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Publicado el 15 Octubre, 2017 por Redacción Digital en Medio ambiente
 
 

¿Última década de los elefantes?

Elefante herido. (Foto: Avaas)

(Foto: Avaas)

El Congreso Mundial de la Naturaleza realizado en Honolulu, Hawái, el pasado año examinó el denominado “Gran Censo de Elefantes”. Este estudio asegura que desde 2007 a 2014, la población mundial de elefantes africanos presentó una caída del 30 por ciento, lo que supone el mayor declive desde que existen estudios científicos al respecto.

El trabajo de estos investigadores sostiene que en 2014 había en África 144.000 elefantes menos que en 2007, y esa pérdida se ha mantenido seguramente en la actualidad en torno a un 8 por ciento anual, estiman los especialistas. “Si no podemos salvar al elefante africano, ¿qué esperanzas puede tener el resto de la vida salvaje de ese continente?”, se pregunta Mike Chase, jefe del equipo investigador.

Los científicos que han llevado a cabo este estudio atribuyen este notable descenso en la población de los paquidermos de la sabana africana a la caza ilegal y el tráfico de marfil tanto a nivel africano como internacional, una práctica “que no tiene sentido moral, económico ni político”, según Ibrahim Thiaw, director adjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Acabar con esta lacra

Los elefantes ya se han extinguido en Mauritania, y todo apunta a que países como Camerún o Mali, donde las poblaciones están realmente diezmadas, seguirán el mismo camino a no ser que se tomen medidas contundentes para evitarlo, aseguró el directivo del PNUMA. Esta institución considera que los Estados africanos saben qué medidas tomar para parar este declive y que sólo “falta aplicarlas y colaborar entre países para acabar con esta lacra”.

Realizar el Gran Censo de Elefantes costó 7 millones de dólares y tomó tres años de trabajos científicos.

Por otra parte, ambientalistas advierten que existe ahora mismo una importante oportunidad de cerrar un gran mercado de marfil al menos en en Europa, después de que un grupo de expertos demuestre que este comercio europeo con el supuesto marfil “antiguo” está impulsando realmente la matanza de elefantes al dar cobertura al marfil ilegal. Al respecto,  la Unión Europea ha iniciado una consulta pública pidiendo pruebas de ello. Si las consiguen, podrían prohibirlo por completo.

Los principales investigadores de la vida salvaje junto a universidades interesadas intentan obtener marfil en toda Europa y realizar una prueba por radiocarbono que detecte la edad de la muestra, con la certeza de que ello podría proporcionar una prueba segura para obtener la prohibición necesaria. Esta consulta  debe terminar en unas semanas.

Los cazadores furtivos matan cien elefantes al día, disparándoles desde helicópteros o amputándoles parte de la cara mientras siguen con vida. Es cruel e intolerable. Y lo peor es que los elefantes entienden lo que les está pasando. Se pasan horas llorando por la muerte de sus familiares.

La única manera de salvarles es que se prohíba globalmente este sangriento negocio, y el momento nunca ha sido tan propicio: EEUU y China ya han aprobado la prohibición del marfil, Hong Kong parece decidido a eliminar dicho comercio para 2021 y la UE acaba de suspender las exportaciones de colmillos en bruto. Además, ahora están planeando más restricciones.

Hubo una época en que había 25 millones de elefantes vagando por África, y ahora, cuando se calcula que las actuales poblaciones disminuyen en más de un ocho por ciento, en poco más de una década podrían desaparecer, aseguran los ambientalistas y por ello recaban la mayor cooperación posible de las personas conscientes que pueda contribuir a revertir esta situación con medidas concretas, como la de parar la caza furtiva y el comercio encubierto de marfil.

(Con información de agencias, red de campañas avaaz y dew.com)


Redacción Digital

 
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