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Publicado el 6 Octubre, 2017 por Lázaro Barredo Medina en Mundo
 
 

EEUU-CUBA: El fiasco tras una decisión apresurada

No es posible desconocer que el 2 de octubre la agencia estadounidense AP destacó en un despacho cablegráfico el hecho de que los ataques contra la salud del personal estadounidense en La Habana afectaron al corazón de la red de espionaje de Washington en Cuba
El 2 de octubre la agencia estadounidense AP destacó en un despacho cablegráfico el hecho de que los ata-ques contra la salud del personal estadounidense en La Habana afectaron al corazón de la red de espionaje de Washington en Cuba. (Foto: Sputnik Mundo)

El 2 de octubre la agencia estadounidense AP destacó en un despacho cablegráfico el hecho de que los ata-ques contra la salud del personal estadounidense en La Habana afectaron al corazón de la red de espionaje de Washington en Cuba. (Foto: Sputnik Mundo)

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

Después de escuchar la enérgica e indignada denuncia del canciller Bruno Rodríguez Parrilla sobre la acción injustificada del Gobierno estadounidense al decidir que 15 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington abandonen el territorio de los Estados Unidos, sobre la base de que han reducido su personal diplomático en La Habana y que el Gobierno cubano no había dado los pasos necesarios para prevenir “ataques” contra estos, muchas personas se preguntan  si no estaremos en presencia de un nuevo Maine para congelar las relaciones.

Porque hay demasiados misterios, enredos, y “cantinfleos”  en este absurdo comportamiento del Gobierno estadounidense contra nuestro país, y  señales inequívocas de la influencia de  un sector político anticubano que pretende convertir en un imposible cualquier perspectiva de mejoramiento de las relaciones entre ambos países al crear obstáculos prácticamente insalvables en la solución de problemas afines.

El complaciente compromiso de Donald Trump con estos grupos minoritarios, que le han  proporcionado “favores”  en momentos en que su gestión está marcada por constantes crisis y meteduras de pata, lo ha llevado a  adoptar decisiones políticas para favorecer los oscuros intereses de ese puñado de personas que, encabezados por “Marquitos” (el senador Marcos Rubio) quieren descarrilar cualquier posibilidad de que las relaciones bilaterales avancen de manera beneficiosa entre vecinos.

En Washington se comenta que la actual decisión de la escalada agresiva de la Casa Blanca contra Cuba bajo el pretexto de la “saga acústica” tuvo mucho que ver con la presión del senador Rubio y de Mike Pompeo, el director de la CIA, lo que llevó a Donald Trump a ofrecer una explicación insólita ante la prensa: se decidió reducir más de la mitad del personal de la embajada en La Habana porque en Cuba “ocurren cosas muy malas…cosas muy malitas”.

En Washington se comenta que la actual decisión de la escalada agresiva de la Casa Blanca contra Cuba bajo el pretexto de la “saga acústica” tuvo mucho que ver con la presión del senador Rubio y de Mike Pompeo, el director de la CIA

De ahí el fundamentado esclarecimiento del Ministro de Relaciones Exteriores sobre la ejecutoria cubana con absoluta transparencia desde que la Embajada y el Departamento de Estado de los Estados Unidos informaran, el 17 de febrero de 2017, la presunta ocurrencia de incidentes contra algunos funcionarios de esa sede diplomática y sus familiares desde noviembre de 2016, alegando que les causaron daños y otras afecciones. Explicó que se inició de inmediato una investigación exhaustiva y prioritaria por indicación del más alto nivel del Gobierno y se reforzaron las medidas de protección de los diplomáticos estadounidenses, sus familiares y sus residencias,  además de habilitar nuevos canales de comunicación expedita de la Embajada con el Departamento de Seguridad Diplomática y se creó un comité de expertos  (autoridades policiales, médicos y científicos) para el análisis integral de los hechos.

La Embajada de los Estados Unidos solo entregó algunos datos de interés sobre los supuestos incidentes, después de que el 21 de febrero, el presidente Raúl Castro Ruz reiterara personalmente al Encargado de Negocios a.i. de esa misión diplomática la importancia de compartir más información y cooperar entre las autoridades competentes de ambos países. No obstante, los datos suministrados con posterioridad continuaron careciendo de descripciones o detalles que facilitaran la caracterización de los hechos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos.

El Canciller añadió que en las semanas posteriores, ante nuevos reportes sobre alegados incidentes y la escasa información aportada por Estados Unidos, el  comité de expertos cubanos concluyó que el principal obstáculo para el esclarecimiento de los incidentes ha sido la falta de acceso directo a los afectados y a los médicos que los examinaron, la entrega tardía de evidencias y su carencia de valor, la ausencia de una información primaria fiable y contrastable, y la imposibilidad de realizar intercambios con expertos de los Estados Unidos con conocimiento sobre hechos de esta naturaleza y de la tecnología que pueda haberse empleado, a pesar de haberlo planteado reiteradamente como una necesidad para avanzar en la investigación.

También manifestó que solo tras repetidas solicitudes al Gobierno de los Estados Unidos, representantes de agencias especializadas de ese país viajaron finalmente a La Habana el pasado mes de junio, se reunieron con sus contrapartes cubanas y expresaron la intención de cooperar de forma más sustantiva en la investigación de los supuestos incidentes, mientras que volvieron a visitar Cuba en agosto y septiembre, permitiéndoseles trabajar en el terreno por primera vez en más de 50 años, para lo cual se les dieron todas las facilidades, incluyendo la posibilidad de importar equipamiento, como muestra de buena voluntad y del gran interés del Gobierno cubano en concluir la investigación.

Rodríguez Parrilla subrayó que de acuerdo con la información disponible y los datos proporcionados por los Estados Unidos, no existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas y el origen de las afecciones de salud notificadas por los diplomáticos estadounidenses y sus familiares.

Es por ello dijo que “el Ministerio enfatiza que la medida anunciada por el Gobierno de los Estados Unidos, de reducir el personal diplomático cubano en Washington sin que haya resultados investigativos concluyentes ni pruebas de los incidentes que estarían afectando a sus funcionarios en Cuba, tiene un carácter eminentemente político”.

Preguntada al respecto, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, dijo en respuesta a la denuncia del ministro Rodríguez Parrilla que Estados Unidos suele “guardarse mucha información” cuando tiene una investigación abierta y que lo hace para asegurarse de que los datos no caigan en manos de “gente mala”, aunque recordó que Washington aún no ha determinado “quién o qué es responsable” por los ataques, y subrayó que no se refería ”a los cubanos” cuando hablaba de “la gente mala”.

Mucha invención

El problema es que esta “saga” tiene mucha invención. Funcionarios estadounidenses llegaron a la conclusión de que los diplomáticos habían sido atacados con una avanzada arma sónica que funcionaba más allá del alcance de sonidos audibles y que habían sido desplegadas dentro o fuera de sus residencias, pero más tarde, el Departamento de Estado se desdijo de esas aseveraciones y expresó por medio de un portavoz que “no sabemos quién o qué está causando estos incidentes”, lo cual ahora en una nueva versión llaman “ataques”.

En la página web snopes.com se expresan opiniones de científicos al respecto y se comenta: “Colectivamente, la investigación científica —que en muchos casos señala que los informes anecdóticos e inexactos en los periódicos han ofuscado por mucho tiempo la ciencia real detrás de la credibilidad de un dispositivo de este tipo— demuestra que ninguna clase de sonido podría crear la gama de síntomas descritos por las víctimas de los ataques a la salud en Cuba, e incluso si pudieran, un dispositivo encubierto sería difícil, si no imposible, de diseñar. De esta manera clasificamos como falsa la afirmación específica de que un dispositivo sónico inaudible explica adecuadamente los ataques a la salud en Cuba”.

Mientras un destacado analista internacional comentó que “los ‘supuestos’ ataques sónicos han venido de perilla para desencadenar una tormenta perfecta contra Cuba, que incluye atemorizar a los viajeros norteamericanos y la cancelación indefinida de otorgamiento de visas, lo que coloca a Cuba, sin que se diga explícitamente, entre los países vetados para que sus ciudadanos viajen a Estados Unidos”.

“los ‘supuestos’ ataques sónicos han venido de perilla para desencadenar una tormenta perfecta contra Cuba, que incluye atemorizar a los viajeros norteamericanos y la cancelación indefinida de otorgamiento de visas, lo que coloca a Cuba, sin que se diga explícitamente, entre los países vetados para que sus ciudadanos viajen a Estados Unidos”

No es posible desconocer que el 2 de octubre la agencia estadounidense AP destacó en un despacho cablegráfico el hecho de que los ataques contra la salud del personal estadounidense en La Habana afectaron al corazón de la red de espionaje de Washington en Cuba. “Los agentes de inteligencia de Estados Unidos fueron algunas de las primeras víctimas y las más afectadas”. También el 15 de septiembre los redactores Josh Lederman, Michael Weissenstein y Rob Gillies destacaron que un funcionario de la NASA, que pidió no ser identificado, informó que la agencia estaba preparando una demanda contra la American Technology Corporation, fabricante de los equipos LRAD-RX que utilizan en la Habana para comunicarse con sus agentes. 

la agencia estaba preparando una demanda contra la American Technology Corporation, fabricante de los equipos LRAD-RX que utilizan en la Habana para comunicarse con sus agentes

De acuerdo con el comentario de AP “la demanda está fundamentada principalmente en la afectación auditiva que dichos equipos han causado a un grupo de funcionarios y familiares de los mismos. Según el funcionario de la NASA, los equipos fueron adquiridos hace menos de un año, los funcionarios de la American Technology Corporation entrenaron a los que se encargarían de utilizar estos, pero en momento alguno dijeron que dichos equipos podían causar problemas auditivos”.

También destaca que en cuanto se conocieron de esos problemas en los operadores, la NASA ordenó no continuar utilizando el LRAD-RX pero esto implicó un cambio inmediato en los medios de comunicación con la “agentura”, lo cual requirió el gasto de dinero en la utilización de otras vías, que no estaba en su presupuesto…” El problema se ha complicado por la penetración del mar en la Embajada estadounidense en la Habana, debido al huracán Irma, ya que una parte del equipamiento quedó bajo las aguas del mar…”

Esta es una puntica del iceberg. Cuanto más se profundice en los hechos mayores será el fiasco de esta decisión apresurada que motivaron los que anhelan cortar los vínculos de los norteamericanos con Cuba.


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina