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Publicado el 3 Abril, 2018 por ACN en Medio ambiente
 
 

S.O.S de la Tierra, cuidar los suelos es preservar el futuro

En la proyección estratégica de la provincia 2016-2020 fue identificado como un problema serio la degradación de la tierra, teniendo en cuenta que el recurso suelo constituye un elemento fundamental para el desarrollo agro productivo y de la economía en este territorio oriental
S.O.S de la Tierra, cuidar los suelos es preservar el futuro.

El objetivo es potenciar la agricultura de conservación, una tarea difícil porque resulta un viraje a las técnicas tradicionales: es no labrar el suelo, mantener los residuos en la superficie. (Foto: granma.cu).

Por DANIELLE LAURENCIO GÓMEZ

Poco saben los habitantes de Las Tunas de erosión o degradación de los suelos, pero de lo que sí saben bien, es de la escasez de productos agrícolas a la hora de poner a la mesa el plato de alimentos, cuando falta la vianda o la hortaliza, sobre todo, en los últimos años.

En la proyección estratégica de la provincia 2016-2020 fue identificado como un problema serio la degradación de la tierra, teniendo en cuenta que el recurso suelo constituye un elemento fundamental para el desarrollo agro productivo y de la economía en este territorio oriental.

En el 2018, año internacional de los suelos, constituye tarea priorizada su protección y correcto manejo, estrategia coordinada por varios organismos y rectorada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

Amado Luis Palma Torres, especialista principal en gestión ambiental del CITMA, explicó a la Agencia Cubana de Noticias que a pesar de que estos dominios son sumamente llanos, en el 47 por ciento de los suelos se evidencian procesos erosivos, realidad preocupante si se evalúa que estos valores son normales en Pinar del Río, Santiago de Cuba y Guantánamo, donde hay grandes zonas montañosas y el declive del relieve asociado a una precipitación intensiva puede exacerbar tal situación.

Los estudios anteriores, demuestran entonces que la erosión de los terrenos tuneros está relacionada en gran medida con la actividad humana, prácticas de labranza poco amigables con el recurso que al final tiene una expresión práctica en la productividad.

El CITMA ha declarado que el 80 por ciento de los suelos de la provincia clasifican entre poco productivos y muy poco productivos, una innegable desventaja con respecto al resto del país, lo cual obliga a incorporar la ciencia y la innovación en la gestión de este recurso natural.

Para ello, desde la local Universidad se contribuye con implementación de proyectos e investigaciones encaminados a la socialización de las buenas prácticas agroecológicas, la capacitación de los productores, la protección de los suelos y al mejoramiento del medio ambiente en general.

Desde el Laboratorio de Suelos de la Carrera de Agronomía, la profesora Laura Leyva Rodríguez, trabaja en la aplicación de tres proyectos de investigación.

El primero de ellos, aborda Laura Leyva, también profesora del Centro de Desarrollo Agrícola, está vinculado con la innovación agrícola local; en él se realizan talleres con los productores, universidades de campo entre estudiantes y maestros para estudiar la calidad de los suelos y luego compararlas con sus resultados.

Esta iniciativa surgió en 2007 y desde entonces se ha aplicado en todos los municipios, concientizando a los productores de que las limitaciones de sus terrenos son provocadas por prácticas de manejo no adecuadas, técnicas de labranza y sistema de riego ineficientes.

Además, explicó la profesora, otro de los proyectos es de innovación agrícola en regiones semiáridas, aplicado ya en los municipios de Puerto Padre y Manatí, dos de los más secos, y al estar ubicados al norte de la provincia, muestran altos valores de salinización.

El objetivo es potenciar la agricultura de conservación, una tarea difícil porque resulta un viraje a las técnicas tradicionales: es no labrar el suelo, mantener los residuos en la superficie. A pesar de que aún no se cuenta con la maquinaria necesaria, se realiza de forma manual, dijo Laura Leyva, en aras de una agricultura mucho más viable, económica y eco amistosa.

Actualmente el 71,23 por ciento de la superficie agrícola del país está afectado por la erosión, sin contar los efectos que otros procesos irreversibles como la salinización, que está incidiendo sobre la Tierra en los últimos años.

Por ello, el Estado cubano da importancia al Programa de Mejoramiento de Suelos, una necesidad que en Las Tunas toma mayor relevancia, pues solo el 20 por ciento de este recurso natural no presenta afectaciones. (ACN).


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