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Publicado el 28 Agosto, 2020 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

PALCO 211

Desde la lomita de los suspiros

En la Serie Nacional 60 el pitcheo estará libre a partir de las semifinales

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

  • Beisbol¿Nacerá en Cuba otro Brazo de Hierro? (Foto: cubadebate.cu)

    ¿Nacerá en Cuba otro Brazo de Hierro? (Foto: cubadebate.cu)

    UNO DE LOS PUNTOS más debatibles del nuevo reglamento que se validará por la máxima dirección del béisbol en Cuba antes del inicio de la próxima campaña es el relacionado con el pitcheo libre desde instancias decisivas. Así como varios son los criterios al respecto –algunos aficionados prefieren libertad de lanzamientos desde cuartos de final, otros no optar por esa variante en absoluto y una parte coincide en hacerlo desde las semifinales– también son diversas las anécdotas que podemos rememorar desde la lomita de los suspiros. Si hablamos de compromiso y determinación, un nombre resalta por su tenacidad y cercanía en el tiempo. Se trata de Lázaro de la Torre, quien tras cuatro décadas cerró su currículo con un promedio de carreras limpias de 3.29 en la difícil era del bate de aluminio. Y aunque las cifras a veces son más frías que los hechos, no olvidemos la hazaña que consiguió en la Selectiva de 1986 al ganar seis juegos en una semana. Y similar en 2001, ya con 43 años cumplidos, cuando pidió la bola en cuatro choques de aquel playoff semifinal ante Pinar del Río, donde sacó tres triunfos al hilo en el Latinoamericano, aunque a la postre los azules cedieron en el Capitán San Luis. Un total de 208 victorias, 161 partidos completos y 1 716 ponches le hicieron líder entre los serpentineros capitalinos en esos apartados. “Pero a De La Torre le decían Brazo de Hierro, ¿hay algún pitcher en Cuba con un apelativo similar hoy en día?”, me pregunta inquietante Manolín. Y no le falta razón al nieto de Vallecillo, pero el hecho de que el pitcheo esté libre desde las semifinales no implica que alguien tenga que vestirse de héroe, aunque sí se pudiera cerrar un partido de nueve entradas con un solo brazo y proporcionar descanso al resto del staff de cara a los siguientes compromisos. Todos coincidimos en que sacar el máximo de los jugadores crece el espectáculo, solo habrá que tener cuidado con las lesiones.

  • MIENTRAS YO ESCRIBÍA estas líneas en la redacción de BOHEMIA, Manolín seguía a mi lado como un guardián de la prosa, pero no paraba de revolver el interior de su mochila. De entre varias jabas de nailon sacó por fin lo que tanto estaba buscando. Me miró sonriente y nostálgico, y empezó a hojear una agenda de su abuelo. “Si vas a hablar de pitcheo no puedes olvidarte de algunos récords que serán difíciles de batir para las nuevas generaciones”, me dijo y comenzó a leer: “Los exagerados 46 y un tercio de innings sin permitir carreras de Maximiliano Gutiérrez en 1978 con Vegueros, quien consiguió esta marca en una temporada en la que terminó con promedio de 1.37 de carreras limpias. Los dos no hit no run consecutivos propinados por Aquino Abreu, proeza del lanzador de Centrales en la Serie de 1966 ante Occidentales e Industriales, respectivamente. Los 10 bateadores ponchados en línea por Manuel Hurtado en la temporada de 1970. El 0.37 promedio de carreras limpias de Ihosvani Gallegos en 1972 (72 innings y un tercio, con apenas tres limpias permitidas). Maels Rodríguez y sus 263 ponches en la Serie Nacional de 2001, y los 22 bateadores retirados por esa misma vía en un solo juego de Faustino Corrales, el 20 de diciembre de 2000 ante la novena de Holguín. El 1.50 promedio de carreras limpias en un impresionante rango de 750 entradas de José Antonio Huelga, así como sus 0.09 promedio de jonrones al permitir solo nueve vuelacercas en 871 y un tercio de innings. Y finalmente, la contrapartida del pitcheo libre: el récord negativo de ocho lanzadores utilizados en una misma entrada por Citricultores ante el Habana en un partido efectuado en 1987”. Así termina Manolín, y de inmediato resguarda su herencia.
  • Beiisbol Freddy Asiel Álvarez será nuevamente una de las piezas claves del pitcheo naranja. (Foto: ROBERTO MOREJÓN)

    Freddy Asiel Álvarez será nuevamente una de las piezas claves del pitcheo naranja. (Foto: ROBERTO MOREJÓN)

    ENTRE LAS NÓMINAS DE LOS EQUIPOS que participarán en la Serie Nacional 60, algunas destacan precisamente por su experimentado pitcheo, mientras que otras tendrán que apelar a varias figuras jóvenes. Tal es el caso por ejemplo de Villa Clara, que a pesar de contar con la experiencia de Freddy Asiel Álvarez y Alaín Sánchez en la primera línea, incluye en su roster a dos novatos: Pedro Carlos González Bermúdez y Jordys Martínez Amaya. Difícil tarea para el plantel naranja, con lagunas en su pitcheo de relevo desde la temporada pasada. Una escuadra que por el contrario lo apuesta casi todo a sus lanzadores es Pinar del Río, con una secuencia de abridores que se presagia bastante estable: Vladimir Baños, Erly Casanova y Yaigfredo Domínguez, aunque de seguro extrañarán al derecho Yosvani Torres, exmiembro de la selección nacional, quien dio por concluida su carrera deportiva. Otro seleccionado con intenciones serias es Sancti Spíritus, inspirado en su principal estrella, Frederich Cepeda, quien jugará su campaña número 23. Además de la figura líder en la ofensiva, este año la fila de serpentineros destaca por el regreso del veterano zurdo Ramón Licor, como también por la presencia de otros cuatro siniestros: Yamichel Pérez Hernández, Yohannis Hernández Cruz, Harbin Castellano Pérez y Adrián Belfast Pérez. En tanto Camagüey aspira a colarse nuevamente entre los elegidos de nuestro pasatiempo nacional y mejorar la actuación del año pasado, lo que se traduciría en levantar el trofeo. Con un promedio de edad de 27 años, los experimentados Toros intentarán embestir a sus rivales desde el mismo arranque, con los envíos de Yosimar Cousín como principal aliciente, cuando el 12 de septiembre choquen contra la dura piel de los campeones defensores Cocodrilos, otra novena muy completa que resalta nuevamente por su bullpen. Nombres que consagraron a Matanzas en lo más alto del podio como Yoanni Yera, Dariel Góngora y Naykel Cruz (los tres zurdos), así como los derechos Noelvis Entenza y el posible quinto abridor Jonder Martínez, conforman una élite sin novatos que buscará repetir la hazaña y coronarse por dos años consecutivos, faena que han completado un total de nueve equipos en la historia de las series cubanas, en algunos casos con rachas superiores: Industriales de 1963 a 1966 y doblete en 2003 y 2004; Azucareros en 1971 y 1972; Vegueros en 1981, 1982 y cinco años después repitieron en 1987 y 1988; Henequeneros (1990-1991); Villa Clara enlazó tres al hilo de 1993 a 1995; Pinar del Río (1997-1998); Santiago de Cuba dominó de 1999 a 2001; y recientemente festejaron doble Ciego de Ávila (2015-2016) y Granma (2017-2018).

    Béisbol Camagüey Matanzas

    El duelo que matizó la pasada final es la única subserie prevista desde el arranque en tierras occidentales. (Foto: ROBERTO MOREJÓN)

  • LA DIRECCIÓN NACIONAL DE BÉISBOL anunció cambios en el calendario a raíz de la situación epidemiológica provocada por la COVID-19, relacionados específicamente con las provincias occidentales, donde no habrá acción durante las primeras cuatro subseries de la campaña. Solo en el caso de Matanzas se hará la excepción, por tener en cuenta su condición de campeón y la organización de la ceremonia de apertura, que dará paso a los duelos ante Camagüey, rememorando la final de la zafra precedente. A partir de entonces las subseries siguientes serán únicamente distribuidas entre Sancti Spíritus y Guantánamo hasta completar cuatro.

Giovanni Martinez

 
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