté sobresaltada por el pensamiento de crear un sitio innovador donde se protegiera y promocionara su obra. A él le encantó la idea y empezó a aportar otras nuevas. Se armó el rompecabezas con diferentes piezas y surgió el proyecto que le presentamos a Abel Prieto, entonces ministro de Cultura. Esto fue a inicios de 2017. Gracias a su apoyo, al de Alpidio Alonso, actual ministro; al de Arturo Valdés, director del Fondo Cubano de Bienes Culturales; y al Gobierno de la ciudad, hemos conseguido que aquella quimera comience a ser realidad.

“Se empezará la construcción este año, como parte de las celebraciones por los 50 de Elpidio, y se calcula que la apertura sea (al menos una parte) en 2021. Lo primero que inauguraremos será una gran exposición, donde adultos y niños podrán estar en contacto con lo que era un campamento mambí, jugar con personajes y frases de la serie, conocer más acerca del protagonista.

“Allí los infantes podrán aprender, experimentar y divertirse con la historia, el arte y la cultura cubanas, a través del humor y los valores de las creaciones de mi padre, asimismo tendrán acceso a juegos relacionados con la ciencia, la tecnología, y sucesos históricos de Cuba, y a talleres de dibujo, fotografía, entre otros. Habrá también cine cubano y de otros países, teatro y música para los pequeños y los mayores.

Juan Padrón y Elpidio Valdés, amigos de siempre.

Juan Padrón con el dibujo inicial de Elpidio. (Foto: Cortesía de la entrevistada).

“Igualmente existirá una sala de exposiciones para interactuar, donde ‘no tocar’ estará prohibido. Se podrá correr, trepar, escalar y deslizarse al aire libre. El centro poseerá, además, espacio para la creación y la conservación de la obra de mi padre”.

-¿Qué valor tiene para usted ser albacea de la obra de Juan Padrón?

-Llevo cuatro años dedicada a la protección y promoción de su memoria, lo que significa para mí una gran satisfacción y un enorme acto de amor, pero también una gran responsabilidad, porque tenemos que estar al nivel de una obra y un público muy exigentes. Esta labor me satisface, sin embargo, también hace más presente su ausencia y el dolor de la pérdida.

-¿Cómo quisiera que lo recordaran?

-Riendo, pues él sabía disfrutar las cosas positivas que le sucedían y siempre sacaba un chiste de las situaciones negativas. Como un soñador: cada nueva oportunidad de crear lo movilizaba y sacaba brillo a sus ojos, no importaba los desafíos que le trajeran luego. Como una persona noble: esperaba siempre lo mejor de la gente y de las instituciones. Un ser muy cubano sin duda, pero nunca un “aldeano vanidoso”. Se sentía infinitamente orgulloso de haber nacido aquí, a la vez que le interesaban otras culturas e historias.

Juan Padrón y Elpidio Valdés, amigos de siempre.

Para Silvia Padrón salvaguardar la obra de su padre es también “una oportunidad de honrar su memoria y seguirlo queriendo”. (Foto: Cortesía de la entrevistada)


Jeiddy Martinez Armas

 
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