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Publicado el 17 Agosto, 2020 por Irene Izquierdo en Galerías
 
 

Bar Q’Bolá: seis personas fueron y se divirtieron…

Más allá los enfermos –segura fuente de contagio, si no se anda ligero en su detección, sobre todo por la cantidad de personas asintomáticas-, están los contactos que es preciso someter a vigilancia, por lo general en centros destinados a ello, y la cantidad de personas afectadas por las medidas de aislamiento en la propia comunidad
Bar Q’Bolá: seis personas fueron, seis se divirtieron y…

Atención muy especial para la población vulnerable.

Por IRENE IZQUIERDO

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Mientras La Habana se empeñaba en cerrar siete eventos: tres en La Habana del Este dos en La Lisa, uno en Marianao y otro en Playa –con evaluación constante y control de la medidas de enfrentamiento a la COVID-19-, el miércoles 12 de agosto, José Ángel Portal, ministro de Salud Pública anunciaba la apertura de uno nuevo, en el área de Salud de Puentes Grandes, en Plaza de la Revolución. En aquel momento sumaba 10 casos confirmados.

Más allá los enfermos –segura fuente de contagio, si no se anda ligero en su detección, sobre todo por la cantidad de personas asintomáticas-, están los contactos que es preciso someter a vigilancia, por lo general en centros destinados a ello, y la cantidad de personas afectadas por las medidas de aislamiento en la propia comunidad.

Las complicaciones que genera el coronavirus SARS CoV-2 se dan como una cadena. En este caso los primeros fueron seis personas que estuvieron en el bar Q’Bolá, de Playa. Cuando se abrió el evento eran 10 enfermos; más adelante, 17, y solo los resultados de los PCR darán la cifra total, y el freno o cerco definitivo al virus se lo darán el aislamiento y el cumplimiento estricto de las medidas higiénico-sanitarias.

Para dar una idea precisa, área afectada incluye unidades comerciales importantes de la ciudad, por lo que se decidió el aislamiento social de 23 manzanas, aumentar el control policial y realizar la pesquisa activa al ciento por ciento de la población.

Según publicó recientemente Tribuna de La Habana, el área del evento “contiene una población a trabajar de más de 3 000 personas en 23 manzanas, de las cuales 1066 se encuentran en las ocho manzanas estratificadas, e incluye al Policlínico Puentes Grandes, la tienda de 26 y 51 y la empresa Pedro Soto, entre otros espacios como punto de gas, carnicería y bodega”.

La edición digital del órgano de prensa capitalino destaca, igualmente, que “residen en este cuadrante lactantes, gestantes y una cantidad considerable de personas mayores de 60 años y ancianos solos. Los estudios realizados, como pesquisas activas, test rápidos y PCR, han sido de manera intencionada en los grupos vulnerables”.

Mirado someramente, parece un laberinto informativo. Cuando se palpan la cantidad de recursos humanos y materiales que se movilizan en su función, entonces se torna verdadero dolor de cabeza pensar cuánto afecta un evento, o lo que es igual el contagio con un número mayor de involucrados, ya sea por descuido o negligencia, que dicho de otra forma, es violar lo establecido.

A continuación les mostramos, gráficamente, cómo está funcionando el área del último evento abierto en la capital cubana.


Irene Izquierdo

 
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