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Publicado el 6 Agosto, 2020 por Redacción Digital en Mi veterinario
 
 

Ocurrió en el Zoo de Rotterdam

La verdadera historia del por qué la leona mordió los genitales del león

Leona muerde testículos del león

Foto: cronica.com.ar

No todo es lo que parece ser, y una vez más se va a confirmar con esta extraña historia que se originó a partir de una fotografía en la que se muestra a una leona mordiendo los testículos de un león con aspecto de cansado.

Esa curiosa y para muchos sugerente imagen desató no pocos suspicaces comentarios en las redes. La autora de la publicación original acompañó las fotos con un texto en el cual aseguraba, al parecer por cuenta propia, que la hembra lo hacía “para exigirle más sexo” al macho.

“Descubrir que las leonas tienen relaciones sexuales 20-40 veces en un día cuando están en celo y si su hombre no puede seguirla, ella exige aparearse mordiendo sus bolas ha sido lo más destacado de mi día”, publicó la twittera Jasmine Rice.

La cara de cansancio del ‘rey de la selva’ también dio lugar a que ses bromeara con esa imagen incluyendo memes y chistes picantes.

¿Cuál es la verdadera historia detrás de esta confusa fotografía?

Fue tomada en el zoológico de Rotterdam, por la zoóloga Safi Kok, quien se limitó simplemente a mostrar la escena, sin sumar ni restar nada Sin embargo, a medida que se difundía por las redes circulaba con ella la idea agregada, y equivocada, de que el acto de la hembra tedría fines reproductivos.

Los propios cuidadores del zoológico habían publicado una entrada en 2019 sobre estos leones, en la cual hacían referencia al macho, llamado Aapel, y a sus cachorros, nacidos en agosto de 2018. Advertían además que, si bien en un inicio las hijas solo miraban al padre desde la distancia, con el tiempo habían adquirido mucha más confianza y comenzaron a acercarse a juguetear con él, a morderle  la cola, la melena y el trasero.

Además, la de la imagen es una leona demasiado joven, ella es una de esas tres cachorritas que en su día jugaban a morder a papá. Al parecer lo sigue haciendo, aunque esta vez con un tamaño un poco mayor, más fuerza en los colmillos y algo más de desasosiego para el pobre Aapel, que aguanta ‘como un macho’ la incómoa ¿y dolorosa? situación.

También cabe destacar que en el momento de la fotografía la leona no tendría ni dos años, por lo que no habría alcanzado la madurez sexual.

Así es que los mal pensados, pensaron mal, y se equivocaron. Solo se trataba de que una de las ‘niñas’ estaba jugando con su papá. ¿Y a ti qué te pareció la historia?


Redacción Digital

 
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