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Publicado el 8 Abril, 2018 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

LUCHAS

Un coliseo alegre

La Ciudad Deportiva Acogió, con pocos días de diferencia, tres torneos internacionales, uno de ellos clasificatorio para Barranquilla 2018

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Oscar Pino (izquierda) clasificó, pero… ¿competirá en Barranquilla? (Foto: MÓNICA RAMÍREZ).

Oscar Pino (izquierda) clasificó, pero… ¿competirá en Barranquilla? (Foto: MÓNICA RAMÍREZ).

Ocurrió aquí, en el coliseo de la Ciudad Deportiva. Los luchadores de nuestra región se disputaron, en dos colchones calientes, las clasificaciones para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018. Y un poco antes, ahí mismo, las luces se encendieron para montar otra vez los tradicionales torneos internacionales Granma-Cerro Pelado. Sí… ¡ha sido una fiesta de los tackles!

No hacía falta tener “una bola de cristal” para saber qué podría ocurrir en la disputa de los boletos hacia la ya cercana justa en suelo colombiano (del 19 de julio al 3 de agosto). Era tan solo necesario dominar algunos entretelones de este deporte milenario.

Y a la hora de vaticinar lo que ocurriría del 22 al 24 de marzo, todo sería más fácil en el caso de ser un especialista como Gustavo Rolle, considerado el padre de la lucha cubana. Vamos a recordar lo que nos dijo antes del primer combate: “Esperamos no solo clasificar a los 18 posibles, sino también que todos puedan ganar medallas”. ¿Quedó claro que tuvo razón?

Un repaso

Los cubanos de la modalidad libre fueron los que se pudieron despachar con la mayor de las cucharas. Ellos ganaron las seis medallas de oro. Los de la greco lo hicieron cinco veces, pero ello no disparó preocupaciones…

¿Hace falta recordar que nuestros compatriotas, en esos dos estilos, sostienen una sana rivalidad en la búsqueda de resultados? Bueno, ya lo recordamos, con lo cual pretendemos echarle un leño más al fuego, pensando no solo en Barranquilla 2018. Vamos, es que este año, como sucede siempre en cada temporada en que no hay Juegos Olímpicos, también tendremos los campeonatos mundiales. Y cada uno de ellos, para los cubanos, tiene ingredientes de telenovela.

Pero volvamos al clasificatorio disputado en el coliseo, y con la labor rendida ahí por los de la libre…

¿Podrá Liván López volver a aquellos planos estelares? (Crédito de la foto: RICARDO LÓPEZ HEVIA).

¿Podrá Liván López volver a aquellos planos estelares? (Foto: RICARDO LÓPEZ HEVIA).

Entre lo más reseñable se encuentra el éxito de Franklin Marén, en la división de los 74 kilogramos, por lograrlo ante un hombre reconocido como el boricua Franklin Gómez, al que en dura pelea logró dominar por 3-2, decidida a pocos segundos del final.

Otro con un desempeño que agradó fue Alejandro Calabaza Valdés (65), con ascensos en su carrera deportiva que lo llevaron a la medalla de bronce en el campeonato mundial de París 2017, el mejor resultado en su expediente. Quiere llegar más alto. Y quizás pueda hacerlo. ¿Un posible exceso de confianza, ante un rival inferior, casi provoca ahora que lo pegaran? Aunque no haya sido así es bueno cerrar el espacio a la entrada de algún error.

Y fue penosa la actitud del venezolano Pedro Ceballos, quinto lugar olímpico, quien sin herramientas ante el cubano Yurieski Torreblanca (86), agredió a nuestro representante cuando perdía 0-4 por lo cual fue expulsado de la competencia, y se espera una lógica dura sanción de la unión internacional de luchas.

Pasemos a la greco. Se impone mencionar el triunfo, ahora en la división de los 67 kilogramos, de Ismael Borrero, quien compitiendo en la de los 59 se había proclamado campeón mundial en Las Vegas 2015, y un año después olímpico en Río 2016.

Otro que subió a lo más alto del podio en este clasificatorio que nos ocupa fue Oscar Pino (130 kilogramos), superpesado que ha estado supliendo en gran forma al insustituible y casi invencible Mijaín López, en semidescanso desde Río 2016 para alargar su brillante carrera deportiva. No lo pudo hacer unas semanas antes ahí mismo, a metros de la Fuente Luminosa, en el torneo Granma. Se lo impidió aquella vez Yasmany Lugo, plata en los 98 de la ya citada justa de los cinco aros celebrada en suelo brasileño, ahora solo de paso por los 130. Lugo resumió así aquel éxito: “Me preparé bien para lograr la victoria frente a un hombre de mayor peso y más fuerza, y sabía que con mis tácticas podía hacerle los puntos necesarios”. Sí, otro, como Rolle, que también tuvo razón.

¿Y por qué no disparó la alarma de preocupación que se escapara una de las doradas? Ello ocurrió en 97 con Gabriel Rosillo, quien deberá esperar por otra oportunidad, pues no pudo con el venezolano Luigi Pérez. Sí, claro, no hubo inquietud porque esa es la división de Lugo. Y, de paso, recordamos que la clasificación hacia Barranquilla es para el país, no para el luchador. Lo cual nos lleva a otro punto: si nos llevamos por lo que se espera, el laureado Oscar Pino será otro que no vestirá su trusa en Barranquilla. Para entonces debe estar ya de vuelta Mijaín López, calentando un poco más los motores de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde espera conquistar su cuarta corona en esas justas.

Hangelen Llanes fue una de las tres cubanas subcampeonas, al igual que Yakelín Stornell y Mabelkis Capote. (Foto: CALIXTO N. LLANES).

Hangelen Llanes fue una de las tres cubanas subcampeonas, al igual que Yakelín Stornell y Mabelkis Capote. (Foto: CALIXTO N. LLANES).

No hacía falta tampoco “una bola de cristal” para pronosticar el desempeño de nuestras chicas, y que les sería muy difícil, pues en definitiva no pudieron subir a lo más alto del podio. Entre nosotros la práctica comenzó apenas antes de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena de Indias 2006, con años de atraso en comparación con otras competidoras de nuestra área. No obstante, hubo tres que llegaron incluso a disputar ahora la de oro: la veterana Yakelín Stornell (62), Hangelen Llanes (68) y Mabelkis Capote (76). En bronces quedaron Lilianet Duanes (53), Yusneylys Guzmán (50) y Lianna de la Caridad Montero (57). Ellas, desde finales de año, ya con resultados esperanzadores desde entonces, son impulsadas por el potente motor del entrenador Filiberto Delgado, que logró resultados relevantes en el área masculina.

Stornell, veterana sobreviviente después de la llegada del nuevo técnico, le había ganado ese mismo día a la laureada colombiana Jackeline Rentería, bronce en los campeonatos mundiales de París 2017, y de ese mismo color antes, en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y en los de Londres 2012. No pudo Stornell con Rentería en la final. Y es verdad que a ninguno nos gusta perder; pero quizás se le vio un poquito más molesta de lo debido en cuanto se redondeó su revés. O ya un rato después en la premiación. Como es una veterana no creemos se haya considerado ya campeona por la victoria anterior. Pero aunque no haya sido así, y lo hacemos pensando en el futuro, aprovechamos para tocar un punto en el cual nuestro deporte ha tenido no pocos problemas a lo largo de décadas: hay victorias que pueden confundir; no siempre son a “la hora de la verdad”. Y esa es la que de verdad vale…

Una racha mágica

Tenemos un cabo suelto: escribir un poco más de los campeonatos mundiales de este año, los cuales serán el mes de octubre en la capital húngara de Budapest.

Y es que, en el más reciente, en París 2017, los cubanos mantuvieron la racha mágica de ganar al menos una medalla de forma ininterrumpida cada año desde 1982 (ahora son ya 26).

El primero en mantenerla fue un exponente de la greco: Oscar Pino, con una presea de bronce en su debut en ese tipo de competencia. Cuando salió a los colchones lo hizo con un expediente capaz de poner inseguro a quien lo fuera (apenas dos medallas de oro en campeonatos panamericanos de este deporte). Pero él, un capitalino de 23 años de edad, no es nada inseguro…

Es una lástima que haya estado en el mismo lado del organigrama que el turco Riza Kayaalp, dos veces campeón mundial, plata en Río, y el segundo mejor súper completo en este estilo desde el año 2009, por detrás, como se conoce, de Mijaín López.

Luego, con ese mismo resultado de bronce se unió el librista Yowlys Bonne (61). Más atrás, como ya mencionamos, Alejandro Valdés sirvió un plato de “Calabaza a la parisina”. Ah, no lo olvidemos: una racha mágica que se mantuvo sin el casi invencible Mijaín López.

Y, como hace muchos años que conozco a Rolle, sé cómo nos respondería si le preguntáramos, sin bola de cristal, qué ocurrirá en octubre: “Vamos a llegar a nuestro campeonato mundial consecutivo número 27 ganando al menos una medalla”.

 

Todos los campeones

GRECORROMANA:

60 kilogramos: Luis Orta (CUB). 67: Ismael Borrero (CUB). 77: Ariel Fiz (CUB). 87: Daniel Grégorich (CUB). 97: Luigi Pérez (VEN). 130: Oscar Pino (CUB).

LIBRE FEMENINA:

50: Carolina Castillo (COL). 53: Betzebeth Arguello (VEN). 57: Alejandra Romero (MEX). 62: Jackeline Rentería (COL). 68: Soleymy Caraballo (VEN). 76: Andrea Olaya (COL).

LIBRE MASCULINA:

57: Reineris Andreu (CUB). 65: Alejandro Valdés (CUB). 74: Franklin Marén (CUB). 86: Yurieski Torreblanca (CUB). 97: Reineris Salas (CUB). 125: Yudenni Alpajón (CUB).

 

 


Rafael Pérez

 
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