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Publicado el 23 Octubre, 2020 por Giovanni Martinez en Deportes
 
 

PALCO 211

A batazo limpio

En la Serie 60 no hay piedad con los lanzadores, ni tampoco las pelotas pasan por la zona de strike
Lisbán Correa cerró el primer tercio del torneo co-mo líder jonronero con 11 vuelacercas. (Foto: RI-CARDO LÓPEZ HEVIA)

Lisbán Correa cerró el primer tercio del torneo co-mo líder jonronero con 11 vuelacercas. (Foto: RI-CARDO LÓPEZ HEVIA)

 

Por GIOVANNI MARTÍNEZ

  • LA PRESENTE campaña del torneo doméstico cubano ha sido un manjar para los bateadores. La velocidad general de los lances ha oscilado entre 83 y 85 millas, con un notable predominio del desconocimiento de la zona de strike y una muy ineficaz selección de envíos, la cual depende en gran medida del estudio previo y minucioso de cada uno de los contrarios, inexistente en la mayoría de los topes. En nuestra pelota se pitchea por lo general hacia la zona conocida como “dulce”, lo que ha detonado el average de los bateadores este año en un rango que no baja de los 300, lo que ratifica la hipótesis anterior de un pitcheo desmejorado, que suma números por encima de los 600 de promedio de carreras limpias (PCL), donde solo una lista de menos de 10 nombres se mantienen en lo individual por debajo de las tres limpias permitidas cada nueve entradas. Pero las estadísticas son aún más negativas cuando ponemos bajo la lupa a los relevistas, sobre todo los intermedios, una especialidad que lamentablemente no ha sido del todo pulida en la pelota de la mayor de las Antillas. Por ello es importante el Programa de Desarrollo de Talentos del Béisbol Cubano, proyecto sobre el cual nos hemos expresado en varios escritos dentro de esta sección, fundamentados en su indiscutible relevancia de cara al futuro cercano. Ahora bien, un breve análisis arroja que los lanzadores que vienen del bullpen, y que por consecuencia suelen trabajar menos entradas que los abridores, al final terminan dando más bases por bolas que los iniciadores de partidos. Los números no mienten (los abridores regalan 3.9 boletos por cada nueve entradas y los relevistas un total de 5.09). De igual modo, el PCL global de quienes lanzan desde la primera entrada ha sido de 5.26 y el de los relevos 6.14. En este acápite solo podemos rescatar a dos equipos que ostentan cifras bajas: los campeones defensores de Matanzas con 3.59 de apertura y 3.97 para los sucesores, y Villa Clara, una novena que no sobresale empuñando los maderos, pero que sin embargo se ubica segunda en pitcheo detrás de los Cocodrilos, con 3.6 los abridores y 4.82 los apagafuegos. Y dicho sea de paso, si mantienen ese dominio desde el montículo son dos claros favoritos para clasificarse y dar pelea en la segunda etapa.
  • SI PROFUNDIZAMOS un poco más y comparamos la presente lid con la zafra anterior en igual fecha, notamos que en la campaña 59 el PCL general era de 4.94, mientras que en la Serie 60 llega hasta los 5.92. Y lo mismo ocurre con el WHIP (promedio de bases por bolas y hits permitidos en cada inning), 1.62 en la zafra 59 por 1.69 en la presente lid. Como es evidente, el average de los bateadores también anda por las nubes. Tras cumplirse el primer tercio de la etapa clasificatoria, prevista para 75 encuentros, subió hasta los 303, bastante más que los apropiados 294 que teníamos hace apenas un año como acumulado entre las 16 novenas participantes. Por cierto, los cuatro equipos que más batearon en estos primeros 25 duelos fueron Camagüey, Cienfuegos, Santiago e Industriales, por ese orden. Y que nadie lo dude, son cuatro grandes pretendientes para estar entre los ocho que intervendrán en los cruces de cuartos de final.
  • DE CUALQUIER MANERA esta es una temporada atípica con la sombra de la Covid-19 asechando todo el tiempo, por lo que todos los planes de entrenamiento no han salido a la perfección y, según la mayoría de los expertos, los bates deben enfriarse un poco a medida que avance el torneo. Aunque de momento la cantidad de partidos que han terminado por nocaut es alarmante (cerca del 15 por ciento del total), como también lo es la escasez de lechadas.

Giovanni Martinez

 
Giovanni Martinez