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Publicado el 27 Octubre, 2016 por Redacción Digital en Extraño
 
 

Los dedos o la vida

La grave infección que desarrolló y la demora en ser operado lo obligaron a arrancarse dos dedos en pleno salón de su casa
(actualidad.rt.com)

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El exsoldado británico Paul Dibbins se vio obligado a cortarse dos dedos de los pies con unos alicates para uñas luego de que los servicios de salud de su ciudad aplazaran su atención médica.

Según la publicación metro.co.uk, del Reino Unido, Dibbins, de 57 años, debía someterse a una cirugía para que le amputaran una pierna debido a complicaciones derivadas de la diabetes que padece y a una herida sufrida en un accidente. Sin embargo, el día en que debía ser operado, los médicos cancelaron su intervención por problemas con otro paciente.

Tras no recibir la atención necesaria y sentir cómo se le gangrenaban los dedos, el británico decidió recibir tratamiento en su domicilio durante varias semanas. Posteriormente, fue visto por un médico que le admitió que tendría que esperar seis semanas más para ser intervenido. Pero la infección no daba tregua, por lo que tomó la decisión de amputarse él mismo, y sin anestesia, dos de sus dedos. En pleno salón de su casa.

“Saber que tendría que esperar otras seis semanas para estar frente a un cirujano de nuevo me hizo tomar la decisión (…) Lo hice porque debía hacerlo. Mi doctor me dijo que esos dedos iban a matarme”, aseveró Dibbins.

Al respecto del suceso, un portavoz del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido afirmó que la seguridad de los pacientes es máxima prioridad, pero en ocasiones las cirugías son pospuestas para atender a otras personas con necesidades más críticas.


Redacción Digital

 
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