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Publicado el 24 Septiembre, 2017 por Marta Sojo en Mundo
 
 

ONU

Amenazas contra medio planeta

El estreno de Trump en las Naciones Unidas como presidente estadounidense hizo poco para calmar las preocupaciones globales

 

1-La reunión anual comenzó el 12 de septiembre, con mensajes del secretario general, Antonio Guterres, y del presidente de la Asamblea General, el eslovaco Miroslav Lajcak, que asumió esas funciones al frente del órgano por un año.(televisanews)

La reunión anual comenzó el 12 de septiembre, con mensajes del secretario general, Antonio Guterres, y del presidente de la Asamblea General, el eslovaco Miroslav Lajcak, que asumió esas funciones al frente del órgano por un año.(televisanews)

Por. MARTA G. SOJO

A pesar que el lema de la 72 asamblea general de la ONU era “Centrarse en los Pueblos. Luchar por la paz y por una vida digna para todos en un planeta sostenible”, la reunión no tuvo un buen tino en sus inicios.

Con tantos problemas a los que buscarle solución en estos instantes, se nos presentó un panorama algo apocalíptico, particularmente por todas las amenazas lanzadas en el discurso del presidente de la primera potencia mundial, Estados Unidos.

Aunque días antes se abrió la sesión inaugural, el 19 de septiembre comenzaron los debates de los jefes de Gobierno. Ese martes fue un día azaroso, para el área de las Américas, ciclones por un lado y un fuerte terremoto en México, segundo en menos de 15 días, daban al ambiente mucho pesar.

La tradición le da el privilegio a Brasil de ser el primer dignatario que abre en este segmento de alto nivel que viene desde 1947, a comenzar con los discursos. Un poco desestimulante teniendo en cuenta que el presidente que no fue elegido, Michele Temer, habló en términos críticos de otras naciones, cuando su imagen es algo dudosa y falta de prestigio, al afrontar cargos de corrupción y otros delitos.

Belicosa alocución

Pero siempre las cosas pueden empeorar. Y el siguiente orador, Donald Trump, lo consiguió. La actuación que eligió desde que comenzó a luchar por la presidencia estadounidense la mantuvo, ese carácter contradictorio, agresivo y de hombre duro. Su rostro, sus gestos y por supuesto sus palabras no dejan dudas.

En el edificio de la paz se habló más de cómo destruir el mundo.(agencia andes)

En el edificio de la paz se habló más de cómo destruir el mundo.(agencia andes)

Hizo un llamado a la conciliación con los pueblos del mundo, lo que resultó paradójico cuando arremetió contra aquellos países que se han opuesto a las políticas de su nación. A Irán, Siria, Corea del Norte y Venezuela, los calificó como “gobiernos peligrosos” para la paz mundial y sostuvo que no levantará el bloqueo económico que mantiene su país contra Cuba desde hace más de medio siglo.

Sobre Corea del Norte, con quien existen tensiones hace tiempo, utilizó palabras muy amenazantes al decir que Estados Unidos, a pesar de ser paciente, si se ve obligado a defenderse o a defender a sus aliados, “no habrá otra opción que la total destrucción de Corea del Norte”.

Esta frase es una de las más impactantes del discurso de Trump, porque hablar en un foro de esa categoría internacional sobre la posibilidad de aniquilar otra nación, son decires más fuertes. También cargó contra Irán, sobre el pacto del 2015 entre esa nación y seis potencias, donde está incluido Estados Unidos y fue firmado por el expresidente Barack Obama, y calificó ese acuerdo como “una vergüenza para Estados Unidos” por lo que es evidente tiene intenciones de cancelarlo.

Siempre colocaré a Estados Unidos primero, sostuvo el jefe de la Casa Blanca, quien, en otros momentos de su discurso, y como ha reiterado desde su etapa como candidato republicano, criticó lo que considera acuerdos internacionales malos o desventajosos para su nación.

El presidente iraní, Hasan Rohani, advirtió que Estados Unidos perderá la confianza de la comunidad internacional si abandona sus compromisos con Teherán. “Después de un posible escenario así, ¿qué país estaría dispuesto a sentarse a una mesa con Estados Unidos y hablar sobre temas internacionales?”.

Trump siguió sin serle suficiente todas estas declaraciones y se volcó hacia la República Bolivariana de Venezuela. Su verbo continuó con el injerencismo característico y dijo que Washington está listo para adoptar nuevas medidas contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Hace meses aplicó sanciones contra funcionarios venezolanos pero subió la parada en agosto pasado al decretar un bloqueo contra las finanzas de Caracas.

Al efecto comentó el canciller venezolano, Jorge Arreaza: “Primera vez que viene a las Naciones Unidas y en vez de hablar de paz, en la casa de la paz, y de respeto al derecho internacional, no hizo más que promover acciones guerreristas y de destrucción de determinados países”. “Ningún líder del mundo puede venir a cuestionar nuestra democracia, nuestra soberanía, somos un pueblo de paz”. “Si hay un sistema que ha castigado al mundo con pobreza, hambre y desigualdad es el capitalismo”, agregó el canciller venezolano. Y Maduro desde el Palacio de Miraflores expresó “nadie puede ponerse en una tribuna a dar órdenes al mundo”

Mientras el Ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, en entrevista realizada por Jorge Gestoso, de Telesurtv dijo que “ha sido un discurso insólito, agresivo, de dominación, descarnadamente imperialista. Me sorprendió la manipulación que hace del tema de la soberanía, qué significa soberanía para los Estados Unidos, avasallamiento para todos los demás; ignora totalmente el concepto de igualdad soberana que inspira a las Naciones Unidas”.

Asimismo refirió que lo dicho sobre Venezuela fue brutal, injustificado, arbitrario. “Llama acciones adicionales contra Venezuela. ¿A qué se refiere, a la opción armada, a algo peor? Y quiero, entonces, al condenar sus palabras, reiterar la solidaridad de Cuba absoluta al pueblo bolivariano y chavista, a su unión cívico-militar, al Gobierno que encabeza el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros”.

Cualquier intento de destruir a la Revolución fracasará

También la mayor de las Antillas fue azotada por su lenguaje irrespetuoso cuando Trump anunció “una revisión de la política hacia Cuba que fortalece la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero”. Luego apuntó que “no levantaremos las sanciones al Gobierno cubano hasta que haga reformas fundamentales”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Eduardo Rodríguez Parrilla, interviene en el l debate general de la 72.ª sesión de la Asamblea General de la ONU. (Foto: actualida.rt.com)

Durante su discurso, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en la Asamblea General, repudió la manipulación del tema de los derechos humanos contra Cuba, país con mucho de qué enorgullecerse por los logros, y que “no tiene que recibir lecciones de los Estados Unidos ni de nadie”.. (Foto: actualida.rt.com)

Cuando le tocó el turno en el debate a Cuba, el canciller Bruno Rodríguez hizo referencia tanto a los aspectos bilaterales como los mundiales que nos azotan. Con énfasis expresó que “reiteramos hoy la denuncia a las medidas de endurecimiento del bloqueo y reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir a la Revolución fracasará” haciendo explícita referencia a las declaraciones de Trump.

De acuerdo con el canciller cubano, las decisiones de la actual administración estadounidense ignoran el apoyo de amplios sectores de su país, incluyendo la mayoría de la emigración cubana, al levantamiento del bloqueo y la normalización de los vínculos. Y solo satisfacen los intereses de un grupo de origen cubano del sur de Florida, que insiste en dañar a Cuba y a nuestro pueblo por haber elegido defender, a cualquier precio, el derecho a ser libre, independiente y soberano.

Por supuesto nuestro Canciller hizo referencia a los desastres climáticos de días recientes que dañaron fuertemente al Caribe con los ciclones y a México con los terremotos y llamó a la comunidad internacional a dar toda la prioridad y movilizar recursos para ayudar a los pequeños Estados y territorios insulares del Caribe devastados.

Otras “trumpadas”

La comunidad mundial se siente inquieta con las alardosas palabras del presidente estadounidense. Otras preocupaciones que le asaltan tienen que ver con los acuerdos que Estados Unidos quiere cambiar o salirse de ellos. También se podrían mencionar sus posiciones sobre los refugiados y su salida del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

Lamentablemente, Donald Trump no mira a su alrededor, y si lo hiciese tampoco parece importarle mucho, pues con los desastres naturales ocurridos en el área caribeña e incluso en tierra continental, en días recientes de ciclones y terremotos, solo articuló palabras para las devastaciones en su territorio, sin recordar que hay muchas islas cercanas, que por lo menos palabras de aliento les son necesarias en estos días.

Pero no se le pueden pedir peras al olmo. Trump es Trump, y si el mundo ya está revuelto, puede que él lo ponga peor.


Marta Sojo

 
Marta Sojo