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Publicado el 20 Octubre, 2020 por Sahily Tabares en Cultura
 
 

MÚSICA

¿Eslabones reencontrados?

En la Jornada por el Día de la Cultura Cubana, este 20 de octubre, las plataformas digitales, intérpretes, agrupaciones, géneros diversos y videoclips realzan los valores genuinos de nuestra identidad
Jornada por la Cultura Cubana.

Irma Castillo y Ulises Mora recrean la rumba en un proyecto emancipador, creativo. (Foto: radiotaino.cu).

Por SAHILY TABARES

El desbordamiento de fronteras, así como la conjunción entre poéticas, trascienden al momento de recrear composiciones que alimentan la memoria y la contemporaneidad de los pueblos. Pero no basta el ímpetu, la vocación innata de consagrados, noveles, es imprescindible pensar la música, las estrategias comunicacionales, con ellas la variedad de recursos técnico-expresivos, estilos e ideas, los cuales renuevan la riqueza sonora en el presente.

La confluencia de intérpretes en las plataformas digitales abre nuevas vías al conocimiento, este se cualifica en tanto esencia humana, patentiza la imbricación de la subjetividad en valoraciones sobre expresiones sonoras, rítmicas, dada la prominencia de las redes sociales que ganan usuarios todos los días debido a la COVID-19.

En tal sentido fue un oportuno cónclave el duodécimo Festival Timbalaye La ruta de la rumba, el cual se disfrutó no solo en Matanzas y La Habana, plazas por excelencia del género, sino en todo el país, e incluso allende los mares; lo hizo visible el Canal Clave a través de Streaming Cuba en Facebook.

Irma Castillo y Ulises Mora, principales líderes de Timbalaye y del encuentro, convocaron el arte rumbero de agrupaciones notables y los testimonios de figuras legendarias, entre ellas Juan Campos Chan y Maximino Duquesne. Sus voces, entre otras, potenciaron la salvaguarda de un patrimonio entrañable, expresión raigal de nuestra identidad y símbolo de resistencia.

Poco se recuerda, o no con la sistematicidad merecida, el reconocimiento de la rumba como Patrimonio de la Nación antes de que en 2016 la Unesco la incluyera en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Defender nuestros legados fortalece el sentido de reconocimiento, este nunca puede agotarse. El diálogo y la escucha son imprescindibles al descubrir las fuentes de lo culto y lo popular en una síntesis propia, nuestra, la cual nos libera de todos los colonialismos.

También contribuye a socializar esencias y renovaciones el videoclip, producto audiovisual híbrido por la multiplicidad de fuentes que lo nutren en función de lograr armonía entre música e imagen. De ningún modo constituye un fenómeno artístico genuinamente nuevo, sino la continuidad lógica del desarrollo alcanzado por la tecnología, los lenguajes cinematográfico y televisual.

Suele ser una vía idónea para comercializar fonogramas, presentaciones, piezas de compositores y ejecutantes sin distinción de géneros o maneras de hacer. En muchos casos la cámara deja de ser el simple registrador del hecho musical, deviene elemento actuante de la historia participativa.

Jornada por la Cultura Cubana.

Eliades Ochoa y Argentina María López Tristancho interpretan una de las piezas incluidas en el disco Vamos a bailar un son. (Foto: cubarte.cult.cu)-

Así lo constata el videoclip del tema Un bolero para ti, de Eliades Ochoa, disponible en las redes sociales e incluido en su más reciente disco Vamos a bailar un son (Egrem), Premio Grammy Latino (2012) en la categoría de mejor álbum tradicional tropical. Para realizarlo Ochoa invitó a la cantaora Argentina María López Tristancho, ambos consiguen de forma magistral la unión de la música tradicional cubana con el flamenco.

Ni el tiempo ni la distancia geográfica impiden que captemos las señales de carácter cultural inmanentes a la labor conjunta de creadores diversos. Conciertos, videoclips, nuevas tecnologías de la información y la comunicación, al ser utilizados en beneficio del bien social, de la recreación artística novedosa, de difundir los paradigmas de la tradición cultural humanista, propician el intercambio entre todos en el mundo. De alguna manera forman parte de los eslabones reencontrados en la coyuntura actual para combatir la crisis global que no reconoce jerarquías y reduce el arte a la condición de mercancía vulgar.

Urge situar contenidos valiosos entre las prioridades del panorama mediático, el internauta “vive” en las redes sociales, donde se puede ejercitar la inteligencia para promover la idea de que el conocimiento permite comprender mucho mejor el mundo en las actuales circunstancias y con perspectiva de futuro.

Rumbas, sones, llevan en sí mensajes que contribuyen a reforzar las conciencias individuales y colectivas; lo bueno no pasa de moda, debemos conocerlo, hacerlo visible en provecho de una hegemonía cultural auténtica sin visos de frivolidad y deglución fácil indigestas para el espíritu, el alma, la capacidad de pensar.


Sahily Tabares

 
Sahily Tabares