0
Publicado el 30 Septiembre, 2020 por Redacción Digital en Mundo
 
 

Muere el padre de Mafalda

Los chistes con doble sentido, perpicaces e inteligentes, sumado a la crítica certera y sus ambiciones por hacer de este mundo un lugar mejor, lograron que su obra fuera todo un éxito y se tradujera a 27 idiomas.
Quino

Foto tomada de lavanguardia.com

Tal vez si decimos que falleció hoy Joaquín Salvador Lavado, usted demore unos segundos en asociar el nombre con la personalidad. No obstante, si mencionamos que falleció Quino, pocas personas pasarán por alto el suceso.

La partida del famoso y querido dibujante argentino, deja un hueco en su público y se suma a las pérdidas irreparables que ha tenido la humanidad en este 2020.

Un día después de celebrar el aniversario 56 de la salida a la luz de su más famosa creación, Mafalda, su autor deja este mundo a sus 88 años, como consecuencia de un accidente cerebrovascular.

Mafalda

Foto tomada de internet

Aficionado al dibujo, y gracias a la influencia de su tío Joaquín Tejón, pintor y dibujante publicitario, decidió desde muy joven dedicarse a las historietas y el humor. Los chistes con doble sentido, perpicaces e inteligentes, sumado a la crítica certera y sus ambiciones por hacer de este mundo un lugar mejor, lograron que su obra fuera todo un éxito y se tradujera a 27 idiomas.

De Mafalda dijeron los miembros del jurado que le otorgaron a Quino el Premio Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en el 2014: «niña inteligente, irónica, inconformista, contestataria y sensible, que sueña con un mundo más digno, justo y respetuoso con los derechos humanos» y «percibe la complejidad del mundo desde la sencillez de los ojos infantiles», según recoge El Periódico.

Mafalda

Foto tomada de internet

Sin embargo, a pesar de su éxito, en junio de 1973 Joaquín anunció la decisión más valiente e importante de su vida, dejar de crear nuevas historias de Mafalda. Esta idea llegó luego de años de árduo trabajo, absorvido, extenuado y con miedo de llegar al punto de repetir sus ideas.

Enfermo desde hacía muchos años apenas se movía de su silla de ruedas, y en 2019 estaba prácticamente ciego, producto de un glaucoma diagnosticado tiempo atrás. En la década de los noventa sufrió seis operaciones quirúrgicas y ya en el 2006 dejó de dibujar regularmente.

No obstante su partida física, su obra lo hizo inmortal. Como dijera el apóstol: “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”.


Redacción Digital

 
Redacción Digital