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Publicado el 23 Junio, 2017 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

IRAQ

El zarpazo ¿de qué fiera?

Un emblema de la segunda ciudad de Iraq, ha sido destruido por  el llamado Estado Islámico, grupo del terrorismo regional, pero pocos recuerdan las pérdidas humanas del Terrorismo de Estado del Imperio

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Según las autoridades de Iraq, la voladura del Jorobado y de la mezquita de Al Nuri equivale a un reconocimiento oficial de derrota. (INFOBAE.COM)

Según las autoridades de Iraq, la voladura del Jorobado y de la mezquita de Al Nuri equivale a un reconocimiento oficial de derrota. (el mundo.es)

Pocas cosas son tan peligrosas como una fiera acorralada. Al sentir el hostigamiento hace un último intento por sobrevivir. El ser humano casi actúa de la misma manera dada su animalidad de base, que al añadírsele la arrogancia o la impotencia puede llevarlo a cometer actos viles de todo tipo. La paulatina reconquista en Irak de Mosul, capital del inventado Califato del grupo terrorista Estado Islámico (EI), o Daesh, de parte del ejército gubernamental iraquí y la coalición liderada por Estados Unidos, ha espoleado la soberbia de aquellos que poco le han importado la vida de coptos, cristianos y musulmanes de otras derivaciones.  Desde el pasado 15 de junio, el EI conserva solamente el 1 por ciento de su antiguo territorio a la orilla del río Tigris.

Si pudieron actuar a sangre fría contra otros seres vivos, no debe asombrar la destrucción de la mezquita de Al Nuri de Mosul, construida en el Siglo XII. Se trata precisamente de un golpe final que denota un llamado de atención. Algo así como “si no puede ser mío, entonces no puede ser de nadie”.  Abu Bakr al Bagdadi, se autoproclamó Califa, el 29 de junio de 2014, justo con la bendición- según la opinión de este líder del terror- de Hadba, el minarete inclinado adyacente, tan famoso en el mundo islámico como la Torre de Pizza en el Occidental.

Ante el suceso, la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, subrayó los valores patrimoniales de los inmuebles, los cuales consideró “emblemáticos de la ciudad, símbolos de identidad, resiliencia y pertenencia. Cuando hace algunos meses Daesh apuntó a la mezquita y el minarete, la población de Mosul formó una cadena humana para protegerlos, probando una vez más que la protección del patrimonio no puede desligarse de la de las vidas humanas”. Sin embargo, es bueno señalar que, la también postulante al cargo de secretaria General de la ONU, tocó el punto focal de la guerra: las tragedias humanas.

el punto focal de la guerra: las tragedias humanas

“Esta nueva destrucción agrava las heridas de una sociedad de por sí afectada por una tragedia sin precedentes, con tres millones de desplazados y 6,2 millones de personas con necesidad inminente de ayuda humanitaria, una situación que exige una movilización internacional inmediata”, recordó Bokova.

Pero este episodio no es responsabilidad únicamente del terrorismo local y regional, que sin ánimo de justificar el terror en cualquiera de su forma, tiene empero su antecedente fatídico en el ataque a las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001. En un inicio se dijo que habían sido una acción de alguien de Arabia saudita, pero como Washington le debe tantos favores a la Casa de Saud, de repente George W. Bush, y sus aliados en las Islas Azores; Anthony Blair, de Gran Bretaña, y José María Aznar de España, se acordaron de Sadam Husein y sus supuestas armas de destrucción masivas.

El repudio a la invasión yanqui dentro de Iraq desencadenó una fuerte resistencia contra ese tipo de terrorismo, no mucho menos letal, que el de Daesh. (PUBLICO.ES)

El repudio a la invasión yanqui dentro de Iraq desencadenó una fuerte resistencia contra ese tipo de terrorismo, no mucho menos letal, que el de Daesh. (PUBLICO.ES)

A esta altura del partido se ha reconocido que se actuó precipitadamente y bajo argumentos dudosos, pero eso no quita los 14 años de intervención militar en Iraq cuyo objetivo verdadero es la reconfiguración de un Oriente Medio de espaldas a Rusia, China y con menos peso político de Irán, y sí más proclive a Israel. El motivo por el control de zonas petroleras tampoco puede obviarse, pero en mi opinión, que es la más extendida en los análisis internacionales, el factor geopolítico es el esencial.

Una evaluación de MoD Britan International Institute for Studies, ha certificado que de 1898 a 1991 Estados Unidos provocó, con el impulso de conflictos, intervenciones y guerras la muerte de 67 millones 649 mil 760 personas. De ahí que el fallecimiento de 460 mil 800 personas (niños, mujeres y ancianos en su mayoría) a consecuencia de la invasión contra Iraq, denunciadas por la revista PLoS Medicine, para el Imperio sea pecata minuta.

A Estados Unidos también le tiene sin cuidado que para sus fines tenga que romper viejas alianzas, por ejemplo con Turquía, y así coquetea con la posibilidad de un Kurdistán unificado entre Iraq, Irán, Siria y las propias zonas turcas. Tampoco se detiene en su codicia ante el hecho de que en Qatar tiene una de sus bases militares más prominentes del mundo. De modo, que Donald Trump, que actúa por asesoramiento a pesar de sus desplantes “espontáneos”, en su gira por el Levante atizó diferencias y logró que un conjunto de naciones musulmanas terminaran sus nexos con Doha. Siempre ha sido así. Los yanquis no tienen aliados tienen socios, entendidos como desechables en el momento conveniente.

Los yanquis no tienen aliados tienen socios, entendidos como desechables

Lo que no calculó la Casa Blanca, ni en 2001 ni en 2003,  fue que la supremacía unipolar tenía fecha de caducidad. Por eso, pasada la fiebre de las llamadas Primaveras Árabes, que de revolucionarias no tuvieron nada, sus enemigos inconfesados de Rusia, China, las milicias revolucionarias libanesas de Hizboláh e Irán se le hayan plantado firme en la guerra contra Siria. Allí también están presentes dos tipos de coaliciones, de fuerzas de signo contrario.

Unos hacen amago de luchar contra el terrorismo y al final le lanzan suministros desde el aire y bombardean aviones del ejército sirio, y otros efectivamente, se comprometen de lleno. Por ejemplo, y aunque a estados Unidos le pese, el propio Irán está contribuyendo ahora mismo a la derrota del terrorismo de signo islámico dentro de Iraq. El propio canciller iraquí Ibrahim al-Yafari, agradeció, en junio de 2015, a la República Islámica de Irán por el apoyo a su pueblo y a su Gobierno. “Irán es un país vecino y compartimos intereses comerciales. Cuando Mosul (capital de la provincia noroccidental de Nínive) fue atacada por Daesh, antes incluso de conocer la postura internacional, Irán se mantuvo junto a nosotros”, recordó.

Entonces de vuelta a 2017 y a la gira de Trump uno puede sacar la conclusión de que sus arrebatos, no son tales, y que responden un guion prestablecido de terrorismo de Estado, pautado por el establishment y por quienes provocan los zarpazos. La pregunta de rigor es ¿Quién es entonces la fiera?

 

Una pérdida monumental

Hadba, el minarete inclinado adyacente, es tan famoso en el mundo islámico como la Torre de Pizza en el Occidental. (ELMUNDO.ES)

Hadba, el minarete inclinado adyacente, es tan famoso en el mundo islámico como la Torre de Pizza en el Occidental. (ELMUNDO.ES)

Con su minarete inclinado, la mezquita era uno de los monumentos más famosos de la Ciudad Vieja de Mosul. La Gran Mezquita lleva el nombre de Nur al-Din Mahmoud Zangi, un gobernante turco de Mosul y Alepo que ordenó su construcción en 1172, dos años antes de su muerte. Para ello movilizó y unificó a las fuerzas musulmanas en su guerra santa, contra los cruzados cristianos, quienes, visto desde el prisma de la actualidad, eran tan invasores y conquistadores como lo fue España, Portugal, Francia y Gran Bretaña durante el auge del colonialismo en Oriente Medio en etapa de expansión del capital. Un elemento distintivo fue el minarete cilíndrico, decorado con diseños iraníes y rematado con una pequeña cúpula de yeso blanco, era el gran símbolo del templo.  En el momento de su terminación, medía 45 metros, pero para el siglo XIV, el minarete ya se inclinaba significativamente y había adquirido su apodo  de “al-Hadba” (“el jorobado”) Occidental. (ELMUNDO.ES)

 


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda