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Publicado el 5 Octubre, 2016 por Victor Manuel González en Extraño
 
 

Un paseíto largo

(Ilustración: ROBERTO FIGUEREDO BELLO)

(Ilustración: ROBERTO FIGUEREDO BELLO)

Lo que se entiende por un paseo, aunque sea en bicicleta, es andar una distancia más o menos razonable y regresar antes de que quien espera se empiece a halar los pelos por la demora del paseante. Pero no fue así en el caso de Nikola.

Según la agencia cablegráfica AP, la niña alemana así llamada,  que tiene 14 años y vive en Alemania, salió de su casa el pasado martes a pedalear en su buena bicicleta, y con una mochila a la espalda.

Pero pasó el tiempo, y pasó,  y la familia alarmada acudió a la policía de aquel poblado en el norte de Alemania; se inició una búsqueda infructuosa durante dos días, y no se encontró ni rastro de Nikola. Al parecer nadie había notado algo anormal en cruzarse o ver pasar a una niña en bicicleta, con señas tan comunes.

Cundo ya el jueves empezaban a considerarla desaparecida, ¡sorpresa!, se recibió una llamada de la abuela de Nikole, que vive al oeste de Polonia, y nada, que la niña había llegado allí como si tal cosa, sana y salva, al cabo de su paseíto de 400 kilómetros.

La Policía buscó por toda la región, pero no encontró rastro de ella hasta que el jueves apareció sana y salva en la casa de su abuela, al oeste de Polonia, informa AP. La menor había recorrido en bicicleta una distancia de 400 kilómetros.

La información no trae más detalles, pero cada cual puede ponérselos a su gusto.


Victor Manuel González

 
Victor Manuel González