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Publicado el 22 Abril, 2018 por Dayán García La O en Deportes
 
 

Béisbol

No podemos olvidar la competitividad

La serie de preparación de los mejores peloteros cubanos tiene todas las condiciones para ser considerada como las selectivas de antaño
El villaclareño Yosbel Zulueta no permitió carreras limpias en sus primeras 10 entradas de la Serie Especial. (vanguardia.cu)

El villaclareño Yosbel Zulueta no permitió carreras limpias en sus primeras 10 entradas de la Serie Especial. (vanguardia.cu)

Por DAYÁN GARCÍA LA O

UNA MIRADA llena de matices reclama la Serie Especial de preparación rumbo a los principales compromisos del año: los Juegos Centroamericanos y del Caribe, la Semana Beisbolera de Haarlem y el tope frente a universitarios de Estados Unidos.

Lo primero es que se juega béisbol, y que esa dualidad de entrenamiento y juego en todas las provincias del país nos aleja de la manida concentración, de los mismos esquemas de entrenamiento y partidos entre los preseleccionados, que siempre me supieron más a arreglo teatral que a verdadero béisbol.

Pero el torneo actual es otra cosa, a pesar de que no ha podido prender en el público de la mejor manera.

Otro aspecto esencial, que critiqué en el momento de la concepción de esta justa, fue la connotación de evento no oficial que las autoridades deportivas le dieron.

Sigo pensando que atenta contra la calidad del torneo, que tiene individualidades, estadísticas y récords que nadie tiene el derecho de borrar de la historia de un pelotero.

Con las selectivas no ocurría esto, y ¿acaso este evento y sus características no son lo más parecido posible a las selectivas?

Este torneo tiene uniformes, transmisión televisiva, seguimiento estadístico, todo el andamiaje de árbitros, chequeadores, anotadores y además se cobra la entrada de la poca afición que asiste a los estadios.

¿Qué falta para que sea un evento con toda la seriedad para contar en el expediente de todos los involucrados?

Individualmente me quedo bate en mano con lo conseguido por Frederich Cepeda, quien se aferra a seguir demostrando que aún tiene mucho para aportar.

El espirituano acumula después de 10 juegos con su equipo Centrales una producción de 10 carreras anotadas, seis jonrones, 16 empujadas y un estratosférico slugging de 1 143.

Igualmente su coequipero y paisano Orlando Acebey tiene un promedio ofensivo por encima de 600 con 14 imparables en 10 desafíos.

En el pitcheo destacan hasta el momento que escribo, el promedio inmaculado de carreras limpias del villaclareño Yosbel Zulueta en 10.1 entradas de labor, y los 14 ponches que ha propinado en 16.1 innings el zurdo tunero Yudiel Rodríguez.

Desde lo colectivo resalta el alto promedio de bateo (lógicamente los números de pitcheo son la otra cara de la moneda).

Pero si hay algo contrastante es la defensa, con un pico negativo de 24 errores en 11 juegos para Centrales y una visión muy positiva en los solo siete en 10 para Occidentales. Los primeros con un average de 942 y los segundos con astronómico 982.

Pero analicemos la mirada de dos de los directos participantes en el torneo en entrevista concedida al colega Duanys Hernández:

Róger Machado (director de Centrales): “Creo que está muy bien pensado porque aquí tenemos a los mejores peloteros de Cuba. Saldrán muy buenos equipos para las competencias de 2018. Estamos realizando una ardua labor, una muy buena preparación dirigida por los compañeros Humberto Guevara y Víctor Figueroa. Todos los elencos estamos trabajando en igualdad de condiciones”.

Danny Valdespino (Occidentales): “Es muy buena (la serie) rumbo a los Centrocaribes, pero además hay un grupo de atletas jóvenes que saldrán muy favorecidos rumbo al ciclo olímpico. En todas las ligas del mundo se juega para entrenar, y no se entrena para jugar. No hay tanta afluencia de público, pero la mayoría de los partidos han sido cerrados. Occidentales ha sido el que menos ha bateado, pero es el que mejor juega a la defensa y en todas las jornadas hemos tenido opciones de victoria. Realizamos más doble play que los rivales y lideramos también en los robos de bases. En la medida que ha ido avanzando el torneo el equipo ha mejorado su nivel. Este un plantel colmado de figuras jóvenes con mucho talento. El béisbol cubano goza de buena salud”.

Por ello es necesario que los encargados de tomar cartas en el asunto piensen en darle al evento la importancia que merece, porque la idiosincrasia del cubano en la pelota es siempre buscar la victoria, ya sea en un entrenamiento o en un pitén de barrio. Si olvidamos la competitividad entonces estaremos dando la espalda al espectáculo y al término especial que le han impuesto a la lid.

 


Dayán García La O

 
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