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Publicado el 4 Junio, 2018 por Rafael Pérez en Deportes
 
 

AJEDREZ

Sabor agridulce

Apuntes sobre el torneo Capablanca
Shankland: Cómo los viejos piratas, con el cuchillo en la boca ante cada jugador. (CALIXTO N. LLANES)

Shankland: Cómo los viejos piratas, con el cuchillo en la boca ante cada jugador. (CALIXTO N. LLANES)

Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

Bajó el imaginario telón del 53 torneo Capablanca. Y ello nos obligó a subir el de nuestra computadora. Cómo resumirlo en pocas palabras: ¡Nos dejó un sabor agridulce!

Es verdad que el Capablanca, vamos a escribirlo sin demora para ser justos, es mucho más que los seis jugadores del Grupo Élite. Aunque a los efectos del espectáculo es el pollo del arroz con pollo. Fue por ahí por donde se coló ese gustillo ácido ya mencionado.

No se olvida el esfuerzo de los organizadores, quienes mantienen la continuidad del certamen ajedrecístico más antiguo de América Latina (el primero se acopló en el año 1962). Y lo hacen sin disponer de premios en metálico utilizados en otros certámenes que, para muchos, se vuelven más atractivos.

A pesar de ello, el Capablanca ha tenido siempre en los últimos años a un encargado de darle brillo. El que más lo ha hecho es el Gran Maestro (GM) ucraniano Vassily Ivanchuk, un lamentable ausente esta vez, admirador de nuestro campeón mundial de 1921 a 1927, amigo de Cuba y máximo ganador con siete títulos: 2005, 2006, 2007, 2010, 2011, 2012 y 2017. Ojalá se deje ver aquí en 2019. Él es siempre todo un espectáculo.

Hubo tres malas noticias. La primera llegó ya en la conferencia de prensa realizada horas antes del primer jaque: de nuevo no iba a participar el GM Leinier Domínguez, nuestro segundo mejor jugador después de Capablanca (Carlos Rivero, comisionado nacional, explicó que Domínguez manifestó que aún no ha solucionado problemas personales). Y se conoció también que el coeficiente Elo de los participantes en ese seguido apartado era inferior al de otras ocasiones. Había en camino una tercera: los dos cubanos, Lázaro Bruzón (2664) y Yusnel Bacallao (2594), fueron relegados al sótano, es decir, a los puestos cinco y seis. No pudieron conseguir siquiera una victoria. Bruzón incluso entró como segundo en Elo (se esperaba más de él); en tanto Bacallao, llamado para tapar un hueco de último momento, se ubicó al final en ese indicador.

El encargado de colorear la porfía, el más seguido por especialistas y los siempre fieles aficionados, resultó el estadounidense Samuel Shankland (2701, único del sexteto por encima de la barrera de los 2700), quien de vivir en los tiempos de los antiguos piratas hubiese llegado con un cuchillo en la boca al hotel Habana Libre.

Lo decimos porque lo hizo dispuesto a ganar cada vez que pudo, vamos, como si no existieran también las tablas (o división del punto), impetuoso, arriesgando sobre las 64 casillas del tablero, todo lo cual lo llevó no solo a ser el nuevo campeón.

A los 26 años de edad Shankland ha dejado grabado su nombre en los Capablanca por algo todavía más difícil que terminar en primer lugar. Estableció un récord en puntuación (7.5 de 10 posibles), superando los 7 de Ivanchuk cuando reinó en 2010 y 2016, igual cifra a la del chino Yu Yangyi en 2015.

Y nos referimos, claro está, a los ganadores desde que en 2009 se adoptó el formato cerrado con seis jugadores, quienes disputan dos vueltas (lógicamente: una con piezas blancas y otra con negras). Que no se olvide: sus cinco victorias igualan las conseguidas entonces por el asiático. Ah, como adelantamos, le ganó las cuatro partidas a los dos cubanos, la primera de ellas al inicio incluso con negras a Bruzón, marcando rápido el destino: venía a llevarse la corona.

“Ya está cansado”, le escuché decir hablando de Shankland a un especialista en el hotel antes de la última ronda. No lo pareció: terminó venciendo a Bacallao, incluso pese a llevar la desventaja de que le tocaron ese día también las piezas negras.

Así redondeó un éxito más a una carrera para seguir de cerca: ganó en abril el campeonato nacional de su país ante jugadores de mayor Elo y fama como Fabiano Caruana (2822), Wesley So (2778) e Hiraku Nakamura (2769). “Tuve suerte”, es capaz de decir en español. “Quiero tratar de ser campeón mundial”, sentencia también muy decidido.

Grupo Élite

1.Samuel Shankland (USA-2701-7.5 puntos). 2. Aleksey Dreev (RUS-2653-6). 3. David Antón (ESP-2646-5.5). 4. Aleksandr Rakmanov (RUS-2635-4). 5. Lázaro Bruzón (CUB-2664-3.5). 6.-Yusnel Bacallao (CUB-2594-3.5).

 

 


Rafael Pérez

 
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