0
Publicado el 1 Julio, 2020 por Pastor Batista en En Cuba
 
 

Antídoto criollo (II y final)

Desde que la Organización Mundial de la Salud declarara al nuevo coronavirus como pandemia, la Isla encendió las alertas, movilizó inteligencias y activó sus consejos de defensa en todo el territorio nacional. BOHEMIA cuenta las experiencias de varios poblados que vivieron en cuarentena. Con las botas puestas, el país sigue en pie, preparado para nuevas apuestas gracias a su sistema de prevención que le permite anticiparse a lo que vendrá
Antídoto criollo (II).

Micro 1 vuelve a transpirar alegría; la cuarentena expira, la precaución no. (Foto: PASTOR BATISTA).

Por LISET GARCÍA, BELKYS PÉREZ CRUZ, PEDRO L. RODRÍGUEZ GIL y PASTOR BATISTA

FLORENCIA VUELVE A RESPIRAR

Uno de los municipios más afectados por el total de casos positivos al coronavirus en el país, perteneciente a Ciego de Ávila, vivió el susto de estar en cuarentena

Parado en el balcón de su apartamento, en el Micro 1, a Ivaldo Ulloa Castillo se le antoja mucho más pura la brisa que ahora baja en cascada de esas elevaciones que le sirven de parapeto natural a Florencia, al norte de la provincia avileña.

Todo no es más que una sana figuración suya, acaso la misma que experimentan otros vecinos desde que quedó atrás casi un mes de aislamiento total, en cuarentena, como invariable opción para cercar al nuevo coronavirus, o para no dejarlo entrar más, luego de la transmisión local que registraron esa comunidad y la de Limpios Grandes.

“Estuve ingresado seis días por sospecha –relata Ivaldo con evidente expresión de alivio a flor de rostro– y no puedo quejarme de la atención recibida; cuando regresé a mi casa ya el Micro estaba en cuarentena. Han sido semanas de extremo cuidado y de gran preocupación porque este virus no entiende con nada ni con nadie; no quiero ni pensar en eso, pero ya el panorama es otro y ahora lo importante es no retroceder”.

Antídoto criollo (II).

La doctora Raquel Martínez exhorta a “no confiarnos y a estar al tanto de los medios de comunicación”. (Foto: PASTOR BATISTA).

A algunos metros de él, la joven doctora Raquel Martínez Companioni mira a su pequeño hijo, le tira un beso a través de ese nasobuco que ha pasado a ser parte inseparable de su atuendo médico y evoca la intensa labor de persuasión desarrollada por las autoridades del municipio y por el grupo de trabajo comunitario, para lograr la cooperación consciente de cada familia.

Bien lo dijo Yenni Carvajal Jiménez, presidente del Consejo de Defensa Municipal: “Si pudimos dejar atrás la cuarentena fue, en gran medida, por la disciplina mantenida por los pobladores, con quienes debemos seguir contando para evitar rebrotes de la enfermedad”.

Relatarlo ahora es fácil. Organizar y concretar la estrategia de enfrentamiento al virus ha sido una dura faena, sin límite de horario, en las reuniones del Consejo de Defensa, en las calles, a cualquier hora. En la práctica se fueron adecuando de acuerdo con cada situación, a partir de las formulaciones teóricas aprendidas en ejercicios para enfrentar situaciones de emergencia. “Esta experiencia es única, una cosa es la teoría… No sabíamos cómo hacerlo, pero ha ido saliendo”, relata Yenni Carvajal.

La espoleta o detonante para la transmisión había sido una tranquila comida familiar que terminó poniendo en la mirilla a más de una veintena de personas (sospechosas), confirmó 11 blancos directos (casos positivos) y puso en pie de incansable guerra al Consejo de Defensa Municipal.

Tremendo reto para un lugar donde apenas había una bodega. Como es de suponer, ello obligaba a un constante flujo y reflujo de personas, para acceder a otros servicios y resolver las más disímiles necesidades. Había que convertir en quietud toda forma peligrosa de movimiento.

Receta al instante para todo

Antídoto criollo (II)

“Para cada dinámica o imprevisto, hemos buscado rápida alternativa mediante la integración de los organismos y el pueblo”, asegura Yenni Carvajal, presidente del Consejo de Defensa Municipal. (Foto: PASTOR BATISTA)

“Por eso, junto al aislamiento inmediato, creamos condiciones para la venta de productos agrícolas, elaboración de comida, posta médica abierta las 24 horas, expendio de pan, distribución de la leche en polvo, extensión hasta allí de Correos de Cuba, el Banco y las tiendas TRD Caribe y Cimex, e incluso táctica para trasbordar mercancía en un punto, de manera que ningún transporte entrara a la zona aislada”, explica Yenni.

No imaginó Yarelys Pita Ruiz, vicepresidenta del Consejo de Defensa Municipal y delegada de una circunscripción del Poder Popular, que en breve tiempo enfrentaría tantos imprevistos.

Para cada situación, sin embargo, emergió rápidamente una receta salvadora, al estilo del traslado previo hacia Morón de embarazadas bajo riesgo o de vecinos requeridos de servicio de hemodiálisis; el montaje, allí mismo, de un sillón de estomatología para solucionar urgencias impostergables o la autorización, de forma excepcional y bajo estricto control sanitario, de personas a quienes les fallecieron familiares fuera de la comunidad.

Tal vez una de las más fehacientes pruebas del “fuego cruzado” que lograron articular las autoridades políticas y del Gobierno en Florencia, con la vista y la mano puestas en todo, esté en la rápida respuesta que el territorio les ofreció a siete familias de la comunidad rural El Lowrey, cuyas viviendas resultaron dañadas, sobre todo en sus cubiertas, por los vientos de un inoportuno tornado.

Si a ello se suma que, en medio de la cuarentena y de un rigor válido para el resto de la cabecera y otras zonas, entró en funcionamiento el tercer pozo para el abasto de agua a la población, entonces es comprensible la multiplicada gratitud que anida en los habitantes de Florencia.

Hasta ellos llegan las principales autoridades de Ciego de Ávila, encabezados por Carlos Luis Garrido Pérez, presidente del Consejo de Defensa Provincial, para reconocerles el comportamiento mantenido durante la cuarentena y, sobre todo, reiterarles la necesidad de continuar cumpliendo estrictamente las medidas que se orienten, teniendo en cuenta que el peligro sigue ahí.

En total coincidencia con tal punto de vista, la doctora Raquel vuelve a acariciar a su pequeño hijo y comenta: “Yo sé lo que es esto; lo sé como habitante, lo sé como doctora y por eso les pido a todas las familias cubanas que tengan el máximo cuidado, que no se confíen ni descuiden y que se mantengan al tanto de lo que se informe en directo o por los medios de comunicación”.

El mensaje viene como anillo al dedo en la moronense zona de Turiguanó, en la sureña municipalidad de Venezuela y en otras partes del archipiélago, donde el virus ha hecho nido y la muerte ha estado al acecho.

Vencer con éxito al peligro no será obra y gracia de la casualidad o de las buenas intenciones, sino resultado de lo que se prevea y se convierta en acciones y hechos concretos. Lo saben todos los movilizados por los consejos de defensa territoriales para organizar, prever, aplicar y hacer cumplir las medidas indicadas en cada palmo de esta tierra. Y no deben olvidarlo ni un segundo quienes desean respirar tranquilos.

PREVISIÓN PARA SALVAR

El país se alistó con rapidez frente a la COVID-19 gracias a que cuenta con una defensa civil organizada, tema en el que ahonda el doctor Ismael López Cabrera 

Antídoto criollo (II).

El teniente coronel Ismael López Cabrera considera que frente a esta pandemia que recorre más de 180 países, la única respuesta posible es involucrarnos todos en la solución. (Foto Cortesía EMNDC).

El jefe de sección de Peligro Sanitario del Estado Mayor de la Defensa Civil, médico epidemiólogo, Ismael López Cabrera, es un estudioso de lo que vive el mundo hoy, azotado por una enfermedad que ocupa ya el sexto lugar, por el número de fallecidos, entre las peores pandemias que han asolado a la humanidad.

“La memoria histórica recuerda escenas de situaciones sanitarias de impacto, como las oleadas de Peste Bubónica o Peste Negra, que diezmaron la población en la Edad Media; el cólera o la sífilis, que afectaron al 15 por ciento de los europeos en el siglo XX”, apunta.

El doctor destaca la influenza de 1918 conocida como gripe española, considerada una de las pandemias más devastadoras de la historia, pues se calcula que afectó a alrededor de un tercio de la población mundial: entre 20 y 40 millones de personas murieron.

Ahora, siguiéndole los pasos al virus SARS-CoV-2, el epidemiólogo refiere que la cantidad de personas infectadas se multiplicó por 13 en dos semanas y los países afectados se triplicaron, hasta que el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud evaluó la COVID-19 como una pandemia, el mismo día que “Cuba reportó la aparición de los tres primeros casos febriles en la ciudad de Trinidad: turistas de la región italiana de Lombardía.

“En apenas dos meses aparecieron casos positivos en todo el país, lo que obligó a reforzar las acciones del Sistema de Vigilancia de Salud Pública para dar seguimiento a la enfermedad”, apuntó el doctor López Cabrera. Y agregó que ya antes, una vez decretada la alerta de la OMS, el Ministerio de Salud Pública y el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) habían trazado la ruta.

“En cumplimiento de lo establecido en la Directiva No.1 del Presidente del Consejo de Defensa Nacional para la reducción de desastres, de conjunto con los organismos de la Administración Central del Estado, presentaron a la aprobación del presidente de la República, el Plan Nacional de Prevención y Control del nuevo coronavirus. Este programa, interactivo y dialéctico, permite incorporar nuevas medidas a propuesta del Grupo Técnico Nacional, con la aprobación del Grupo Nacional Temporal de Trabajo”.

País organizado vale por dos, tres, cuatro…

Antídoto criollo (II).

Unidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias asumieron las labores de higienización de calles y avenidas, una de sus contribuciones para ahuyentar el coronavirus. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

Varias organizaciones especializadas de Naciones Unidas han resaltado el carácter preventivo del sistema de salud cubano, que facilita manejar anticipadamente las variantes de acción, desde la alerta temprana hasta la recuperación de daños. Esos expertos han resaltado la preparación de la Isla para eventos diversos, y contar con una legislación para la mitigación de riesgos, que incluye desarrollar una cultura de la seguridad, pasando por la movilización popular.

En la entrevista al jefe de sección del EMNDC, destaca que Cuba cuenta con una plataforma para la gestión de la reducción del riesgo de desastres, en la que “se incluyen los de origen natural, tecnológico y sanitario, enfocados en una sola salud”.

El especialista recuerda que esta institución nació hace 58 años “en la fragua de una revolución humanista centrada en el bien más preciado, LA VIDA. Fue fundada por el general de ejército Raúl Castro y nuestro líder histórico, el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien refrendó su esencia en una de sus reflexiones, publicada el 26 de agosto de 2008: “¡Suerte que tenemos una Revolución!, está garantizado que nadie permanecerá en el olvido. Una fuerte, enérgica y previsora Defensa Civil protege a nuestra población”.

El doctor refiere que nuestro Sistema de Defensa Civil está concebido bajo el precepto guevariano de que “más vale la vida de un solo ser humano, que toda la riqueza del mundo”…, y está estructurado y dirigido siguiendo el principio de territorialidad, ofrece cobertura a todo el país, controla y asesora el cumplimiento de las medidas y disposiciones legales de modo general, en especial en la comunidad, donde se concreta la actual lucha contra este virus.

-La tendencia a la baja de la COVID-19 muestra que el sistema de prevención y enfrentamiento es una fortaleza. Las debilidades, ¿cuáles serían?

-La necesidad de elevar la percepción de riesgo, actuar, cambiar y modificar hábitos y estilos de vida poco saludables, que favorecen la propagación de la COVID-19, sigue siendo un reto. Esta enfermedad tiene un peculiar modo de transmisión, que usa como principal transporte para el contagio las manos, y como vías de acceso en las personas susceptibles las mucosas de los ojos, nariz y boca.

“Más de 500 medidas se han adoptado en el curso de la epidemia. Una de las más importantes fue la capacitación acelerada del personal técnico-profesional y directivos acerca de las características y el manejo del nuevo coronavirus, principalmente en cómo combatirlo y evitar su propagación. He ahí una gran fortaleza.

“Otra medida consistió en el cierre de fronteras, de las escuelas y otras instituciones que no afectan la vitalidad del país. Además, se ha insistido en el distanciamiento físico, el uso obligatorio del nasobuco, el lavado frecuente de manos, desinfección de objetos y superficies con soluciones de hipoclorito de sodio y otras sustancias.

“Asimismo, se ha impulsado la promoción de salud, la creación de centros de aislamiento, la conversión de centros generales de salud en hospitales de infecciosos, así como las medidas para la distribución de alimentos, el transporte, las comunicaciones, la energía eléctrica, y otras, para vencer la pandemia”.

Antídoto criollo (II).

Los saludos han tenido que hacerse diferentes, una de las costumbres más difíciles de cambiar. (Foto: PASTOR BATISTA).

El entrevistado explica que en tal escenario, jefes y especialistas del EMNDC han asistido a las reuniones donde se toman decisiones en torno a las medidas necesarias, de acuerdo con cada situación.

Con ese objetivo “hemos estado en provincias, municipios, zonas de defensa, áreas en cuarentenas, consejos populares, manzanas, hogares de ancianos y maternos, centros de aislamiento y para deambulantes, hospitales, los sitios de mayor riesgo de contagio.

“Lo principal es evitar la expansión del virus y fomentar la disciplina social. En eso insistimos en las visitas a todos los municipios de La Habana, los consejos de defensa de zonas en aislamiento o cuarentena, como El Carmelo y Plaza de la Revolución; el Consejo Popular Camilo Cienfuegos en Consolación del Sur en la provincia de Pinar del Río. En Matanzas, estuvimos en el reparto Naranjal, en Triunvirato, en el hospital provincial y el de Cárdenas. También en el poblado Argentina, del municipio de Florida en Camagüey. Y fuimos a centros de producción agrícola, a las empresas LABIOFAM, a Cloro-Sosa de Villa Clara, entre otras instituciones.

-¿Su mirada pos COVID-19?

-La idea es que nos encaminemos a un propósito integral e imprescindible, el de una sola salud para el pueblo, que de manera real y objetiva sume la salud humana, la salud animal y la vegetal, en una lucha contra las epidemias, las epizootias y las epifitias, a partir de las regulaciones conjuntas de los ministerios de Salud Pública y de Agricultura y el EMNDC.

“Además, Cuba, país cada vez más bloqueado por Estados Unidos, necesita que tengamos un programa agro-alimentario autóctono, capaz de satisfacer las necesidades nutricionales de la población. La importación de estos vitales recursos es una quimera hoy, en medio de la profundización de la crisis del capitalismo, que sobrevendrá en la pos pandemia. Creo, sin duda, que en la salud mundial habrá un antes y un después de la COVID-19”.

Antídoto criollo (II).

Miembros de la Policía y de otras direcciones del Ministerio del Interior han contribuido a la organización social. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

-De estas vivencias ¿qué quedará en su memoria?

-No son pocas las experiencias vividas en los caminos andados por buena parte del país durante estos meses. Pudiera mencionar lo visto en el poblado Argentina, en el municipio de Florida, en Camagüey. Allí a varias familias, tras haber salido de un aislamiento por la COVID-19, las azotó una tormenta local severa con vientos que echaron abajo viviendas, techos y algunas obras sociales.

Relata que casi enseguida salieron a encontrar lo que la furia del viento les había llevado. “Vimos cómo reconstruían su comunidad con la resiliencia característica de los cubanos, y con fe absoluta en que recibirían ayuda inmediata. Se veía la esperanza en sus miradas, la confianza en la Revolución, la alegría pese al dolor por las pérdidas, sabiendo que nuestros líderes estarían dando respuesta y les serían restituidos sus bienes, sus casas. Uno siente una emoción indescriptible cuando constata esa hermosa realidad”.

 

Defensa Civil cubana, un derecho

La Ley 75 de la Defensa Nacional establece la Defensa Civil como un sistema de medidas defensivas de carácter estatal, en tiempo de paz o situaciones excepcionales, con el propósito de proteger a la población y la economía nacional.

El Decreto-Ley 170 sobre el Sistema de Medidas de la Defensa Civil articula la Ley 75. Define aspectos de dirección, organización, planificación y ejecución de esas medidas, el papel de los organismos estatales, las entidades económicas y sociales, y las fases para proteger a la población y la economía en caso de desastres.

Tiene como premisa la organización territorial en zonas y consejos de defensa. Los presidentes de las asambleas provinciales y municipales del Poder Popular (ahora gobernadores) son los jefes de la Defensa Civil en cada territorio. Las entidades económicas e instituciones sociales, sus dirigentes responden por las medidas.

Entre las acciones en relación con enfermedades como la pandemia que sufre Cuba, están la preparación de los ciudadanos y las medidas higiénico-sanitarias y antiepidémicas. Los servicios médicos y los cuerpos armados dan útil aporte en misiones de apoyo.

(Fuente: Sitio web de la Defensa de la República de Cuba)

 


Pastor Batista

 
Pastor Batista