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Publicado el 8 Marzo, 2018 por Prensa Latina en Medio ambiente
 
 

Bajo nieve y lluvia noreste estadounidense

Por segunda vez en menos de una semana, un evento de estas características afecta dicha parte del territorio norteamericano, principalmente a los estados de Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York, Massachusetts y Connecticut.
Tormenta de nieve y lluvia en EEUU/PL

(Foto: prensa-latina.cu)

Washington, 8 mar (PL) Más de 300 mil personas se encuentran hoy sin electricidad en el noreste de Estados Unidos debido al azote de una tormenta de lluvia y nieve.

Por segunda vez en menos de una semana, un evento de estas características afecta dicha parte del territorio norteamericano, principalmente a los estados de Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York, Massachusetts y Connecticut.

De acuerdo con pronósticos meteorológicos, el fenómeno, sobre el cual no se han reportado hasta el momento daños mortales, impactará mañana a Maine, fronterizo con Canadá.

Informaciones de prensa también se refirieron a la cancelación de casi dos mil vuelos y a la interrupción de largos trayectos de autobuses y trenes.

En sitios de Nueva York, precisaron, hubo vientos con velocidades sostenidas de 50 a 65 kilómetros por hora, y acumulados de nieve superiores a los 60 centímetros.

Al menos siete muertes provocó la última gran tormenta cuando el pasado viernes se fortaleció rápidamente y sufrió un fenómeno conocido como bombogénesis.

Con ese nombre se denomina al proceso mediante el cual un sistema extratropical de baja presión cae como mínimo 24 milibares en menos de 24 horas.

Tal comportamiento contribuye a un incremento acelerado de las condiciones de tormentas que lleva a calificar a esos eventos meteorológicos como ciclones bomba.

Los fallecimientos, entre ellos los de un niño de seis años de edad y otro de 11, se debieron a la caída de árboles y se registraron en Virginia, Pensilvania, Maryland, Nueva York y Rhode Island.

También, la llamada tormenta del nor’easter obligó la cancelación de más de tres mil 300 vuelos, entorpeció el tráfico terrestre, causó fuertes inundaciones, y dejó 2,2 millones de personas quedaron sin electricidad.


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